Un estudio publicado en Scientific Reports a principios de mayo concluyó que la agudeza mental no disminuye inevitablemente con la edad y que las habilidades cognitivas pueden mejorar en cualquier etapa de la vida. La investigación fue liderada por científicos del Centro para la Salud Cerebral (CBH, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Texas y se basó en datos recopilados por el Proyecto de Salud Cerebral (BHP) de la misma institución. El equipo se propuso documentar cómo se puede fortalecer y optimizar la salud cerebral a lo largo de la vida. Para ello, siguió a 3.966 adultos de entre 19 y 94 años, a quienes se les pidió que dedicaran un espacio diario a breves actividades de entrenamiento. Entre cinco y 15 minutos, durante un periodo de tres años. Los investigadores evaluaron la salud cerebral y el rendimiento de los participantes mediante el Índice de Salud Cerebral (BHI), una herramienta desarrollada por científicos del CBH. Según afirma un comunicado de la Universidad de Texas, el BHI es altamente sensible a los cambios —tanto positivos como negativos— y se centra en tres factores clave: claridad, equilibrio emocional y conexión con las personas y el propósito. La directora de investigación clínica del CBH y autora principal del reciente estudio, Lori Cook, explicó: “Reúne unas 20 métricas, incluyendo medidas de referencia validadas como el Índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh y el Cuestionario de Felicidad de Oxford, así como tareas diseñadas en el CBH para centrarse en habilidades de pensamiento más complejas”. “Esta batería de evaluaciones proporciona información sobre la salud cerebral individual y su evolución a lo largo del tiempo. El progreso se mide comparando los resultados con las puntuaciones previas de los propios participantes”. Cook, quien también es académica de la Facultad de Ciencias del Comportamiento y del Cerebro de la mencionada universidad, aseguró que “cada cerebro es tan único como una huella dactilar y tiene potencial de crecimiento”. Cómo el cerebro puede seguir mejorando con el paso de los años, según el estudio La directora general del CBH y autora principal del estudio, Sandra Bond Chapman, declaró: “Durante demasiado tiempo, nos hemos guiado por la idea obsoleta de que debemos esperar a que nuestro cerebro sufra algún daño antes de hacer algo por él”. “Este estudio nos recuerda que nuestro cerebro no se define por la edad, sino por su potencial”. Uno de los hallazgos más relevantes del estudio fue que los participantes con el BHI más bajo mostraron las mayores mejoras. Según Cook, “quienes parten del nivel más bajo parecen tener la mayor oportunidad de crecimiento y podrían presentar más preocupaciones preexistentes”. “Por lo tanto, es posible que estén más motivados para invertir el tiempo necesario para ver un mayor potencial de crecimiento”. Sin embargo, agregó, también observaron “un crecimiento significativo incluso en aquellos que ingresaron con un alto rendimiento”. De acuerdo a los investigadores, el factor determinante más importante de la mejora fue el nivel de participación. El cambio positivo no dependió de factores demográficos como la edad, el género o el nivel educativo. No obstante, reconoció Cook, la muestra fue limitada, ya que la mayoría de los participantes eran blancos, mujeres y tenían estudios universitarios. “Tenemos margen de mejora en cuanto a la representación de diferentes grupos demográficos. Estamos trabajando arduamente para aumentar la representación, de modo que podamos tener aún más confianza en cómo esto se generaliza a la población en general, especialmente a las comunidades que suelen estar subrepresentadas en la investigación”. Pese a lo anterior, los hallazgos del equipo sugieren que la salud cerebral puede cultivarse de forma proactiva a cualquier edad, afirmó Cook. “La salud cerebral no es solo algo que nos esforzamos por mantener; podemos moldearla activamente con el tiempo. Investigaciones como la nuestra, que proporcionan una medida objetiva de la salud cerebral que las personas pueden monitorear a lo largo del tiempo, sin duda pueden aumentar la concienciación pública”.
Un cambio significativo se está produciendo en el sistema de salud previsional en Chile, según las últimas cifras oficiales. Entre enero y mayo de 2026, se emitieron 2,7 millones de licencias médicas electrónicas (LME), lo que representa una disminución del 21,1% en comparación con el mismo período del año anterior. Esta reducción se hace más evidente al analizar las licencias de origen común (tipos 1, 2 y 7) con pronunciamiento técnico, que constituyen el 93,6% del total. Estas licencias experimentaron un retroceso aún mayor del 22,2%. La disminución en el uso de este derecho laboral y de salud no discrimina por administración, género ni tipo de empleador, afectando a todos los segmentos de la población económicamente activa. Tanto el sector privado como el público han experimentado esta tendencia a la baja. Además de la menor cantidad de licencias emitidas, la duración promedio de los reposos autorizados también ha disminuido notablemente, pasando de 13,2 días en 2025 a 12,0 días por licencia en 2026. A pesar de que los trastornos mentales siguen siendo el principal diagnóstico médico en Chile, han experimentado cambios significativos. Este grupo de patologías no solo ha reducido su participación porcentual dentro del total, sino que también ha registrado la mayor disminución en volumen de casos respecto al año anterior. El informe señala que el perfil del usuario que solicita estos permisos de reposo ha cambiado notablemente en los primeros cinco meses de 2026. Cambio de conducta detectado: Se observa un aumento en la proporción de afiliados que solicitan una sola licencia médica, mientras que ha disminuido drásticamente el número de usuarios recurrentes con múltiples licencias consecutivas y largos períodos de reposo acumulados. Una publicación compartida por Superintendencia de Seguridad Social (@susesochile) Fuente: Publimetro
La preocupación por la salud mental de niños, niñas y adolescentes se ha convertido en una de las principales alertas del sistema educativo chileno. Según el estudio Depresión, ansiedad y estrés en el sistema educativo chileno: prevalencia y variables en niños, niñas y adolescentes en el escenario postpandemia, un 60% de los escolares presenta síntomas de depresión, mientras que un 64% muestra signos de ansiedad y cerca del 50% niveles elevados de estrés. Esta preocupación se ve respaldada por evidencia internacional, como el informe Health Behaviour in School-aged Children (HBSC), que señala un aumento sostenido del malestar emocional en adolescentes a nivel global, lo que destaca la importancia del bienestar socioemocional para el aprendizaje y la convivencia escolar. En palabras de Rodrigo Torres, cofundador de MÜUD, una plataforma tecnológica enfocada en prevención socioemocional en comunidades educativas: Lo más preocupante no es solo la magnitud de las cifras, sino que muchas veces estas señales pasan desapercibidas hasta que el problema ya escaló. Seguimos operando desde la reacción. Según Torres, los conflictos escolares y las crisis emocionales no surgen repentinamente. Antes hay señales, ya sea aislamiento, cambios de comportamiento, irritabilidad, desmotivación o cansancio emocional. El problema es que el sistema no siempre tiene cómo detectarlas a tiempo porque no implementa las herramientas necesarias, agregó. En este contexto, se destaca la importancia de fortalecer el rol preventivo tanto en colegios como en las familias. Entre las señales a las que se debe prestar atención se encuentran los cambios abruptos en el estado de ánimo, pérdida de interés por actividades habituales, dificultades para concentrarse, alteraciones del sueño y conductas de aislamiento social. Se necesitan herramientas que permitan entender qué está pasando con los estudiantes antes de que el problema se haga visible y esas herramientas ya están disponibles. Sin embargo, se están priorizando medidas de reacción y no de prevención, concluyó Torres. Fuente: Publimetro
El encuentro, organizado por Grupo Cetep y realizado en el Centro de Extensión UC, convocó a profesionales, educadores y familias, quienes participaron activamente en las exposiciones y mesas redondas centradas en el bienestar emocional de niños, niñas y adolescentes. Durante la jornada, los expertos coincidieron en que Chile enfrenta un escenario crítico en salud mental infanto-juvenil, marcado por el aumento de la ansiedad, la depresión y problemas conductuales. En ese contexto, la Dra. Mariana Labbé, speaker del seminario, psiquiatra y directora médica de Clínica MirAndes Manquehue, advirtió que “estamos frente a una generación con más estímulos que herramientas para gestionarlos”, enfatizando la necesidad de intervenir de manera oportuna. Uno de los focos principales del seminario fue el impacto de las pantallas en el desarrollo emocional en donde la Dra. Katerina Sommer profundizó en cómo la sobreexposición digital influye en el cerebro en desarrollo, mientras que el doctor en Psicología Felipe Lecannelier abordó el rol de la adversidad en la infancia. Por su parte, Arnaldo Canales destacó la urgencia de avanzar en educación emocional como una herramienta clave dentro del sistema educativo. En esta misma línea, la Dra. Macarena Gálvez, psiquiatra de Grupo Cetep abordó el rol de la arteterapia en la salud mental, relevando su aporte como herramienta complementaria para la expresión emocional y el bienestar psicológico. El encuentro concluyó con un llamado transversal a avanzar desde el diagnóstico hacia acciones concretas, integrando a la familia, la escuela y las políticas públicas como pilares clave para enfrentar esta crisis. Desde la organización, la Dra. Claudia Barrera, médico psiquiatra y CEO de Grupo Cetep, valoró la convocatoria: “Estamos muy felices con la alta participación y el interés por abordar esta temática. Este seminario refleja una realidad urgente: uno de cada tres niños y adolescentes presenta problemas de salud mental. Pero también demuestra que existe una necesidad concreta de orientación y apoyo. El desafío ahora es que podamos salir con herramientas prácticas que permitan a familias, educadores y comunidades enfrentar esta crisis de manera oportuna”.
El Colegio de Psicólogas y Psicólogos de Chile A.G. ha emitido una declaración pública advirtiendo sobre el potencial impacto negativo en la salud mental de la población, como consecuencia de las recientes decisiones presupuestarias tomadas por el Gobierno de José Antonio Kast. Esta comunicación responde a las directrices establecidas en el Oficio Circular N°16 del Ministerio de Hacienda, con fecha del 21 de abril de 2026, así como al proyecto de ley denominado Reconstrucción Nacional, presentado un día después. De acuerdo con el gremio, estas medidas podrían impactar tanto en el acceso a programas de atención para las personas, como en la continuidad laboral de los profesionales del sector. “Se afectará el bienestar y salud de las personas usuarias de estos programas”, expresó la declaración, añadiendo que también se vería comprometido “el ejercicio del derecho al trabajo”. En el comunicado, la organización destaca que la salud debe ser considerada como un derecho fundamental. “La salud no es un lujo. No es un gasto prescindible. Es una condición de la dignidad humana y una responsabilidad pública irrenunciable”, afirmaron. Además, el Colegio cuestionó que la propuesta gubernamental actual no asegure explícitamente este derecho, asegurando que no permanecerán en silencio ante esta situación. Por último, el gremio hace un llamado a individuos y entidades a respaldar esta declaración completando un formulario público, en medio de lo que consideran un debate crucial sobre políticas públicas y salud mental en el país. Fuente: ADN Radio Nacional
Un estudio publicado en Scientific Reports a principios de mayo concluyó que la agudeza mental no disminuye inevitablemente con la edad y que las habilidades cognitivas pueden mejorar en cualquier etapa de la vida. La investigación fue liderada por científicos del Centro para la Salud Cerebral (CBH, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Texas y se basó en datos recopilados por el Proyecto de Salud Cerebral (BHP) de la misma institución. El equipo se propuso documentar cómo se puede fortalecer y optimizar la salud cerebral a lo largo de la vida. Para ello, siguió a 3.966 adultos de entre 19 y 94 años, a quienes se les pidió que dedicaran un espacio diario a breves actividades de entrenamiento. Entre cinco y 15 minutos, durante un periodo de tres años. Los investigadores evaluaron la salud cerebral y el rendimiento de los participantes mediante el Índice de Salud Cerebral (BHI), una herramienta desarrollada por científicos del CBH. Según afirma un comunicado de la Universidad de Texas, el BHI es altamente sensible a los cambios —tanto positivos como negativos— y se centra en tres factores clave: claridad, equilibrio emocional y conexión con las personas y el propósito. La directora de investigación clínica del CBH y autora principal del reciente estudio, Lori Cook, explicó: “Reúne unas 20 métricas, incluyendo medidas de referencia validadas como el Índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh y el Cuestionario de Felicidad de Oxford, así como tareas diseñadas en el CBH para centrarse en habilidades de pensamiento más complejas”. “Esta batería de evaluaciones proporciona información sobre la salud cerebral individual y su evolución a lo largo del tiempo. El progreso se mide comparando los resultados con las puntuaciones previas de los propios participantes”. Cook, quien también es académica de la Facultad de Ciencias del Comportamiento y del Cerebro de la mencionada universidad, aseguró que “cada cerebro es tan único como una huella dactilar y tiene potencial de crecimiento”. Cómo el cerebro puede seguir mejorando con el paso de los años, según el estudio La directora general del CBH y autora principal del estudio, Sandra Bond Chapman, declaró: “Durante demasiado tiempo, nos hemos guiado por la idea obsoleta de que debemos esperar a que nuestro cerebro sufra algún daño antes de hacer algo por él”. “Este estudio nos recuerda que nuestro cerebro no se define por la edad, sino por su potencial”. Uno de los hallazgos más relevantes del estudio fue que los participantes con el BHI más bajo mostraron las mayores mejoras. Según Cook, “quienes parten del nivel más bajo parecen tener la mayor oportunidad de crecimiento y podrían presentar más preocupaciones preexistentes”. “Por lo tanto, es posible que estén más motivados para invertir el tiempo necesario para ver un mayor potencial de crecimiento”. Sin embargo, agregó, también observaron “un crecimiento significativo incluso en aquellos que ingresaron con un alto rendimiento”. De acuerdo a los investigadores, el factor determinante más importante de la mejora fue el nivel de participación. El cambio positivo no dependió de factores demográficos como la edad, el género o el nivel educativo. No obstante, reconoció Cook, la muestra fue limitada, ya que la mayoría de los participantes eran blancos, mujeres y tenían estudios universitarios. “Tenemos margen de mejora en cuanto a la representación de diferentes grupos demográficos. Estamos trabajando arduamente para aumentar la representación, de modo que podamos tener aún más confianza en cómo esto se generaliza a la población en general, especialmente a las comunidades que suelen estar subrepresentadas en la investigación”. Pese a lo anterior, los hallazgos del equipo sugieren que la salud cerebral puede cultivarse de forma proactiva a cualquier edad, afirmó Cook. “La salud cerebral no es solo algo que nos esforzamos por mantener; podemos moldearla activamente con el tiempo. Investigaciones como la nuestra, que proporcionan una medida objetiva de la salud cerebral que las personas pueden monitorear a lo largo del tiempo, sin duda pueden aumentar la concienciación pública”.
Un cambio significativo se está produciendo en el sistema de salud previsional en Chile, según las últimas cifras oficiales. Entre enero y mayo de 2026, se emitieron 2,7 millones de licencias médicas electrónicas (LME), lo que representa una disminución del 21,1% en comparación con el mismo período del año anterior. Esta reducción se hace más evidente al analizar las licencias de origen común (tipos 1, 2 y 7) con pronunciamiento técnico, que constituyen el 93,6% del total. Estas licencias experimentaron un retroceso aún mayor del 22,2%. La disminución en el uso de este derecho laboral y de salud no discrimina por administración, género ni tipo de empleador, afectando a todos los segmentos de la población económicamente activa. Tanto el sector privado como el público han experimentado esta tendencia a la baja. Además de la menor cantidad de licencias emitidas, la duración promedio de los reposos autorizados también ha disminuido notablemente, pasando de 13,2 días en 2025 a 12,0 días por licencia en 2026. A pesar de que los trastornos mentales siguen siendo el principal diagnóstico médico en Chile, han experimentado cambios significativos. Este grupo de patologías no solo ha reducido su participación porcentual dentro del total, sino que también ha registrado la mayor disminución en volumen de casos respecto al año anterior. El informe señala que el perfil del usuario que solicita estos permisos de reposo ha cambiado notablemente en los primeros cinco meses de 2026. Cambio de conducta detectado: Se observa un aumento en la proporción de afiliados que solicitan una sola licencia médica, mientras que ha disminuido drásticamente el número de usuarios recurrentes con múltiples licencias consecutivas y largos períodos de reposo acumulados. Una publicación compartida por Superintendencia de Seguridad Social (@susesochile) Fuente: Publimetro
La preocupación por la salud mental de niños, niñas y adolescentes se ha convertido en una de las principales alertas del sistema educativo chileno. Según el estudio Depresión, ansiedad y estrés en el sistema educativo chileno: prevalencia y variables en niños, niñas y adolescentes en el escenario postpandemia, un 60% de los escolares presenta síntomas de depresión, mientras que un 64% muestra signos de ansiedad y cerca del 50% niveles elevados de estrés. Esta preocupación se ve respaldada por evidencia internacional, como el informe Health Behaviour in School-aged Children (HBSC), que señala un aumento sostenido del malestar emocional en adolescentes a nivel global, lo que destaca la importancia del bienestar socioemocional para el aprendizaje y la convivencia escolar. En palabras de Rodrigo Torres, cofundador de MÜUD, una plataforma tecnológica enfocada en prevención socioemocional en comunidades educativas: Lo más preocupante no es solo la magnitud de las cifras, sino que muchas veces estas señales pasan desapercibidas hasta que el problema ya escaló. Seguimos operando desde la reacción. Según Torres, los conflictos escolares y las crisis emocionales no surgen repentinamente. Antes hay señales, ya sea aislamiento, cambios de comportamiento, irritabilidad, desmotivación o cansancio emocional. El problema es que el sistema no siempre tiene cómo detectarlas a tiempo porque no implementa las herramientas necesarias, agregó. En este contexto, se destaca la importancia de fortalecer el rol preventivo tanto en colegios como en las familias. Entre las señales a las que se debe prestar atención se encuentran los cambios abruptos en el estado de ánimo, pérdida de interés por actividades habituales, dificultades para concentrarse, alteraciones del sueño y conductas de aislamiento social. Se necesitan herramientas que permitan entender qué está pasando con los estudiantes antes de que el problema se haga visible y esas herramientas ya están disponibles. Sin embargo, se están priorizando medidas de reacción y no de prevención, concluyó Torres. Fuente: Publimetro
El encuentro, organizado por Grupo Cetep y realizado en el Centro de Extensión UC, convocó a profesionales, educadores y familias, quienes participaron activamente en las exposiciones y mesas redondas centradas en el bienestar emocional de niños, niñas y adolescentes. Durante la jornada, los expertos coincidieron en que Chile enfrenta un escenario crítico en salud mental infanto-juvenil, marcado por el aumento de la ansiedad, la depresión y problemas conductuales. En ese contexto, la Dra. Mariana Labbé, speaker del seminario, psiquiatra y directora médica de Clínica MirAndes Manquehue, advirtió que “estamos frente a una generación con más estímulos que herramientas para gestionarlos”, enfatizando la necesidad de intervenir de manera oportuna. Uno de los focos principales del seminario fue el impacto de las pantallas en el desarrollo emocional en donde la Dra. Katerina Sommer profundizó en cómo la sobreexposición digital influye en el cerebro en desarrollo, mientras que el doctor en Psicología Felipe Lecannelier abordó el rol de la adversidad en la infancia. Por su parte, Arnaldo Canales destacó la urgencia de avanzar en educación emocional como una herramienta clave dentro del sistema educativo. En esta misma línea, la Dra. Macarena Gálvez, psiquiatra de Grupo Cetep abordó el rol de la arteterapia en la salud mental, relevando su aporte como herramienta complementaria para la expresión emocional y el bienestar psicológico. El encuentro concluyó con un llamado transversal a avanzar desde el diagnóstico hacia acciones concretas, integrando a la familia, la escuela y las políticas públicas como pilares clave para enfrentar esta crisis. Desde la organización, la Dra. Claudia Barrera, médico psiquiatra y CEO de Grupo Cetep, valoró la convocatoria: “Estamos muy felices con la alta participación y el interés por abordar esta temática. Este seminario refleja una realidad urgente: uno de cada tres niños y adolescentes presenta problemas de salud mental. Pero también demuestra que existe una necesidad concreta de orientación y apoyo. El desafío ahora es que podamos salir con herramientas prácticas que permitan a familias, educadores y comunidades enfrentar esta crisis de manera oportuna”.
El Colegio de Psicólogas y Psicólogos de Chile A.G. ha emitido una declaración pública advirtiendo sobre el potencial impacto negativo en la salud mental de la población, como consecuencia de las recientes decisiones presupuestarias tomadas por el Gobierno de José Antonio Kast. Esta comunicación responde a las directrices establecidas en el Oficio Circular N°16 del Ministerio de Hacienda, con fecha del 21 de abril de 2026, así como al proyecto de ley denominado Reconstrucción Nacional, presentado un día después. De acuerdo con el gremio, estas medidas podrían impactar tanto en el acceso a programas de atención para las personas, como en la continuidad laboral de los profesionales del sector. “Se afectará el bienestar y salud de las personas usuarias de estos programas”, expresó la declaración, añadiendo que también se vería comprometido “el ejercicio del derecho al trabajo”. En el comunicado, la organización destaca que la salud debe ser considerada como un derecho fundamental. “La salud no es un lujo. No es un gasto prescindible. Es una condición de la dignidad humana y una responsabilidad pública irrenunciable”, afirmaron. Además, el Colegio cuestionó que la propuesta gubernamental actual no asegure explícitamente este derecho, asegurando que no permanecerán en silencio ante esta situación. Por último, el gremio hace un llamado a individuos y entidades a respaldar esta declaración completando un formulario público, en medio de lo que consideran un debate crucial sobre políticas públicas y salud mental en el país. Fuente: ADN Radio Nacional