El Hospital El Carmen (HEC) ha logrado un hito al convertirse en el primer centro de salud público en Chile en implementar la cirugía de mano ecoguiada, una técnica quirúrgica innovadora que ha beneficiado a aproximadamente 20 usuarios del sistema de atención estatal. Esta intervención mínimamente invasiva y ambulatoria utiliza tecnología de vanguardia para optimizar los recursos quirúrgicos disponibles y acelerar la recuperación de los pacientes de Maipú y Cerrillos. Desde noviembre de 2025, el equipo de Traumatología de Mano del HEC ha estado llevando a cabo este programa de manera regular. La cirugía ecoguiada se enfoca en tratar patologías traumatológicas comunes en entornos urbanos, como el síndrome del túnel carpiano y la condición del dedo en gatillo, utilizando herramientas imagenológicas que permiten intervenir ambas extremidades simultáneamente con precisión milimétrica. El doctor Fernando Roubaud Tebache, pionero en esta técnica en América Latina, destaca la importancia de la ecografía en el proceso quirúrgico al afirmar: “Implementar la ecografía tanto para la fase de diagnóstico como para la parte de procedimiento y en la cirugía, es un avance sustancial para nuestro equipo”. La formación especializada del doctor chileno incluyó una residencia en el Hospital Universitario San Rafael de Madrid, supervisada por el doctor Francisco Javier Ferreira Villanova. Esta experiencia europea ha mejorado significativamente las tasas de éxito y reducido los riesgos biológicos asociados a las intervenciones realizadas en Santiago. Según el doctor Roubaud Tebache, la cirugía ecoguiada ofrece una recuperación más rápida para los pacientes y una mayor eficiencia en el uso de recursos hospitalarios. Aunque reconoce que la cirugía tradicional sigue siendo válida, destaca los beneficios adicionales que ofrece esta nueva técnica. Este avance ha posicionado al Hospital El Carmen como un referente en traumatología a nivel nacional. La capacidad de operar ambas manos en una sola cirugía ha contribuido a reducir las listas de espera quirúrgicas y mejorar la calidad asistencial. Las autoridades del hospital han expresado su compromiso con seguir adquiriendo insumos especializados para fortalecer este polo de desarrollo traumatológico y brindar a los usuarios una atención más precisa y segura. Fuente: Publimetro
La última sesión de la Comisión Regional de Uso del Borde Costero, liderada por el Gobierno Regional de Valparaíso, aprobó la instalación y operación del Sistema de Cables de Fibra Óptica Humboldt de Google, que conectará a Chile con Australia. Esta decisión posiciona a la Región de Valparaíso como una plataforma digital en Sudamérica y un punto clave para las telecomunicaciones internacionales, fortaleciendo la conectividad digital, el intercambio de información y las oportunidades de desarrollo tecnológico, científico y económico para el país. Se espera que el cable esté instalado en el último trimestre de este año y comience a operar a partir de 2028. El Sistema de Cables de Fibra Óptica Humboldt abarca más de 21 mil kilómetros de infraestructura submarina, conectando Sudamérica con Asia-Pacífico mediante dos cables submarinos de fibra óptica. Uno de estos cables unirá la comuna de Santo Domingo con Sídney, Australia, en una conexión de casi 14.800 kilómetros y 16 pares de fibra óptica. El segundo cable conectará Santo Domingo con Ciudad de Panamá a través de una ruta submarina cercana a los 6.500 kilómetros, también equipada con 16 pares de fibra. Este proyecto implica una inversión total de 11,5 millones de dólares, con Google participando en un 99% y la Empresa Pública Desarrollo País en un 1%. Es importante destacar que ambos cables se despliegan fuera de las Áreas Marinas Protegidas del mar territorial chileno en Juan Fernández y Desventuradas, así como fuera de las Áreas de Manejo y Explotación de Recursos Bentónicos (AMERB) y los caladeros históricos utilizados por la pesca artesanal. Fuente: Meganoticias
El crecimiento de los centros de datos que alimentan la inteligencia artificial (IA) podría disparar el consumo de electricidad, agua y suelo durante los próximos años, con impactos que afectarían a miles de millones de personas en todo el mundo. Así lo señala un informe de científicos de la Universidad de las Naciones Unidas advierte. Al respecto, los investigadores señalan que la huella ambiental de la IA suele medirse únicamente en términos de emisiones de carbono, pero esto ofrece una visión incompleta. Cada kilovatio-hora utilizado para entrenar o ejecutar modelos de IA también implica consumo de agua para refrigeración y generación eléctrica, así como uso de suelo para infraestructura y cadenas de suministro. IMPACTO AMBIENTAL Según el informe, reducir las emisiones no siempre significa disminuir otros impactos ambientales, ya que algunas fuentes energéticas pueden requerir mucha más agua o territorio. Las proyecciones indican que para 2030 los centros de datos consumirán alrededor de 945 teravatios-hora de electricidad al año, casi el triple de lo que utilizan actualmente países como Pakistán, Bangladés y Nigeria en conjunto. Además, su huella hídrica alcanzaría 9,3 billones de litros de agua, equivalente a las necesidades domésticas básicas anuales de 1.300 millones de personas en África subsahariana. La superficie de tierra asociada a esta infraestructura superaría los 14.500 kilómetros cuadrados. COSTO El informe destaca que el mayor gasto energético ya no proviene del entrenamiento de modelos, sino de su uso diario. Entre el 80 % y el 90 % de la energía asociada a la IA se destina a la llamada “inferencia”. Es decir, a responder consultas de los usuarios. “El sistema global que desarrolla la inteligencia artificial también debe regularla de manera sostenible y justa”, según Tshilidzi Marwala, rector de la Universidad de las Naciones Unidas y subsecretario general de las Naciones Unidas. Los expertos estiman que ChatGPT procesa alrededor de 2.500 millones de solicitudes al día, mientras que tareas como la generación de imágenes y videos consumen cantidades de energía muy superiores a las de aplicaciones más simples. Los autores advierten que, sin regulaciones y criterios de sostenibilidad, la creciente demanda de estos servicios podría multiplicar aún más su impacto ambiental. Fuente: Publimetro
Un fanático de Yu-Gi-Oh! llevó su pasión al siguiente nivel al crear un sistema en 3D capaz de “invocar” monstruos en la vida real a partir de cartas físicas. El proyecto, que tomó siete meses de desarrollo, utiliza chips especialmente fabricados para reconocer más de 3.600 cartas distintas, transformando cada jugada en una experiencia visual que parece salida directamente del anime. El video del invento se ha viralizado en plataformas como TikTok, donde se ve cómo las cartas activan figuras tridimensionales que aparecen frente a los jugadores. La escena, que mezcla tecnología, nostalgia y bastante dedicación, muestra cómo un duelo clásico puede pasar a una especie de batalla holográfica digna de otro nivel. ¡LO NECESITO!
La idea de una motocicleta capaz de mantenerse en equilibrio sin ayuda humana ya no pertenece a la ciencia ficción. Yamaha lleva años trabajando en esta posibilidad a través de su línea de prototipos MOTOROiD, un experimento que combina inteligencia artificial, sensores y un complejo sistema de balanceo activo. El objetivo: crear una moto que no solo se conduzca, sino que también “entienda” a su piloto y reaccione por sí misma. El primer modelo, presentado en 2017, fue el MOTOROiD original, una moto conceptual que desafiaba las normas del diseño tradicional. Su secreto está en la tecnología AMCES (Active Mass Center Control System), un mecanismo que permite mover el centro de gravedad del vehículo mediante componentes móviles del chasis, como la batería o el basculante trasero. Gracias a ello, la moto puede mantenerse erguida incluso en parado, ajustando su peso como si tuviera reflejos humanos. A esto se suma un sistema de reconocimiento facial y gestual que identifica al piloto y responde a sus movimientos sin necesidad de mandos físicos. En las demostraciones, el vehículo incluso “se levanta” del suelo y avanza suavemente cuando se le indica con un gesto. Con el paso de los años, Yamaha ha ido perfeccionando esta tecnología. En 2023, presentó el MOTOROiD2, una evolución más avanzada que mantiene la base del equilibrio automático, pero añade un diseño más agresivo y fluido, además de una inteligencia artificial más sofisticada. Este modelo busca algo más que estabilidad: pretende crear un vínculo emocional entre piloto y máquina, estableciendo una comunicación orgánica basada en el movimiento y la respuesta del vehículo. En 2025, Yamaha dio un paso más con el MOTOROiD:Λ (Lambda), un prototipo que parece salido directamente del futuro. Este modelo no solo es capaz de mantenerse de pie, sino también de levantarse por sí mismo si se cae, gracias a una red de sensores, giroscopios y un sistema de aprendizaje que analiza cada movimiento. Su estructura puede rotar hasta 180 grados, lo que le permite adaptarse de forma dinámica al entorno y mantener el equilibrio con una precisión sorprendente. La marca japonesa no ha anunciado planes inmediatos de comercialización, pero el impacto tecnológico de estos proyectos es evidente. Las motos con auto-balanceo podrían marcar un antes y un después en la seguridad y accesibilidad del motociclismo. Imagina una moto que no se cae al detenerse, que puede ayudarte a mantener el control en una curva difícil o incluso seguirte de forma autónoma cuando caminas. Sin embargo, los desafíos técnicos y económicos son significativos. Los sistemas de balanceo activo requieren sensores de alta precisión, actuadores potentes y un control constante del centro de masa, lo que incrementa el peso, el consumo energético y los costes de mantenimiento. Además, para llegar a las calles, Yamaha tendría que superar barreras regulatorias y garantizar una fiabilidad total frente a las vibraciones, el polvo o la lluvia. Aun así, estos prototipos apuntan hacia un nuevo paradigma en la relación entre persona y máquina. El proyecto MOTOROiD no busca solo crear una moto más segura, sino explorar un nuevo tipo de conexión emocional con la tecnología: un vehículo que “sienta”, “reaccione” y “acompañe” al conductor. De momento, estas motos futuristas seguirán siendo el laboratorio rodante de Yamaha, una muestra de cómo la innovación puede transformar incluso los objetos más clásicos. Si el automóvil eléctrico cambió nuestra manera de movernos, la moto autoequilibrada promete cambiar nuestra forma de entender la conducción sobre dos ruedas.
El Hospital El Carmen (HEC) ha logrado un hito al convertirse en el primer centro de salud público en Chile en implementar la cirugía de mano ecoguiada, una técnica quirúrgica innovadora que ha beneficiado a aproximadamente 20 usuarios del sistema de atención estatal. Esta intervención mínimamente invasiva y ambulatoria utiliza tecnología de vanguardia para optimizar los recursos quirúrgicos disponibles y acelerar la recuperación de los pacientes de Maipú y Cerrillos. Desde noviembre de 2025, el equipo de Traumatología de Mano del HEC ha estado llevando a cabo este programa de manera regular. La cirugía ecoguiada se enfoca en tratar patologías traumatológicas comunes en entornos urbanos, como el síndrome del túnel carpiano y la condición del dedo en gatillo, utilizando herramientas imagenológicas que permiten intervenir ambas extremidades simultáneamente con precisión milimétrica. El doctor Fernando Roubaud Tebache, pionero en esta técnica en América Latina, destaca la importancia de la ecografía en el proceso quirúrgico al afirmar: “Implementar la ecografía tanto para la fase de diagnóstico como para la parte de procedimiento y en la cirugía, es un avance sustancial para nuestro equipo”. La formación especializada del doctor chileno incluyó una residencia en el Hospital Universitario San Rafael de Madrid, supervisada por el doctor Francisco Javier Ferreira Villanova. Esta experiencia europea ha mejorado significativamente las tasas de éxito y reducido los riesgos biológicos asociados a las intervenciones realizadas en Santiago. Según el doctor Roubaud Tebache, la cirugía ecoguiada ofrece una recuperación más rápida para los pacientes y una mayor eficiencia en el uso de recursos hospitalarios. Aunque reconoce que la cirugía tradicional sigue siendo válida, destaca los beneficios adicionales que ofrece esta nueva técnica. Este avance ha posicionado al Hospital El Carmen como un referente en traumatología a nivel nacional. La capacidad de operar ambas manos en una sola cirugía ha contribuido a reducir las listas de espera quirúrgicas y mejorar la calidad asistencial. Las autoridades del hospital han expresado su compromiso con seguir adquiriendo insumos especializados para fortalecer este polo de desarrollo traumatológico y brindar a los usuarios una atención más precisa y segura. Fuente: Publimetro
La última sesión de la Comisión Regional de Uso del Borde Costero, liderada por el Gobierno Regional de Valparaíso, aprobó la instalación y operación del Sistema de Cables de Fibra Óptica Humboldt de Google, que conectará a Chile con Australia. Esta decisión posiciona a la Región de Valparaíso como una plataforma digital en Sudamérica y un punto clave para las telecomunicaciones internacionales, fortaleciendo la conectividad digital, el intercambio de información y las oportunidades de desarrollo tecnológico, científico y económico para el país. Se espera que el cable esté instalado en el último trimestre de este año y comience a operar a partir de 2028. El Sistema de Cables de Fibra Óptica Humboldt abarca más de 21 mil kilómetros de infraestructura submarina, conectando Sudamérica con Asia-Pacífico mediante dos cables submarinos de fibra óptica. Uno de estos cables unirá la comuna de Santo Domingo con Sídney, Australia, en una conexión de casi 14.800 kilómetros y 16 pares de fibra óptica. El segundo cable conectará Santo Domingo con Ciudad de Panamá a través de una ruta submarina cercana a los 6.500 kilómetros, también equipada con 16 pares de fibra. Este proyecto implica una inversión total de 11,5 millones de dólares, con Google participando en un 99% y la Empresa Pública Desarrollo País en un 1%. Es importante destacar que ambos cables se despliegan fuera de las Áreas Marinas Protegidas del mar territorial chileno en Juan Fernández y Desventuradas, así como fuera de las Áreas de Manejo y Explotación de Recursos Bentónicos (AMERB) y los caladeros históricos utilizados por la pesca artesanal. Fuente: Meganoticias
El crecimiento de los centros de datos que alimentan la inteligencia artificial (IA) podría disparar el consumo de electricidad, agua y suelo durante los próximos años, con impactos que afectarían a miles de millones de personas en todo el mundo. Así lo señala un informe de científicos de la Universidad de las Naciones Unidas advierte. Al respecto, los investigadores señalan que la huella ambiental de la IA suele medirse únicamente en términos de emisiones de carbono, pero esto ofrece una visión incompleta. Cada kilovatio-hora utilizado para entrenar o ejecutar modelos de IA también implica consumo de agua para refrigeración y generación eléctrica, así como uso de suelo para infraestructura y cadenas de suministro. IMPACTO AMBIENTAL Según el informe, reducir las emisiones no siempre significa disminuir otros impactos ambientales, ya que algunas fuentes energéticas pueden requerir mucha más agua o territorio. Las proyecciones indican que para 2030 los centros de datos consumirán alrededor de 945 teravatios-hora de electricidad al año, casi el triple de lo que utilizan actualmente países como Pakistán, Bangladés y Nigeria en conjunto. Además, su huella hídrica alcanzaría 9,3 billones de litros de agua, equivalente a las necesidades domésticas básicas anuales de 1.300 millones de personas en África subsahariana. La superficie de tierra asociada a esta infraestructura superaría los 14.500 kilómetros cuadrados. COSTO El informe destaca que el mayor gasto energético ya no proviene del entrenamiento de modelos, sino de su uso diario. Entre el 80 % y el 90 % de la energía asociada a la IA se destina a la llamada “inferencia”. Es decir, a responder consultas de los usuarios. “El sistema global que desarrolla la inteligencia artificial también debe regularla de manera sostenible y justa”, según Tshilidzi Marwala, rector de la Universidad de las Naciones Unidas y subsecretario general de las Naciones Unidas. Los expertos estiman que ChatGPT procesa alrededor de 2.500 millones de solicitudes al día, mientras que tareas como la generación de imágenes y videos consumen cantidades de energía muy superiores a las de aplicaciones más simples. Los autores advierten que, sin regulaciones y criterios de sostenibilidad, la creciente demanda de estos servicios podría multiplicar aún más su impacto ambiental. Fuente: Publimetro
Un fanático de Yu-Gi-Oh! llevó su pasión al siguiente nivel al crear un sistema en 3D capaz de “invocar” monstruos en la vida real a partir de cartas físicas. El proyecto, que tomó siete meses de desarrollo, utiliza chips especialmente fabricados para reconocer más de 3.600 cartas distintas, transformando cada jugada en una experiencia visual que parece salida directamente del anime. El video del invento se ha viralizado en plataformas como TikTok, donde se ve cómo las cartas activan figuras tridimensionales que aparecen frente a los jugadores. La escena, que mezcla tecnología, nostalgia y bastante dedicación, muestra cómo un duelo clásico puede pasar a una especie de batalla holográfica digna de otro nivel. ¡LO NECESITO!
La idea de una motocicleta capaz de mantenerse en equilibrio sin ayuda humana ya no pertenece a la ciencia ficción. Yamaha lleva años trabajando en esta posibilidad a través de su línea de prototipos MOTOROiD, un experimento que combina inteligencia artificial, sensores y un complejo sistema de balanceo activo. El objetivo: crear una moto que no solo se conduzca, sino que también “entienda” a su piloto y reaccione por sí misma. El primer modelo, presentado en 2017, fue el MOTOROiD original, una moto conceptual que desafiaba las normas del diseño tradicional. Su secreto está en la tecnología AMCES (Active Mass Center Control System), un mecanismo que permite mover el centro de gravedad del vehículo mediante componentes móviles del chasis, como la batería o el basculante trasero. Gracias a ello, la moto puede mantenerse erguida incluso en parado, ajustando su peso como si tuviera reflejos humanos. A esto se suma un sistema de reconocimiento facial y gestual que identifica al piloto y responde a sus movimientos sin necesidad de mandos físicos. En las demostraciones, el vehículo incluso “se levanta” del suelo y avanza suavemente cuando se le indica con un gesto. Con el paso de los años, Yamaha ha ido perfeccionando esta tecnología. En 2023, presentó el MOTOROiD2, una evolución más avanzada que mantiene la base del equilibrio automático, pero añade un diseño más agresivo y fluido, además de una inteligencia artificial más sofisticada. Este modelo busca algo más que estabilidad: pretende crear un vínculo emocional entre piloto y máquina, estableciendo una comunicación orgánica basada en el movimiento y la respuesta del vehículo. En 2025, Yamaha dio un paso más con el MOTOROiD:Λ (Lambda), un prototipo que parece salido directamente del futuro. Este modelo no solo es capaz de mantenerse de pie, sino también de levantarse por sí mismo si se cae, gracias a una red de sensores, giroscopios y un sistema de aprendizaje que analiza cada movimiento. Su estructura puede rotar hasta 180 grados, lo que le permite adaptarse de forma dinámica al entorno y mantener el equilibrio con una precisión sorprendente. La marca japonesa no ha anunciado planes inmediatos de comercialización, pero el impacto tecnológico de estos proyectos es evidente. Las motos con auto-balanceo podrían marcar un antes y un después en la seguridad y accesibilidad del motociclismo. Imagina una moto que no se cae al detenerse, que puede ayudarte a mantener el control en una curva difícil o incluso seguirte de forma autónoma cuando caminas. Sin embargo, los desafíos técnicos y económicos son significativos. Los sistemas de balanceo activo requieren sensores de alta precisión, actuadores potentes y un control constante del centro de masa, lo que incrementa el peso, el consumo energético y los costes de mantenimiento. Además, para llegar a las calles, Yamaha tendría que superar barreras regulatorias y garantizar una fiabilidad total frente a las vibraciones, el polvo o la lluvia. Aun así, estos prototipos apuntan hacia un nuevo paradigma en la relación entre persona y máquina. El proyecto MOTOROiD no busca solo crear una moto más segura, sino explorar un nuevo tipo de conexión emocional con la tecnología: un vehículo que “sienta”, “reaccione” y “acompañe” al conductor. De momento, estas motos futuristas seguirán siendo el laboratorio rodante de Yamaha, una muestra de cómo la innovación puede transformar incluso los objetos más clásicos. Si el automóvil eléctrico cambió nuestra manera de movernos, la moto autoequilibrada promete cambiar nuestra forma de entender la conducción sobre dos ruedas.