














Invierno en Región de Coquimbo: hasta 200 mm de lluvia previstos
Los modelos climáticos anticipan un invierno con precipitaciones dentro de lo normal e incluso superiores en la Región de Coquimbo, impulsadas por condiciones oceánicas y atmosféricas más favorables.
15 de abril de 2026
En la Región de Coquimbo, el promedio anual histórico de precipitaciones se sitúa entre 100 y 200 milímetros, aunque con variaciones según el territorio. En zonas costeras como La Serena y Coquimbo, las lluvias alcanzan entre 80 y 130 mm anuales, con registros cercanos a 86 mm en la capital regional y alrededor de 100 mm en el puerto.
En tanto, en sectores interiores y de precordillera, los montos pueden aumentar hasta un rango de entre 150 y 200 mm al año. Estas precipitaciones se concentran principalmente durante los meses de invierno, entre mayo y agosto, mientras que el resto del año se caracteriza por extensos períodos secos que pueden prolongarse por ocho o incluso nueve meses, reflejando el carácter de transición entre el desierto y el clima mediterráneo.
Bajo este contexto, hablar de lluvias "sobre lo normal" implica superar estos rangos históricos, lo que podría traducirse en un invierno con mayor acumulación de agua respecto a años recientes marcados por la sequía.
Proyecciones abren escenario más favorable
Un escenario más auspicioso en materia de precipitaciones comienza a tomar forma para este 2026. De acuerdo con proyecciones estacionales, la Región de Coquimbo podría registrar lluvias dentro de lo normal e incluso por sobre lo habitual durante el invierno.
"A comienzos de abril de 2026 comenzamos a proyectar lo que podrían ser las precipitaciones para este año. Tras tres años de observación, es la primera vez que tenemos un escenario más favorable", señaló.
Según indicó el meteorólogo Tomás Caballero, estas proyecciones están influenciadas, en parte, por el desarrollo del fenómeno de El Niño, aunque llamó a la cautela frente a comparaciones con eventos extremos del pasado.
"Se ha hablado bastante de un posible Niño intenso, pero es importante ser prudentes. Los eventos de 1997 y 2015 alcanzaron anomalías de hasta 2,8 °C, mientras que este año se proyecta un máximo cercano a 1,5 °C", explicó.
Caballero detalló que las precipitaciones en la zona dependen principalmente del desplazamiento de sistemas frontales desde el sur del país, los cuales están condicionados por la posición e intensidad del anticiclón subtropical del Pacífico.
Cuando este sistema de alta presión se encuentra fortalecido, actúa como una barrera que impide el avance de las lluvias hacia el norte. En cambio, durante eventos de El Niño, tiende a debilitarse, permitiendo que los sistemas frontales alcancen con mayor frecuencia la zona centro-norte.
A este escenario se suman otros factores que inciden en la dinámica atmosférica, como la oscilación Madden-Julian, que actualmente se encuentra en fases que favorecen el desplazamiento de sistemas frontales hacia el norte, abriendo ventanas para posibles precipitaciones durante abril y comienzos de mayo.
Asimismo, influye la presencia de una "mancha cálida" en el Pacífico cercano a Australia, que impacta en la intensidad del anticiclón. Si bien actualmente presenta temperaturas elevadas, se proyecta que disminuya hacia el invierno, lo que podría favorecer el ingreso de sistemas frontales.
"Estos factores, en conjunto, configuran un escenario que respalda las proyecciones de precipitaciones normales a sobre lo normal para la temporada invernal", agregó.
Pese a las buenas expectativas, el especialista recalcó que se trata de proyecciones de mediano y largo plazo, por lo que existe incertidumbre.
"Serán los pronósticos de corto plazo, entre 7 y 10 días, los que permitirán confirmar la llegada e impacto de cada sistema frontal. Aun así, estas señales permiten anticipar la preparación para el invierno", concluyó.
Fuente: DiarioElDia Región




























