














Canadá como socio estratégico de la Unión Europea
Bruselas propone una relación inédita con Canadá, mientras Ottawa busca fortalecer sus lazos con Europa y Washington observa con creciente tensión
23 de septiembre de 2026
Canadá y la Unión Europea están explorando una relación que va más allá del comercio, respaldada por el Acuerdo Económico y Comercial Global (CETA) y el Acuerdo de Asociación Estratégica desde 1959.
En 2026, Canadá se convirtió en el primer país no europeo con acceso a adquisiciones conjuntas financiadas por la UE para impulsar capacidades de defensa. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, propuso una "alianza para el futuro" en inteligencia artificial, minerales críticos, energía, tecnología cuántica, espacio y defensa.
Un "miembro asociado" no sería un Estado miembro de la UE. Canadá no formaría parte de las instituciones europeas ni tendría los mismos derechos políticos que los países del bloque. Kenneth Armstrong, profesor de derecho internacional en la Universidad de Cambridge, mencionó que esta categoría aún debe definirse.
Canadá busca diversificar su economía, reduciendo su dependencia del mercado estadounidense. Europa ofrece acceso a un gran mercado, cooperación tecnológica y científica, oportunidades en minerales críticos y energía, así como mayor cooperación en defensa y seguridad.
Por su parte, Europa busca asegurar suministros estratégicos y ampliar capacidades de defensa. Canadá puede contribuir con recursos estratégicos, tecnología especializada e industria de defensa para proyectos europeos.
A pesar del anuncio de Bruselas, aún no hay un acuerdo definitivo. La figura de "miembro asociado" debe definirse legalmente y ser aceptada por los Estados miembros y Canadá. La relación actual abarca comercio, investigación y seguridad, buscando una cooperación más amplia.
El acercamiento entre Canadá y la UE se produce en un momento delicado con Estados Unidos. Aunque Trump ha criticado esta aproximación, Canadá busca diversificar sus opciones sin romper con Washington.
LAS CLAVES
- ✓ No sería una adhesión: Canadá no se convertiría en un Estado miembro de la UE.
- ✓ La figura es nueva: el “miembro asociado” no está contemplado actualmente en los tratados europeos y tendría que diseñarse.
- ✓ Ya existe una relación profunda: CETA, asociación estratégica, cooperación científica y participación canadiense en proyectos europeos de defensa forman parte de la relación actual.
- ✓ La geopolítica impulsa el acercamiento: Canadá busca diversificar sus vínculos mientras Europa quiere reforzar sus capacidades económicas y estratégicas.
- ✓ Estados Unidos seguirá siendo central: la cercanía geográfica y la integración económica hacen imposible separar este movimiento europeo de la relación entre Ottawa y Washington.
3 PREGUNTAS A: Sandra Kanety
Sandra Kanety
Profesora de Relaciones Internacionales
Universidad Nacional Autónoma de México
1. ¿Qué significa realmente la propuesta de crear una figura de “miembro asociado” para Canadá y por qué la Unión Europea lo está planteando?
"En el plano formal, se trata de una propuesta novedosa... reducir algunas de sus dependencias externas."
2. ¿Qué puede buscar Canadá al acercarse de esta manera a la Unión Europea?
"Puede tratarse de una estrategia... a través del T-MEC."
3. ¿Hasta dónde podría llegar esta asociación, sin ser una adhesión plena, y cuáles serían los principales obstáculos?
"Puede funcionar precisamente como... avanzar esta nueva asociación."
Fuente: Publimetro





























