Un hombre identificado como Steve Kang compartió su experiencia de haber estado clínicamente muerto durante una cirugía de emergencia, luego de un intento de suicidio previo. Su relato ha sido difundido en entrevistas y podcasts religiosos, y recogido por medios internacionales como Daily Mail y Daily Star . Según Kang, estuvo varias horas en la mesa de operaciones mientras los médicos luchaban por salvarlo. Durante ese tiempo, asegura haber experimentado una experiencia cercana a la muerte, describiendo un entorno que calificó como “un lugar al que nadie debería ir”. En sus relatos públicos, Kang describió un espacio oscuro sin luz ni vegetación, donde percibió a otras personas sufriendo y figuras que interpretó como entidades demoníacas. Según él, predominaba el dolor y la desesperación. “Era un lugar horrible, no había paz ni esperanza”, relató en una conversación con el podcaster cristiano Vlad Savchuk. Kang señaló que, aunque el episodio médico duró varias horas, su percepción del tiempo fue distinta. Antes del intento de suicidio, Kang atravesaba una etapa marcada por el consumo de drogas, incluyendo metanfetamina y éxtasis, junto con una profunda crisis emocional. Criado en el budismo y formado para ser monje, en ese momento no creía en el concepto del infierno. Tras ser reanimado por los médicos, Kang sobrevivió y comenzó un proceso de recuperación física y espiritual. Posteriormente, afirmó haber experimentado un cambio radical en su vida, atribuyendo su recuperación a la oración de un grupo cristiano durante la cirugía. Hoy en día, Steve Kang es pastor evangélico en Los Ángeles, compartiendo su historia como parte de su testimonio religioso y destacando que su experiencia cercana a la muerte marcó un punto crucial en su vida. Expertos señalan que las experiencias cercanas a la muerte son reportadas en diversos contextos médicos y culturales, asociadas comúnmente a procesos neurológicos extremos sin consenso científico sobre su origen o significado. El caso de Steve Kang se presenta como un relato personal de fe, difundido en ámbitos religiosos y mediáticos sin posibilidad de verificación objetiva. Si tú o alguien que conoces está atravesando una crisis emocional o pensamientos suicidas, busca ayuda profesional inmediata. En Ecuador, puedes comunicarte al 911 o acudir a un centro de salud. Hablar a tiempo puede salvar vidas. Fuente: Publimetro
Nuevos antecedentes han salido a la luz sobre la tragedia ocurrida en el Parque Nacional Torres del Paine, en la región de Magallanes, donde cinco turistas perdieron la vida tras enfrentarse a un violento temporal que los sorprendió en pleno ascenso. A medida que pasan los días, los relatos de quienes sobrevivieron han comenzado a reconstruir el dramático minuto a minuto de una jornada que cambió para siempre a quienes la vivieron. Las víctimas fueron identificadas como Cristina Calvillo Tovar y Julian García Pimentel, ambos de nacionalidad mexicana; los alemanes Nadine Lichey y Andreas Von Pein; y la ciudadana británica Victoria Bond. Todos realizaban parte del circuito de montaña cuando quedaron atrapados por las adversas condiciones meteorológicas. Uno de los sobrevivientes y amigo de Bond, Christian Aldridge, conversó con The Times y entregó un crudo testimonio marcado por el miedo, la desorientación y la sensación de estar enfrentándose a fuerzas imposibles de contener. “No podía respirar con el hielo y la nieve azotándome la cara, y encima intentando subir una pendiente tan pronunciada”, recordó. “Fue demasiado para mí. Me resulta muy difícil expresar lo horrible que fue”, dijo. Según relató Aldridge, el grupo —compuesto por él, la víctima británica y otros cinco excursionistas— había iniciado la jornada cerca de las 5:30 de la mañana desde el campamento Perros, intentando avanzar hacia un refugio de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) ubicado a poco más de un kilómetro del punto donde comenzó a empeorar el clima. Con vientos intensos, nieve densa y una visibilidad cada vez más reducida, tomaron la decisión de seguir avanzando con la esperanza de encontrar resguardo. Sin embargo, al llegar al refugio descubrieron que estaba cerrado. De acuerdo con lo que denunciaron, los guardaparques habían abandonado el lugar para acudir a votar en las elecciones presidenciales del 16 de noviembre, información que fue confirmada este jueves por Conaf. La situación obligó al grupo a reevaluar rápidamente sus opciones. Con el temporal recrudeciendo y sin posibilidad de refugio, decidieron suspender la travesía y emprender el retorno al campamento Perros. “Fue muy difícil tomar la decisión, pero conforme avanzábamos pensamos que era demasiado peligroso, que no íbamos a cruzar el paso”, explicó Aldridge. También descartaron seguir avanzando hacia el siguiente campamento, pues las condiciones lo hacían inviable. La bajada se transformó en un verdadero infierno. “Bajar esa montaña era como caminar sobre hielo”, contó Aldridge. “Me caí y me deslicé montaña abajo, y seguí cayendo. Pensé: ‘Estoy perdido, definitivamente estoy perdido’”. Él no fue el único. Otros excursionistas también resbalaron, arrastrados por la capa de hielo y nieve que cubría el terreno. “Era un caos. No se veía casi nada. La visibilidad era pésima”. Tras varios minutos de incertidumbre, los sobrevivientes lograron reagruparse en un punto que consideraron relativamente más seguro. Pero no todos lo consiguieron: Victoria Bond nunca llegó a reencontrarse con ellos. “Un amigo pensó que tal vez Victoria estaba detrás de nosotros. Una pareja dijo que eran los últimos y que no había nadie más arriba. Regresamos solo para comprobarlo y no vimos a nadie más”, relató. Aldridge denunció que, ante la ausencia de apoyo inmediato, debieron organizar su “propio grupo de búsqueda”, asegurando que las autoridades del parque “no hicieron nada” en los primeros momentos críticos. En esa búsqueda encontraron a tres turistas —la mexicana y la alemana— que se encontraban extraviadas, pero que lamentablemente fallecieron durante el proceso de rescate. También encontraron el cuerpo del turista mexicano que no logró sobrevivir. La tragedia ha reabierto el debate sobre la seguridad en rutas de alta montaña dentro del parque, la disponibilidad de personal en situaciones críticas y los protocolos de emergencia para enfrentar cambios bruscos del clima, particularmente en temporadas donde el flujo turístico continúa siendo alto. Las autoridades aún investigan las circunstancias exactas del accidente, mientras sobrevivientes y familiares exigen respuestas que permitan evitar que una tragedia como esta vuelva a repetirse. Fuente: Publimetro
Un hombre identificado como Steve Kang compartió su experiencia de haber estado clínicamente muerto durante una cirugía de emergencia, luego de un intento de suicidio previo. Su relato ha sido difundido en entrevistas y podcasts religiosos, y recogido por medios internacionales como Daily Mail y Daily Star . Según Kang, estuvo varias horas en la mesa de operaciones mientras los médicos luchaban por salvarlo. Durante ese tiempo, asegura haber experimentado una experiencia cercana a la muerte, describiendo un entorno que calificó como “un lugar al que nadie debería ir”. En sus relatos públicos, Kang describió un espacio oscuro sin luz ni vegetación, donde percibió a otras personas sufriendo y figuras que interpretó como entidades demoníacas. Según él, predominaba el dolor y la desesperación. “Era un lugar horrible, no había paz ni esperanza”, relató en una conversación con el podcaster cristiano Vlad Savchuk. Kang señaló que, aunque el episodio médico duró varias horas, su percepción del tiempo fue distinta. Antes del intento de suicidio, Kang atravesaba una etapa marcada por el consumo de drogas, incluyendo metanfetamina y éxtasis, junto con una profunda crisis emocional. Criado en el budismo y formado para ser monje, en ese momento no creía en el concepto del infierno. Tras ser reanimado por los médicos, Kang sobrevivió y comenzó un proceso de recuperación física y espiritual. Posteriormente, afirmó haber experimentado un cambio radical en su vida, atribuyendo su recuperación a la oración de un grupo cristiano durante la cirugía. Hoy en día, Steve Kang es pastor evangélico en Los Ángeles, compartiendo su historia como parte de su testimonio religioso y destacando que su experiencia cercana a la muerte marcó un punto crucial en su vida. Expertos señalan que las experiencias cercanas a la muerte son reportadas en diversos contextos médicos y culturales, asociadas comúnmente a procesos neurológicos extremos sin consenso científico sobre su origen o significado. El caso de Steve Kang se presenta como un relato personal de fe, difundido en ámbitos religiosos y mediáticos sin posibilidad de verificación objetiva. Si tú o alguien que conoces está atravesando una crisis emocional o pensamientos suicidas, busca ayuda profesional inmediata. En Ecuador, puedes comunicarte al 911 o acudir a un centro de salud. Hablar a tiempo puede salvar vidas. Fuente: Publimetro
Nuevos antecedentes han salido a la luz sobre la tragedia ocurrida en el Parque Nacional Torres del Paine, en la región de Magallanes, donde cinco turistas perdieron la vida tras enfrentarse a un violento temporal que los sorprendió en pleno ascenso. A medida que pasan los días, los relatos de quienes sobrevivieron han comenzado a reconstruir el dramático minuto a minuto de una jornada que cambió para siempre a quienes la vivieron. Las víctimas fueron identificadas como Cristina Calvillo Tovar y Julian García Pimentel, ambos de nacionalidad mexicana; los alemanes Nadine Lichey y Andreas Von Pein; y la ciudadana británica Victoria Bond. Todos realizaban parte del circuito de montaña cuando quedaron atrapados por las adversas condiciones meteorológicas. Uno de los sobrevivientes y amigo de Bond, Christian Aldridge, conversó con The Times y entregó un crudo testimonio marcado por el miedo, la desorientación y la sensación de estar enfrentándose a fuerzas imposibles de contener. “No podía respirar con el hielo y la nieve azotándome la cara, y encima intentando subir una pendiente tan pronunciada”, recordó. “Fue demasiado para mí. Me resulta muy difícil expresar lo horrible que fue”, dijo. Según relató Aldridge, el grupo —compuesto por él, la víctima británica y otros cinco excursionistas— había iniciado la jornada cerca de las 5:30 de la mañana desde el campamento Perros, intentando avanzar hacia un refugio de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) ubicado a poco más de un kilómetro del punto donde comenzó a empeorar el clima. Con vientos intensos, nieve densa y una visibilidad cada vez más reducida, tomaron la decisión de seguir avanzando con la esperanza de encontrar resguardo. Sin embargo, al llegar al refugio descubrieron que estaba cerrado. De acuerdo con lo que denunciaron, los guardaparques habían abandonado el lugar para acudir a votar en las elecciones presidenciales del 16 de noviembre, información que fue confirmada este jueves por Conaf. La situación obligó al grupo a reevaluar rápidamente sus opciones. Con el temporal recrudeciendo y sin posibilidad de refugio, decidieron suspender la travesía y emprender el retorno al campamento Perros. “Fue muy difícil tomar la decisión, pero conforme avanzábamos pensamos que era demasiado peligroso, que no íbamos a cruzar el paso”, explicó Aldridge. También descartaron seguir avanzando hacia el siguiente campamento, pues las condiciones lo hacían inviable. La bajada se transformó en un verdadero infierno. “Bajar esa montaña era como caminar sobre hielo”, contó Aldridge. “Me caí y me deslicé montaña abajo, y seguí cayendo. Pensé: ‘Estoy perdido, definitivamente estoy perdido’”. Él no fue el único. Otros excursionistas también resbalaron, arrastrados por la capa de hielo y nieve que cubría el terreno. “Era un caos. No se veía casi nada. La visibilidad era pésima”. Tras varios minutos de incertidumbre, los sobrevivientes lograron reagruparse en un punto que consideraron relativamente más seguro. Pero no todos lo consiguieron: Victoria Bond nunca llegó a reencontrarse con ellos. “Un amigo pensó que tal vez Victoria estaba detrás de nosotros. Una pareja dijo que eran los últimos y que no había nadie más arriba. Regresamos solo para comprobarlo y no vimos a nadie más”, relató. Aldridge denunció que, ante la ausencia de apoyo inmediato, debieron organizar su “propio grupo de búsqueda”, asegurando que las autoridades del parque “no hicieron nada” en los primeros momentos críticos. En esa búsqueda encontraron a tres turistas —la mexicana y la alemana— que se encontraban extraviadas, pero que lamentablemente fallecieron durante el proceso de rescate. También encontraron el cuerpo del turista mexicano que no logró sobrevivir. La tragedia ha reabierto el debate sobre la seguridad en rutas de alta montaña dentro del parque, la disponibilidad de personal en situaciones críticas y los protocolos de emergencia para enfrentar cambios bruscos del clima, particularmente en temporadas donde el flujo turístico continúa siendo alto. Las autoridades aún investigan las circunstancias exactas del accidente, mientras sobrevivientes y familiares exigen respuestas que permitan evitar que una tragedia como esta vuelva a repetirse. Fuente: Publimetro