El Festival de Ciencia y Tecnología 2026 se llevará a cabo el próximo 8 de octubre en La Serena, donde se abordarán interrogantes sobre la posibilidad de que una idea se convierta en una solución y si una pregunta puede ser el primer paso para transformar nuestro entorno. Este evento tiene como objetivo acercar la ciencia y la tecnología a la comunidad de una manera diferente, ofreciendo experiencias, actividades y demostraciones preparadas por instituciones y organizaciones vinculadas al ecosistema de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (CTCI) de la Región de Coquimbo. Bajo el concepto Chile, territorio de preguntas, país que construye respuestas y el lema Preguntar nos mueve, se busca resaltar la curiosidad como punto de partida para descubrir, investigar y generar respuestas frente a los desafíos existentes en los distintos territorios. La jornada contará con la participación de 20 stands de instituciones y organismos públicos y privados, presentando iniciativas y experiencias relacionadas con la ciencia, la tecnología, el conocimiento y la innovación. Además, se ofrecerán espacios de interacción, actividades lúdicas y experiencias para que los asistentes puedan ser protagonistas, experimentar, hacerse preguntas y descubrir nuevas formas de acercarse a la ciencia. Según la Seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de la Región de Coquimbo, Maité Arenas Rojas: Queremos que esta feria sea un espacio donde la ciudadanía pueda encontrarse con la ciencia de una manera cercana, entretenida y participativa. Que una niña pueda hacer una pregunta, que un joven pueda descubrir una nueva área que le interese, que una familia pueda experimentar junta y que todos puedan llevarse algo nuevo después de esta jornada. La autoridad regional enfatizó que en nuestra región tenemos investigadores, estudiantes, instituciones y muchas personas que están desarrollando conocimiento y soluciones desde el territorio. Esta feria es una oportunidad para mostrar ese trabajo, pero también para abrirlo a la comunidad y demostrar que la ciencia no es algo lejano: está presente en nuestra vida cotidiana y en los desafíos que enfrentamos como región. El Festival de Ciencia y Tecnología 2026 es una iniciativa del Ministerio de Ciencia que busca generar experiencias significativas y acercar la ciencia, la tecnología, el conocimiento y la innovación a las comunidades de todo el país. La invitación está abierta para que La Serena se convierta en un espacio donde preguntar, experimentar, descubrir y construir nuevas respuestas. Porque como menciona Maité Arenas: Preguntar nos mueve, y eso es precisamente lo que queremos transmitir. No necesitamos ser expertos para acercarnos a la ciencia. Basta con tener curiosidad, querer descubrir y atreverse a preguntar. Por eso queremos invitar a toda la comunidad de la Región de Coquimbo a ser parte de esta celebración. Fuente: DiarioElDia Región
Un sismo de magnitud 5,2 registrado durante la madrugada y otro de 5 grados durante la tarde con epicentro en Salamanca volvió a poner sobre la mesa la actividad sísmica de la Región de Coquimbo y, particularmente, la situación de una zona que desde hace años es observada con atención por especialistas: la denominada brecha sísmica ubicada entre La Serena y Caldera. De acuerdo con expertos, esta área corresponde a un segmento de la zona de subducción donde no se registra un terremoto de gran magnitud desde 1922, cuando un evento de magnitud aproximada 8,5 afectó el norte del país. Antes de ello, en 1819, se había producido otro terremoto de características similares. El concepto de brecha sísmica hace referencia precisamente a aquellos sectores donde ha transcurrido un periodo prolongado sin que ocurra un terremoto importante. En el caso de esta zona del norte de Chile, el fenómeno adquiere especial relevancia debido al proceso permanente de subducción de la placa de Nazca bajo la Sudamericana. Una brecha sísmica es una zona en la cual no ha ocurrido un terremoto durante un tiempo elevado. Por ejemplo, la placa de Nazca subduce bajo la placa Sudamericana a una tasa aproximada de 7 centímetros por año. Bajo esa lógica, considerando que el último terremoto importante registrado entre La Serena y Caldera ocurrió en 1922, el especialista plantea que podrían haberse acumulado aproximadamente 7 metros de desplazamiento en la zona. Eso significaría que hay bastante energía acumulada y que podría ocurrir un terremoto, sostuvo Hernández, aunque recalcó que este antecedente no permite establecer cuándo ocurrirá un eventual evento. Uno de los elementos que alimenta la discusión sobre esta brecha es el intervalo histórico entre los grandes terremotos registrados en el sector. Entre los eventos de 1819 y 1922 transcurrieron 103 años. Si se aplicara mecánicamente ese mismo intervalo, el siguiente terremoto habría correspondido aproximadamente a 2025. Como siempre, no existe una ciencia exacta para definir la fecha en que van a ocurrir los terremotos, porque depende de la acumulación de energía, de cómo está la placa y, de repente, esa energía se libera, señaló. Desde el Centro Sismológico Nacional, Felipe Leyton, encargado de Innovación y Transferencia Tecnológica, pone el foco en otro elemento: la ubicación de La Serena respecto de las zonas de ruptura y de la propia brecha sísmica. Para poder asignarle directamente la categoría de réplica tendríamos que ver si todavía se trata de un reacomodo de esos esfuerzos o si ya comenzamos el proceso natural de carga que viene en la sismotectónica del país, explicó. La dificultad radica en que no existen instrumentos capaces de determinar directamente el estado de los esfuerzos acumulados en profundidad. Lamentablemente, como no tenemos sensores que nos puedan hablar del estado de los esfuerzos en la zona en que se producen los eventos, es algo que es difícil saber, explicó Leyton. En ese contexto, el especialista sostiene que Chile se encuentra en una transición respecto del terremoto de Illapel de 2015, avanzando paulatinamente hacia el comportamiento habitual de acoplamiento entre las placas tectónicas. La zona norte está justo en la interfaz entre la zona norte del evento y una zona que se piensa que puede alojar un evento importante en Atacama, afirmó. Fuente: DiarioElDia Región
El arte y la cultura suelen ser apreciados a través de los sentidos tradicionales, como la vista para las artes visuales o el oído para la música. Sin embargo, cuando las barreras físicas o sensoriales se presentan, la innovación tecnológica y la sensibilidad social pueden unirse para redefinir nuestra conexión con el entorno. En este contexto, la Fundación Chile Violines ha marcado un hito histórico al convertirse en la primera institución en la Región de Coquimbo y en todo el norte de Chile en adquirir tecnología háptica. Esta tecnología, que simula el sentido del tacto en dispositivos digitales mediante vibraciones, fuerzas y movimientos, está orientada a conciertos y experiencias sonoras inclusivas. La entidad ha adquirido un total de 10 chalecos hápticos de última generación, con un segundo lote de 10 dispositivos en camino. Esta iniciativa, financiada por el Servicio Nacional de la Discapacidad (SENADIS), busca incluir a personas sordas o con discapacidad auditiva en la agenda cultural local. Los chalecos hápticos operan mediante la traducción directa de frecuencias e impulsos sonoros en patrones de vibración física de alta precisión. Estos estímulos se distribuyen estratégicamente a lo largo del torso y la espalda del usuario, permitiéndole percibir ritmos, intensidades y texturas tímbricas a través del tacto. Carolina Ramírez Campos, directora ejecutiva de la Fundación Chile Violines, destacó: Para Fundación Chile Violines, incorporar los chalecos hápticos es mucho más que una innovación tecnológica. Es un gesto profundo de respeto hacia nuestras comunidades y hacia las personas sordas que han buscado espacios donde la música también les pertenezca. Tras recibir los primeros diez equipos, la Fundación organizó un encuentro vivencial con integrantes de la Asociación de Sordos de La Serena. Durante esta sesión, los participantes pudieron experimentar cómo las melodías se transforman en impulsos kinésicos a través de los chalecos. Nunca he tenido acceso al mundo de la música, porque soy sordo profundo. Para mí, es bonito sentir la emoción de la música, sentir los violines en este caso. Esto puede transformar la vida. - Patricio Vallejos Por ejemplo, en Europa hay muchas personas sordas que tienen accesibilidad a los conciertos y viven la emoción, porque la música se conecta a la emoción. - Ricardo Araya Con esta iniciativa pionera, la Región de Coquimbo se sitúa a la vanguardia de la inclusión artística. Al democratizar el acceso a la música, la Fundación Chile Violines consolida un modelo donde la cultura se convierte en un punto de encuentro sensorial equitativo y comunitario. Con los próximos 10 chalecos restantes en camino, se proyecta una serie de conciertos y actividades formativas donde la comunidad sorda sea parte activa e integral del público asistente. Fuente: DiarioElDia Región
En el marco de la conmemoración del Día del Minero y la Minera, que se celebra cada 10 de agosto, el concurso literario Antofagasta en 100 Palabras, presentado por Escondida | BHP y Fundación Plagio, realizó una selección especial de cuentos breves que abordan la historia minera y los personajes que han forjado la identidad de la región. Antofagasta en 100 Palabras cuenta con el financiamiento del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio a través de su Programa de Apoyo a Organizaciones Culturales Colaboradoras. La minería ha sido parte fundamental de la historia y la identidad de la Región de Antofagasta. Durante más de un siglo, el trabajo en el desierto, la vida en los campamentos y el esfuerzo de generaciones de hombres y mujeres han dejado huellas profundas en el territorio y en su gente. Ese impacto ha sido plasmado también en relatos breves que, por 17 años, los habitantes de la región han enviado al concurso Antofagasta en 100 Palabras. Los cuentos elegidos, escritos por habitantes de distintas comunas y edades, capturan el esfuerzo de los trabajadores en el desierto y describen cómo esta actividad ha marcado el territorio y la memoria colectiva. Conoce más novedades de Antofagasta en 100 Palabras en su sitio web www.antofagastaen100palabras.cl y en las redes sociales Instagram, TikTok y Facebook, como @antofagastaen100palabras. Fundación Plagio forma parte del Programa de Apoyo a Organizaciones Culturales Colaboradoras del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Gobierno de Chile. ANTOLOGÍA ESPECIAL DE CUENTOS DÍA DEL MINERO Y LA MINERA Por turnos Son tres cosas que tiene que aprender un minero: subir cantando, trabajar tranquilo y bajar silbando, solo así vivirá feliz. Guillermo Tapia Araya, 60 años, Antofagasta Prioridades Prioridades: cumpleaños de mi hija… No estoy. Navidad y Año Nuevo 2007… No estaba. Murió mi amigo… No me dejaron bajar. Ando triste y deprimido… Igual subo. Quinto aniversario de matrimonio… No estaré. Soy minero. El cerro manda. Anna Apollonio, 45 años, Antofagasta Amor desértico Avenida Argentina. Rutina diaria. Siento la brisa de la playa en mis mejillas. Escucho el oleaje. Me acerco cada vez más. Camino por la playa esperándote encontrar. Querido minero, algún día volverás. Yanina Olavarría Carrizo, 16 años, Antofagasta La mesa marrón El primero en llegar como de costumbre es John Wayne. Lo sigue Daniel Boone. Pocos minutos después, el Mohicano. Y, siempre al límite de la hora, el Huaso Parra. Uno los ve y oye, y siente desfilar la historia de toda una generación de mineros a la antigua, hablando del corazón en la mesa marrón del casino faenero en altura y desolación. Luis Valdés, 45 años, Antofagasta El Loco Minero Durante los años ochenta, los morenos cerros de Antofagasta cobijaron al Loco Minero, viejo que jugaba a aparecer y desaparecer en sus quebradas, mientras los niños escapábamos despavoridos al escuchar el ruido de los cacharros que colgaban de su cuerpo. Un día, armados de valentía, lo seguimos hasta la Mina del Ahorcado, donde vivía. Desde entonces nadie volvió a verlo. Se dice que se lanzó al abismo del pique al saber que habíamos descubierto su gran secreto. Tania Sepúlveda Inzunza, 47 años, Antofagasta Regreso a mi ciudad Cinco años terrestres perdí en mi turno, viví entre estrellas y conduje entre planetas. Miné asteroides en un gran cinturón entre Marte y Júpiter. No fue solo la soledad que muchas veces me hacía recordar que mi planeta era la Tierra, mi familia y mi ciudad me hicieron soportar la presión de un viaje orbital. Solo ansío poder ver esa mano en el desierto que me saludará a través de la ventana cuando regrese a mi tierra natal. Minero especialista espacial. Estación Espacial Minera, 2070. José Tomás Santander Muñoz, 23 años, Antofagasta Pan del desierto Es un día martes, nada especial. Un campamento minero, como lo es Chuquicamata, para algunos es sólo una tierra de obreros; para mí, es algo singular. Muchos niños de mi edad esperan que lleguen sus padres de la mina para poder tomar el té junto a ellos. Yo espero junto a mis hermanos a que lleguen nuestros padres de la pulpería y que traigan el pan del desierto, tan caliente como si estuviera recién sacado del horno, y tan crujiente que las migas se asemejan a los granos de tierra que arropan al desierto ante la pasión del sol. Fernando Olivarez Egaña, 18 años, Calama
En una emotiva historia de superación y esperanza, Ián Calderón, un niño de 11 años con osteogénesis imperfecta, ha sido elegido embajador de la Teletón 2026 en Chile. Representando a más de 32 mil niños, niñas y jóvenes atendidos en los institutos de la institución a lo largo del país, Ián comparte su inspiradora historia con una naturalidad y cercanía que sorprende. Desde su nacimiento en Santiago, Ián ha enfrentado múltiples fracturas debido a su condición médica. Sin embargo, su personalidad, curiosidad y sentido del humor brillan por encima de las adversidades. Con una mirada optimista hacia el futuro, Ián comparte: Mi historia es muy grande, igual puede ser un poco triste porque pasaron muchas cosas difíciles en mi vida, pero al final puede ser también un ejemplo para muchas personas que puedan ver que siempre se puede salir adelante. Junto a Ián está su madre, Mayerlee Aguilera, quien ha sido un pilar fundamental en su vida. Mayerlee relata cómo Teletón no solo ha significado rehabilitación para Ián, sino también un apoyo invaluable para toda la familia. Ellos no solamente atienden a los niños, sino que también nos ayudan a nosotros como familia, expresa. A pesar de las dificultades, Ián se destaca en el colegio y sueña con convertirse en profesor. Con una capacidad especial para enseñar y una actitud positiva ante los desafíos, Ián se prepara para representar a todos los chilenos como embajador de la Teletón 2026. Con el lema Súmate a los que nos une, la campaña de la Teletón 2026 busca concientizar y motivar a la comunidad a participar. Ián invita a todos a conocer más sobre Teletón y contribuir a esta noble causa: Me gustaría que conozcan más la Teletón, que ayuden principalmente en la campaña, porque yo voy a representar a todos los chilenos y chilenas. Este año, Ián y Mayerlee esperan sumar a todo Chile en esta aventura solidaria. La historia de Ián es un recordatorio de que la fuerza reside no en evitar caer, sino en levantarse una y otra vez. Su luz brilla con fuerza y ahora iluminará a todo Chile. Fuente: DiarioElDia Región l
El Festival de Ciencia y Tecnología 2026 se llevará a cabo el próximo 8 de octubre en La Serena, donde se abordarán interrogantes sobre la posibilidad de que una idea se convierta en una solución y si una pregunta puede ser el primer paso para transformar nuestro entorno. Este evento tiene como objetivo acercar la ciencia y la tecnología a la comunidad de una manera diferente, ofreciendo experiencias, actividades y demostraciones preparadas por instituciones y organizaciones vinculadas al ecosistema de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (CTCI) de la Región de Coquimbo. Bajo el concepto Chile, territorio de preguntas, país que construye respuestas y el lema Preguntar nos mueve, se busca resaltar la curiosidad como punto de partida para descubrir, investigar y generar respuestas frente a los desafíos existentes en los distintos territorios. La jornada contará con la participación de 20 stands de instituciones y organismos públicos y privados, presentando iniciativas y experiencias relacionadas con la ciencia, la tecnología, el conocimiento y la innovación. Además, se ofrecerán espacios de interacción, actividades lúdicas y experiencias para que los asistentes puedan ser protagonistas, experimentar, hacerse preguntas y descubrir nuevas formas de acercarse a la ciencia. Según la Seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de la Región de Coquimbo, Maité Arenas Rojas: Queremos que esta feria sea un espacio donde la ciudadanía pueda encontrarse con la ciencia de una manera cercana, entretenida y participativa. Que una niña pueda hacer una pregunta, que un joven pueda descubrir una nueva área que le interese, que una familia pueda experimentar junta y que todos puedan llevarse algo nuevo después de esta jornada. La autoridad regional enfatizó que en nuestra región tenemos investigadores, estudiantes, instituciones y muchas personas que están desarrollando conocimiento y soluciones desde el territorio. Esta feria es una oportunidad para mostrar ese trabajo, pero también para abrirlo a la comunidad y demostrar que la ciencia no es algo lejano: está presente en nuestra vida cotidiana y en los desafíos que enfrentamos como región. El Festival de Ciencia y Tecnología 2026 es una iniciativa del Ministerio de Ciencia que busca generar experiencias significativas y acercar la ciencia, la tecnología, el conocimiento y la innovación a las comunidades de todo el país. La invitación está abierta para que La Serena se convierta en un espacio donde preguntar, experimentar, descubrir y construir nuevas respuestas. Porque como menciona Maité Arenas: Preguntar nos mueve, y eso es precisamente lo que queremos transmitir. No necesitamos ser expertos para acercarnos a la ciencia. Basta con tener curiosidad, querer descubrir y atreverse a preguntar. Por eso queremos invitar a toda la comunidad de la Región de Coquimbo a ser parte de esta celebración. Fuente: DiarioElDia Región
Un sismo de magnitud 5,2 registrado durante la madrugada y otro de 5 grados durante la tarde con epicentro en Salamanca volvió a poner sobre la mesa la actividad sísmica de la Región de Coquimbo y, particularmente, la situación de una zona que desde hace años es observada con atención por especialistas: la denominada brecha sísmica ubicada entre La Serena y Caldera. De acuerdo con expertos, esta área corresponde a un segmento de la zona de subducción donde no se registra un terremoto de gran magnitud desde 1922, cuando un evento de magnitud aproximada 8,5 afectó el norte del país. Antes de ello, en 1819, se había producido otro terremoto de características similares. El concepto de brecha sísmica hace referencia precisamente a aquellos sectores donde ha transcurrido un periodo prolongado sin que ocurra un terremoto importante. En el caso de esta zona del norte de Chile, el fenómeno adquiere especial relevancia debido al proceso permanente de subducción de la placa de Nazca bajo la Sudamericana. Una brecha sísmica es una zona en la cual no ha ocurrido un terremoto durante un tiempo elevado. Por ejemplo, la placa de Nazca subduce bajo la placa Sudamericana a una tasa aproximada de 7 centímetros por año. Bajo esa lógica, considerando que el último terremoto importante registrado entre La Serena y Caldera ocurrió en 1922, el especialista plantea que podrían haberse acumulado aproximadamente 7 metros de desplazamiento en la zona. Eso significaría que hay bastante energía acumulada y que podría ocurrir un terremoto, sostuvo Hernández, aunque recalcó que este antecedente no permite establecer cuándo ocurrirá un eventual evento. Uno de los elementos que alimenta la discusión sobre esta brecha es el intervalo histórico entre los grandes terremotos registrados en el sector. Entre los eventos de 1819 y 1922 transcurrieron 103 años. Si se aplicara mecánicamente ese mismo intervalo, el siguiente terremoto habría correspondido aproximadamente a 2025. Como siempre, no existe una ciencia exacta para definir la fecha en que van a ocurrir los terremotos, porque depende de la acumulación de energía, de cómo está la placa y, de repente, esa energía se libera, señaló. Desde el Centro Sismológico Nacional, Felipe Leyton, encargado de Innovación y Transferencia Tecnológica, pone el foco en otro elemento: la ubicación de La Serena respecto de las zonas de ruptura y de la propia brecha sísmica. Para poder asignarle directamente la categoría de réplica tendríamos que ver si todavía se trata de un reacomodo de esos esfuerzos o si ya comenzamos el proceso natural de carga que viene en la sismotectónica del país, explicó. La dificultad radica en que no existen instrumentos capaces de determinar directamente el estado de los esfuerzos acumulados en profundidad. Lamentablemente, como no tenemos sensores que nos puedan hablar del estado de los esfuerzos en la zona en que se producen los eventos, es algo que es difícil saber, explicó Leyton. En ese contexto, el especialista sostiene que Chile se encuentra en una transición respecto del terremoto de Illapel de 2015, avanzando paulatinamente hacia el comportamiento habitual de acoplamiento entre las placas tectónicas. La zona norte está justo en la interfaz entre la zona norte del evento y una zona que se piensa que puede alojar un evento importante en Atacama, afirmó. Fuente: DiarioElDia Región
El arte y la cultura suelen ser apreciados a través de los sentidos tradicionales, como la vista para las artes visuales o el oído para la música. Sin embargo, cuando las barreras físicas o sensoriales se presentan, la innovación tecnológica y la sensibilidad social pueden unirse para redefinir nuestra conexión con el entorno. En este contexto, la Fundación Chile Violines ha marcado un hito histórico al convertirse en la primera institución en la Región de Coquimbo y en todo el norte de Chile en adquirir tecnología háptica. Esta tecnología, que simula el sentido del tacto en dispositivos digitales mediante vibraciones, fuerzas y movimientos, está orientada a conciertos y experiencias sonoras inclusivas. La entidad ha adquirido un total de 10 chalecos hápticos de última generación, con un segundo lote de 10 dispositivos en camino. Esta iniciativa, financiada por el Servicio Nacional de la Discapacidad (SENADIS), busca incluir a personas sordas o con discapacidad auditiva en la agenda cultural local. Los chalecos hápticos operan mediante la traducción directa de frecuencias e impulsos sonoros en patrones de vibración física de alta precisión. Estos estímulos se distribuyen estratégicamente a lo largo del torso y la espalda del usuario, permitiéndole percibir ritmos, intensidades y texturas tímbricas a través del tacto. Carolina Ramírez Campos, directora ejecutiva de la Fundación Chile Violines, destacó: Para Fundación Chile Violines, incorporar los chalecos hápticos es mucho más que una innovación tecnológica. Es un gesto profundo de respeto hacia nuestras comunidades y hacia las personas sordas que han buscado espacios donde la música también les pertenezca. Tras recibir los primeros diez equipos, la Fundación organizó un encuentro vivencial con integrantes de la Asociación de Sordos de La Serena. Durante esta sesión, los participantes pudieron experimentar cómo las melodías se transforman en impulsos kinésicos a través de los chalecos. Nunca he tenido acceso al mundo de la música, porque soy sordo profundo. Para mí, es bonito sentir la emoción de la música, sentir los violines en este caso. Esto puede transformar la vida. - Patricio Vallejos Por ejemplo, en Europa hay muchas personas sordas que tienen accesibilidad a los conciertos y viven la emoción, porque la música se conecta a la emoción. - Ricardo Araya Con esta iniciativa pionera, la Región de Coquimbo se sitúa a la vanguardia de la inclusión artística. Al democratizar el acceso a la música, la Fundación Chile Violines consolida un modelo donde la cultura se convierte en un punto de encuentro sensorial equitativo y comunitario. Con los próximos 10 chalecos restantes en camino, se proyecta una serie de conciertos y actividades formativas donde la comunidad sorda sea parte activa e integral del público asistente. Fuente: DiarioElDia Región
En el marco de la conmemoración del Día del Minero y la Minera, que se celebra cada 10 de agosto, el concurso literario Antofagasta en 100 Palabras, presentado por Escondida | BHP y Fundación Plagio, realizó una selección especial de cuentos breves que abordan la historia minera y los personajes que han forjado la identidad de la región. Antofagasta en 100 Palabras cuenta con el financiamiento del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio a través de su Programa de Apoyo a Organizaciones Culturales Colaboradoras. La minería ha sido parte fundamental de la historia y la identidad de la Región de Antofagasta. Durante más de un siglo, el trabajo en el desierto, la vida en los campamentos y el esfuerzo de generaciones de hombres y mujeres han dejado huellas profundas en el territorio y en su gente. Ese impacto ha sido plasmado también en relatos breves que, por 17 años, los habitantes de la región han enviado al concurso Antofagasta en 100 Palabras. Los cuentos elegidos, escritos por habitantes de distintas comunas y edades, capturan el esfuerzo de los trabajadores en el desierto y describen cómo esta actividad ha marcado el territorio y la memoria colectiva. Conoce más novedades de Antofagasta en 100 Palabras en su sitio web www.antofagastaen100palabras.cl y en las redes sociales Instagram, TikTok y Facebook, como @antofagastaen100palabras. Fundación Plagio forma parte del Programa de Apoyo a Organizaciones Culturales Colaboradoras del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Gobierno de Chile. ANTOLOGÍA ESPECIAL DE CUENTOS DÍA DEL MINERO Y LA MINERA Por turnos Son tres cosas que tiene que aprender un minero: subir cantando, trabajar tranquilo y bajar silbando, solo así vivirá feliz. Guillermo Tapia Araya, 60 años, Antofagasta Prioridades Prioridades: cumpleaños de mi hija… No estoy. Navidad y Año Nuevo 2007… No estaba. Murió mi amigo… No me dejaron bajar. Ando triste y deprimido… Igual subo. Quinto aniversario de matrimonio… No estaré. Soy minero. El cerro manda. Anna Apollonio, 45 años, Antofagasta Amor desértico Avenida Argentina. Rutina diaria. Siento la brisa de la playa en mis mejillas. Escucho el oleaje. Me acerco cada vez más. Camino por la playa esperándote encontrar. Querido minero, algún día volverás. Yanina Olavarría Carrizo, 16 años, Antofagasta La mesa marrón El primero en llegar como de costumbre es John Wayne. Lo sigue Daniel Boone. Pocos minutos después, el Mohicano. Y, siempre al límite de la hora, el Huaso Parra. Uno los ve y oye, y siente desfilar la historia de toda una generación de mineros a la antigua, hablando del corazón en la mesa marrón del casino faenero en altura y desolación. Luis Valdés, 45 años, Antofagasta El Loco Minero Durante los años ochenta, los morenos cerros de Antofagasta cobijaron al Loco Minero, viejo que jugaba a aparecer y desaparecer en sus quebradas, mientras los niños escapábamos despavoridos al escuchar el ruido de los cacharros que colgaban de su cuerpo. Un día, armados de valentía, lo seguimos hasta la Mina del Ahorcado, donde vivía. Desde entonces nadie volvió a verlo. Se dice que se lanzó al abismo del pique al saber que habíamos descubierto su gran secreto. Tania Sepúlveda Inzunza, 47 años, Antofagasta Regreso a mi ciudad Cinco años terrestres perdí en mi turno, viví entre estrellas y conduje entre planetas. Miné asteroides en un gran cinturón entre Marte y Júpiter. No fue solo la soledad que muchas veces me hacía recordar que mi planeta era la Tierra, mi familia y mi ciudad me hicieron soportar la presión de un viaje orbital. Solo ansío poder ver esa mano en el desierto que me saludará a través de la ventana cuando regrese a mi tierra natal. Minero especialista espacial. Estación Espacial Minera, 2070. José Tomás Santander Muñoz, 23 años, Antofagasta Pan del desierto Es un día martes, nada especial. Un campamento minero, como lo es Chuquicamata, para algunos es sólo una tierra de obreros; para mí, es algo singular. Muchos niños de mi edad esperan que lleguen sus padres de la mina para poder tomar el té junto a ellos. Yo espero junto a mis hermanos a que lleguen nuestros padres de la pulpería y que traigan el pan del desierto, tan caliente como si estuviera recién sacado del horno, y tan crujiente que las migas se asemejan a los granos de tierra que arropan al desierto ante la pasión del sol. Fernando Olivarez Egaña, 18 años, Calama
En una emotiva historia de superación y esperanza, Ián Calderón, un niño de 11 años con osteogénesis imperfecta, ha sido elegido embajador de la Teletón 2026 en Chile. Representando a más de 32 mil niños, niñas y jóvenes atendidos en los institutos de la institución a lo largo del país, Ián comparte su inspiradora historia con una naturalidad y cercanía que sorprende. Desde su nacimiento en Santiago, Ián ha enfrentado múltiples fracturas debido a su condición médica. Sin embargo, su personalidad, curiosidad y sentido del humor brillan por encima de las adversidades. Con una mirada optimista hacia el futuro, Ián comparte: Mi historia es muy grande, igual puede ser un poco triste porque pasaron muchas cosas difíciles en mi vida, pero al final puede ser también un ejemplo para muchas personas que puedan ver que siempre se puede salir adelante. Junto a Ián está su madre, Mayerlee Aguilera, quien ha sido un pilar fundamental en su vida. Mayerlee relata cómo Teletón no solo ha significado rehabilitación para Ián, sino también un apoyo invaluable para toda la familia. Ellos no solamente atienden a los niños, sino que también nos ayudan a nosotros como familia, expresa. A pesar de las dificultades, Ián se destaca en el colegio y sueña con convertirse en profesor. Con una capacidad especial para enseñar y una actitud positiva ante los desafíos, Ián se prepara para representar a todos los chilenos como embajador de la Teletón 2026. Con el lema Súmate a los que nos une, la campaña de la Teletón 2026 busca concientizar y motivar a la comunidad a participar. Ián invita a todos a conocer más sobre Teletón y contribuir a esta noble causa: Me gustaría que conozcan más la Teletón, que ayuden principalmente en la campaña, porque yo voy a representar a todos los chilenos y chilenas. Este año, Ián y Mayerlee esperan sumar a todo Chile en esta aventura solidaria. La historia de Ián es un recordatorio de que la fuerza reside no en evitar caer, sino en levantarse una y otra vez. Su luz brilla con fuerza y ahora iluminará a todo Chile. Fuente: DiarioElDia Región l