














Barrio Inglés: Espacio seguro en verano
El alcalde Ali Manouchehri implementó una estrategia de reactivación con activaciones urbanas, eventos masivos y medidas preventivas que incluyeron inspectores, patrullajes y drones, logrando un verano sin incidentes graves en Coquimbo.
27 de febrero de 2026
El Barrio Inglés de la comuna de Coquimbo ha sido testigo de graves episodios de violencia, riñas con armas blancas y desórdenes en años anteriores, que han dejado una marca en la comunidad y han afectado la vida nocturna y cultural de este sector patrimonial. Sin embargo, este verano del 2026 ha marcado un cambio significativo gracias a un plan integral de reactivación y seguridad impulsado por el alcalde Ali Manouchehri, con resultados positivos.
Este plan municipal incluyó inversiones en infraestructura, recuperación de inmuebles patrimoniales y una programación intensa que incluyó boulevards todos los viernes y sábados de enero y febrero, además de eventos masivos. Miles de personas han vuelto a recorrer el barrio, disfrutar de espectáculos musicales, ferias, food trucks e intervenciones artísticas, con locales abiertos hasta altas horas de la madrugada y una gran presencia de familias, vecinos y turistas.
El alcalde Ali Manouchehri destacó la importancia de la seguridad como eje fundamental para lograr esta reactivación. Consciente del temor persistente en los vecinos debido a hechos violentos pasados, se implementó un plan preventivo robusto con presencia permanente en el territorio y capacidad de respuesta inmediata. Según el alcalde: "Esta reactivación fue una idea que impulsamos desde el primer momento, porque no podíamos resignarnos a perder un barrio tan importante para la historia y la identidad de Coquimbo."
La Dirección de Seguridad Pública llevó a cabo un plan estratégico basado en análisis previos de riesgo, definiendo un área específica para intervenir. Durante los fines de semana y eventos especiales se desplegó un equipo compuesto por informadores comunitarios, inspectores en motocicleta, camionetas con inspectores y vigilancia aérea mediante drones. Este despliegue cumplió un rol clave en la fiscalización, control preventivo y presencia disuasiva.
Durante la temporada se registraron algunas incivilidades menores que fueron controladas eficazmente por el personal de Seguridad Pública. El hecho más relevante fue el robo en un vehículo con patente argentina, detectado gracias a la vigilancia aérea. La coordinación entre drones e inspectores permitió detener al responsable y recuperar las especies sustraídas.
El balance final del operativo estival fue altamente positivo, consolidando al Barrio Inglés como un espacio seguro, ordenado y atractivo. Este caso demuestra que la recuperación de sectores históricamente complejos es posible con liderazgo, planificación y un despliegue efectivo en el territorio.
Fuente: DiarioElDia Región



































