El espectáculo de drones que recreó las Torres Gemelas se llevó a cabo en septiembre de 2026 sobre el puerto de Nueva York, como un emotivo homenaje visual en la antesala de la conmemoración por el 25º aniversario de los atentados del 11 de septiembre. La instalación artística, titulada originalmente “2.977 Lights Over New York Harbor” (“2.977 luces sobre el puerto de Nueva York”), fue producida por la empresa Sky Elements con el respaldo de la New York Foundation for the Arts. El evento contó con la estrecha colaboración de familiares de las víctimas, sobrevivientes y miembros de los equipos de rescate. Detalles clave del espectáculo 2.977 drones luminosos: El montaje utilizó exactamente esa cantidad de dispositivos en el aire. Cada uno de los drones representó una vida perdida en los trágicos ataques del 2001. Recreación de la silueta: Los drones se elevaron de forma coordinada y programada sobre el agua, dibujando con luces blancas y brillantes la icónica figura de las Torres Gemelas originales, devolviendo de forma temporal ese histórico perfil al cielo de Manhattan. Propósito comunitario: De acuerdo con testimonios de los organizadores y participantes, como exbomberos y familiares de los afectados, el objetivo de iluminar el cielo fue mantener viva la memoria individual de las víctimas para las nuevas generaciones y recordar el espíritu de unidad que surgió en la nación tras la tragedia. El show aéreo complementó al tradicional tributo anual de los haces de luz verticales ( Tribute in Light), transformándose en uno de los memoriales tecnológicos más masivos e impactantes realizados en la historia de la ciudad.
En el vigésimo quinto aniversario de los atentados terroristas que devastaron el complejo del World Trade Center en la ciudad de Nueva York, la NASA ha vuelto a resaltar uno de los registros visuales más impactantes de aquel fatídico día: las fotografías tomadas directamente desde la órbita terrestre. El 11 de septiembre de 2001, mientras dos aviones comerciales chocaban contra las Torres Gemelas, otro impactaba en el Pentágono y un cuarto se estrellaba en Pensilvania, el exastronauta estadounidense Frank Culbertson, comandante de la Expedición 3 a bordo de la Estación Espacial Internacional (EEI), se convirtió en el único ciudadano de su país en presenciar los ataques desde fuera del planeta. En ese momento, la Estación Espacial Internacional completaba su órbita sobre la costa este de los Estados Unidos. Sin acceso a transmisiones televisivas en vivo, Culbertson observó una densa nube de humo que surgía del centro financiero de Manhattan. Según sus propias palabras: “No sabía exactamente qué estaba sucediendo, pero sabía que era realmente malo porque había una gran nube de escombros que cubría Manhattan. Fue entonces cuando realmente se volvió doloroso, porque era como ver una herida en el costado de tu país, de tu familia y de tus amigos”. “No sabía exactamente qué estaba sucediendo, pero sabía que era realmente malo porque había una gran nube de escombros que cubría Manhattan. Fue entonces cuando realmente se volvió doloroso, porque era como ver una herida en el costado de tu país, de tu familia y de tus amigos”. — Frank Culbertson, exastronauta de la NASA La NASA informó que tras conocer la naturaleza del ataque, Culbertson continuó capturando imágenes desde la EEI mientras orbitaba sobre la zona cero, proporcionando un testimonio visual único sobre la evolución de la columna de humo. Al día siguiente del trágico evento, Culbertson compartió una carta abierta escrita desde el espacio, reflexionando sobre la paradoja de estar en una misión dedicada al progreso y la cooperación humanos mientras observaba desde lejos la devastación en la Tierra. ¿Sabías acerca de este registro fotográfico del 11-S capturado desde el espacio por la NASA? Fuente: Publimetro
El espectáculo de drones que recreó las Torres Gemelas se llevó a cabo en septiembre de 2026 sobre el puerto de Nueva York, como un emotivo homenaje visual en la antesala de la conmemoración por el 25º aniversario de los atentados del 11 de septiembre. La instalación artística, titulada originalmente “2.977 Lights Over New York Harbor” (“2.977 luces sobre el puerto de Nueva York”), fue producida por la empresa Sky Elements con el respaldo de la New York Foundation for the Arts. El evento contó con la estrecha colaboración de familiares de las víctimas, sobrevivientes y miembros de los equipos de rescate. Detalles clave del espectáculo 2.977 drones luminosos: El montaje utilizó exactamente esa cantidad de dispositivos en el aire. Cada uno de los drones representó una vida perdida en los trágicos ataques del 2001. Recreación de la silueta: Los drones se elevaron de forma coordinada y programada sobre el agua, dibujando con luces blancas y brillantes la icónica figura de las Torres Gemelas originales, devolviendo de forma temporal ese histórico perfil al cielo de Manhattan. Propósito comunitario: De acuerdo con testimonios de los organizadores y participantes, como exbomberos y familiares de los afectados, el objetivo de iluminar el cielo fue mantener viva la memoria individual de las víctimas para las nuevas generaciones y recordar el espíritu de unidad que surgió en la nación tras la tragedia. El show aéreo complementó al tradicional tributo anual de los haces de luz verticales ( Tribute in Light), transformándose en uno de los memoriales tecnológicos más masivos e impactantes realizados en la historia de la ciudad.
En el vigésimo quinto aniversario de los atentados terroristas que devastaron el complejo del World Trade Center en la ciudad de Nueva York, la NASA ha vuelto a resaltar uno de los registros visuales más impactantes de aquel fatídico día: las fotografías tomadas directamente desde la órbita terrestre. El 11 de septiembre de 2001, mientras dos aviones comerciales chocaban contra las Torres Gemelas, otro impactaba en el Pentágono y un cuarto se estrellaba en Pensilvania, el exastronauta estadounidense Frank Culbertson, comandante de la Expedición 3 a bordo de la Estación Espacial Internacional (EEI), se convirtió en el único ciudadano de su país en presenciar los ataques desde fuera del planeta. En ese momento, la Estación Espacial Internacional completaba su órbita sobre la costa este de los Estados Unidos. Sin acceso a transmisiones televisivas en vivo, Culbertson observó una densa nube de humo que surgía del centro financiero de Manhattan. Según sus propias palabras: “No sabía exactamente qué estaba sucediendo, pero sabía que era realmente malo porque había una gran nube de escombros que cubría Manhattan. Fue entonces cuando realmente se volvió doloroso, porque era como ver una herida en el costado de tu país, de tu familia y de tus amigos”. “No sabía exactamente qué estaba sucediendo, pero sabía que era realmente malo porque había una gran nube de escombros que cubría Manhattan. Fue entonces cuando realmente se volvió doloroso, porque era como ver una herida en el costado de tu país, de tu familia y de tus amigos”. — Frank Culbertson, exastronauta de la NASA La NASA informó que tras conocer la naturaleza del ataque, Culbertson continuó capturando imágenes desde la EEI mientras orbitaba sobre la zona cero, proporcionando un testimonio visual único sobre la evolución de la columna de humo. Al día siguiente del trágico evento, Culbertson compartió una carta abierta escrita desde el espacio, reflexionando sobre la paradoja de estar en una misión dedicada al progreso y la cooperación humanos mientras observaba desde lejos la devastación en la Tierra. ¿Sabías acerca de este registro fotográfico del 11-S capturado desde el espacio por la NASA? Fuente: Publimetro