














Niveles críticos en Limarí: escasas lluvias y La Paloma al 6%
La temporada en la provincia inicia con precipitaciones de hasta 2 mm, embalses como Recoleta al 14% y Cogotí al 16%. Sistemas APR y regantes mantienen abastecimiento post verano, pero dependen de lluvias invernales.
21 de marzo de 2026
La provincia del Limarí da inicio al otoño con precipitaciones de baja intensidad y embalses en niveles acotados, manteniendo un escenario hídrico que depende fuertemente de las lluvias futuras. Según el pronóstico del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA), se esperaban chubascos aislados con montos entre 0 y 2 milímetros el viernes pasado, marcando las primeras lluvias del ciclo, aunque con un impacto limitado en la disponibilidad de agua.
El estado actual se explica en gran medida por la situación de los principales embalses de la cuenca. Según la Dirección General de Aguas (DGA), al 16 de marzo, el embalse La Paloma se encuentra al 6% de su capacidad, mientras que Recoleta y Cogotí alcanzan el 14% y 16%, respectivamente. Estas cifras reflejan un sistema operativo pero en niveles bajos, sin mejoras significativas respecto al año anterior.
Desde la Junta de Vigilancia del Río Limarí, Río Grande y sus afluentes, se destaca la alta dependencia de las precipitaciones para el riego. José Eugenio González enfatizó: "Cualquier gota de agua es importante, pero no cambia el escenario". Advierten que el sistema ha resistido bajo condiciones ajustadas y que el invierno será crucial para definir el futuro.
La Asociación Gremial de APR del Limarí señala que la escasez afecta de forma desigual a la región. Luis Alfaro, presidente de la asociación, menciona que algunos sectores ya están siendo abastecidos con camiones aljibe debido a las bajas napas. Aunque la mayoría logró enfrentar el verano, persisten dificultades en algunos lugares.
A pesar de este panorama, se asegura que el abastecimiento para consumo humano está garantizado, siendo el riego agrícola el área más incierta. El Limarí inicia el otoño en equilibrio ajustado, con embalses en niveles bajos y una dependencia crucial de las lluvias venideras para definir su futuro hídrico.
Fuente: DiarioElDia Región


































