Cuando Take On Me comenzó a circular a comienzos de los años 80, sus creadores sabían que había algo especial en esa melodía de sintetizador. Sin embargo, el impacto no fue inmediato. La canción pasó por distintas versiones y ediciones antes de convertirse en un fenómeno global. El tema fue relanzado más de una vez, con ajustes en su ritmo y producción, hasta que encontró el elemento que lo transformaría en un clásico: el videoclip. El verdadero punto de inflexión llegó con la irrupción de MTV, que había iniciado transmisiones en 1981 apostando por una nueva forma de consumir música: la combinación de imagen y sonido. Para la cadena, Take On Me representó una oportunidad estratégica. No se trataba solo de una canción, sino de un experimento audiovisual capaz de conectar con el público desde múltiples sentidos. A diferencia de otros artistas como Nirvana, cuya fama ya estaba consolidada antes de su exposición televisiva, el caso de A-ha fue distinto: su éxito estuvo profundamente ligado al impacto visual de su propuesta. El propio nombre del grupo sugería sorpresa. Ese “ajá” implícito se tradujo en una canción que buscaba destacar por encima de todo, incluso por sobre la identidad de sus propios creadores. Con el paso del tiempo, el tema comenzó a analizarse desde distintas perspectivas. Su característico riff de sintetizador ha sido señalado como un estímulo capaz de generar respuestas emocionales intensas, asociadas incluso a la liberación de dopamina. Pero detrás de ese resultado hubo persistencia. Antes del éxito definitivo, la canción fue grabada en varias ocasiones, incluso cuando el grupo aún era una formación local en Oslo. Los compositores Pål Waaktaar-Savoy y Magne Furuholmen crearon la base del tema cuando integraban la banda Bridges. El punto decisivo llegó en 1982 con la incorporación del vocalista Morten Harket, cuya voz en falsete terminaría siendo uno de los sellos distintivos del tema. El propio Harket definiría la esencia del inicio de la canción: “la introducción de Take On Me tiene un sonido universal” El gran salto ocurrió en 1985, cuando se lanzó el videoclip que transformó la canción en un fenómeno global. Bajo la dirección de Steve Barron, el clip combinó acción real con animación dibujada a mano. La producción demandó más de cuatro meses de trabajo artesanal, con miles de ilustraciones realizadas cuadro a cuadro. El resultado fue celebrado como una innovación técnica y estética: “un híbrido de acción real e historieta animada” Tras el lanzamiento del videoclip, Take On Me alcanzó el número uno en 27 países y arrasó en los premios de MTV, donde obtuvo seis galardones, incluyendo: Antes del videoclip icónico, existió una versión previa mucho más austera. En ella, la banda interpretaba el tema frente a un fondo azul, sin mayores elementos narrativos ni visuales. Ese primer intento pasó prácticamente desapercibido y hoy es considerado una rareza dentro de la historia del grupo. Décadas después, la canción sigue vigente. Plataformas como YouTube han multiplicado su alcance, acumulando miles de millones de reproducciones. Aun así, el fenómeno también instaló un debate en la industria musical: el peso de ser catalogado como “one hit wonder”, una etiqueta que suele minimizar trayectorias más amplias. El documental A-ha: The Movie profundiza en la historia del grupo y en cómo enfrentaron el impacto de un éxito tan temprano. Además, el videoclip dejó una historia personal: la actriz Bunty Bailey, protagonista del video, mantuvo una relación con Morten Harket tras el rodaje. Con motivo de los aniversarios del lanzamiento, A-ha ha continuado celebrando su legado. En 2019, Harket y Bailey se reencontraron en el icónico café del videoclip, evocando recuerdos de aquella producción que marcó época. El contraste no pasó desapercibido: ella, ya lejos de la juventud del clip; él, prácticamente inalterable. Más de cuatro décadas después, Take On Me no solo permanece como un éxito musical, sino como un punto de inflexión en la historia del pop y del videoclip. Un ejemplo claro de cómo una canción puede reinventarse… hasta conquistar el mundo. Síguenos en Instagram Fuente: ClubRetroHits.cl
Este martes, Lollapalooza Chile inició la venta de entradas para su próxima versión, a realizarse los días 12, 13 y 14 de marzo de 2027 en el Parque O'Higgins. El evento, que arrancará con la venta de entradas con casi un año de anticipación, marca un adelanto inédito en comparación a ediciones anteriores y se enmarca en la celebración de los 15 años del festival en el país. Lollapalooza 2027: estos son los precios de los tickets En medio de la expectación por una nueva edición del festival, ya comienzan a surgir rumores sobre posibles artistas que podrían integrar el line up de Lollapalooza Chile 2027, aunque hasta ahora la organización no ha confirmado nombres. Pese a ello, el proceso de venta se realizará bajo la modalidad en verde, es decir, sin información oficial sobre los shows, apostando a la fidelidad del público que asiste cada año al evento. En ese contexto, la primera etapa -que inicia a las 12:00 horas mediante Ticketmaster- corresponde a los tickets Early Bird, cuyos precios parten desde los $168.000 para abonos generales de tres días. Una vez finalizada esta etapa, comenzará la preventa con 20% de descuento para clientes del banco y mall auspiciador, cuyos precios parten en los $228.200. Pulseras y beneficios: Pase General (3 días): Early Bird: $168.000 Preventa 1 : $277.800 Preventa 2: $294.600 Incluye acceso a los tres días del festival, a todos los escenarios y a las áreas generales del recinto. Lolla Lounge (3 días): Preventa 1: $617.200 Preventa 2: $729.200 Venta general: $835.600 Incluye acceso a sectores preferenciales, zonas de descanso, mejor ubicación frente a escenarios y servicios exclusivos dentro del parque. Platinum (3 días): Preventa 1: $1.047.200 Preventa 2: $1.182.800 Venta general: $1.306.000 Incluye acceso a áreas exclusivas de mayor estándar, cercanía a escenarios principales, servicios premium y experiencias diferenciadas. Lolla Upgrade by Pepsi: Precio: $126.600 Permite complementar una entrada general con acceso a zonas preferenciales y beneficios adicionales dentro del evento. Fuente: www.cooperativa
En plena recta final del franquismo, cuando el contexto político y social en España parecía poco propicio para apuestas artísticas disruptivas, Camilo Sesto sorprendió al asumir uno de los mayores riesgos de su carrera: protagonizar y financiar la adaptación española del musical “Jesucristo Superstar”. El montaje se estrenó el 6 de noviembre de 1975 en España, apenas dos semanas antes de la muerte del dictador Francisco Franco, en un clima marcado por tensiones políticas y conservadurismo cultural. Contra todo pronóstico, la producción no solo salió adelante, sino que se transformó en un hito del teatro musical en el mundo hispanohablante. La obra original, titulada “Jesus Christ Superstar”, fue creada por Andrew Lloyd Webber (música) y Tim Rice (letras), quienes buscaron ofrecer una visión más humana de los últimos días de Jesús. Inspirado en una línea de la canción “With God on Our Side” de Bob Dylan, Rice explicó años después: “You’ll have to decide whether Judas Iscariot had God on his side”. El enfoque narrativo —centrado en la relación entre Jesús y Judas— generó controversia desde su concepción. “En los Evangelios, Judas es solo una figura caricaturizada… Pero, sin Judas, no habría historia cristiana”, afirmó Tim Rice en una entrevista con The Telegraph en 2021. Por su parte, Andrew Lloyd Webber añadió: “Jesús era a la vez hombre y Dios, por lo que tendría defectos humanos y dudas”. La producción debutó originalmente en Broadway el 12 de octubre de 1971, y posteriormente se convirtió en un fenómeno internacional, con una adaptación cinematográfica estrenada en 1973. En ella participaron actores como Ted Neely, Carl Anderson, y Yvonne Elliman, mientras que la banda sonora fue nominada al Premio Oscar en 1974, incluyendo al músico chileno Herbert W. Spencer. Tras ver una función en Londres, Camilo Sesto quedó profundamente impactado. Según la guionista Tatiana Rodríguez, “realmente se enamoró de la obra y el objetivo de traer el musical a España se convirtió en un motivo de vivir”. A pesar de las dudas de la industria —que cuestionaba su capacidad para afrontar una ópera rock— el artista siguió adelante. Incluso su propia discográfica se mostró escéptica. “Su carrera, decían, se iba a hundir”, recordó Rodríguez. Lejos de retroceder, Sesto apostó todo: “Fue muy arriesgado mi propio empeño… fue únicamente mi propio bolsillo quien sufragó los gastos”, declaró el cantante en el libro Jesucristo Superstar Ópera Rock: La pasión de Camilo Sesto. Se estima que la inversión superó los 17 millones de euros. El estreno fue un éxito inmediato en crítica, aunque inicialmente afectado por presiones de sectores conservadores que intentaron boicotear la obra. Sin embargo, tras la muerte de Francisco Franco, la asistencia aumentó notablemente y el musical se consolidó como un fenómeno cultural. La puesta en escena permaneció en cartelera durante cuatro meses, y marcó un punto de inflexión tanto en la industria teatral como en la carrera del artista. “Fue entrar en la España en color”, afirmó Rodríguez, subrayando el impacto simbólico del montaje. Además, el musical impulsó la proyección internacional de Camilo Sesto, quien continuó interpretando el tema “Getsemaní” en sus conciertos, convirtiéndolo en uno de los momentos más celebrados por el público. Síguenos en GInstagram Fuente: ClubRetroHits.cl
La historia detrás de uno de los mayores éxitos musicales de los años 90 volvió a generar interés tras la muerte de su intérprete más conocida. En enero de 1990, la entonces poco conocida cantante irlandesa Sinéad O’Connor lanzó el sencillo “Nothing Compares to You”, incluido en su álbum “I Do Not Want What I Haven’t Got”. La artista falleció el 26 de julio de 2023 a los 56 años, dejando un legado marcado por esta emblemática canción. El tema alcanzó el número uno en 37 países y superó los 10 millones de copias vendidas a nivel global. Además, la revista Rolling Stone lo ubicó en el puesto 162 de su listado de las 500 mejores canciones de todos los tiempos. Con el paso del tiempo, la composición ha sido descrita como “la mejor canción de Prince sin Prince”, en alusión a su verdadero origen. Aunque popularizada por O’Connor, la canción fue escrita en 1984 por Prince, quien la habría dedicado a su entonces pareja, la joven aspirante a cantante Susana Melvoin, hermana de Wendy Melvoin, guitarrista de su banda The Revolution. En ese período, Wendy mantenía una relación con la tecladista Lisa Coleman, también integrante del entorno musical del artista. Según diversos relatos, tras el término de su relación con Apollonia Kotero, Prince visitó el departamento de Wendy en Minneapolis, donde conoció a Susana. Motivado por su talento, impulsó la creación del grupo “The Family”, integrado por Wendy, Lisa y Susana, con el objetivo de proyectarla como vocalista. Para ese proyecto compuso “Nothing Compares to You”, canción que consideraba un regalo personal y que no deseaba masificar. El tema fue grabado en octubre de 1984 por The Family, con Paul Paterson como voz principal y Susana en los coros. El álbum, lanzado en 1985, pasó desapercibido, dejando la canción prácticamente en el olvido durante varios años. El giro llegaría el 7 de enero de 1989, cuando Prince despidió a su mánager Steve Fargnoli, quien posteriormente se trasladó a Londres, Inglaterra, en busca de nuevos talentos. Fue allí donde conoció a Sinéad O’Connor. Con la intención de posicionarla internacionalmente, Fargnoli rescató la canción, pese a saber que Prince la consideraba una pieza íntima. La decisión también ha sido interpretada como una forma de revancha profesional. El mánager impulsó una nueva versión con arreglos modernos, incluyendo un distintivo loop de batería, convirtiéndola en el sencillo principal del disco de O’Connor. Paralelamente, difundió el rumor de que la cantante mantenía un vínculo cercano con Prince, asegurando que el tema había sido escrito para ella, lo que aumentó el interés mediático aunque “jamás se habían visto nunca en su vida”. El videoclip, grabado en París específicamente en el Parque de Saint-Cloud fue clave en el éxito del tema. En él, la interpretación emocional de O’Connor especialmente la escena en que aparece llorando fue auténtica. Según la propia artista ese momento reflejaba el dolor por la reciente muerte de su madre. Las líneas “All the flowers that you planted Mama / In the back yard / All died when you went away” adquirieron así un significado profundamente personal. Pese al impacto global de la canción la relación entre O’Connor y Prince estuvo marcada por tensiones. La cantante llegó a describirlo como “un diminuto Hitler musical” acusándolo de no aceptar el éxito que ella alcanzó con su composición. Por su parte Prince le reprochó que nunca lo contactara para realizar una versión conjunta. Años más tarde O’Connor decidió tomar distancia definitiva del tema. En un comunicado aseguró: “jamás volvería a cantar ‘Nothing Compares to You’” argumentando que tras más de dos décadas interpretándola ya no podía transmitirle la misma emoción: “después de cantar esa canción durante 25 años y nueve meses más o menos finalmente me quedé sin nada que pueda usar para proveerle emoción a la interpretación”. La canción sin embargo permanece como uno de los mayores hitos de la música contemporánea marcada por una historia tan compleja como su propia carga emocional. Síguenos en Instagram Fuente: ClubRetroHits.cl
Considerado uno de los trovadores más importantes de la historia de Chile, Fernando Ubiergo irrumpió en el cancionero popular a mediados de la década del ‘70 y hasta la actualidad sus canciones son tradición y patrimonio. Una trayectoria que celebra cinco décadas de vigencia y legado con una serie de conciertos en su mayor gira nacional 50 años no es nada, un recorrido que también ha llevado Europa por estos días para conciertos ante comunidades chilenas en Bélgica, Alemania, Suecia, Francia, España y Portugal. El músico forma parte de una tradición de cantautores y trovadores chilenos que han hecho historia, combinando la canción melódica con la temática social y un lenguaje poético desde su primera canción ‘Un café para Platón’ (1977) que tuvo un impacto instantáneo quebrando la censura de la época. Éxito que tuvo su continuidad con ‘El tiempo en las Bastillas’ (‘78) ganadora de la competencia del Festival de Viña del Mar, mismo año que publicó su primer disco y un nuevo sencillo ‘Cuando agosto era 21’, la primera y más importante canción chilena inspirada en el aborto que a pesar de la reticencias culturales se volvió un tercer clásico consecutivo. Un impacto nacional que lo llevaría luego al prestigioso Festival de Benidorm en España obteniendo el primer lugar con ‘Yo pienso en ti’ (1982) y el triunfo en la más importante competencia de canciones iberoamericanas el Festival de la OTI con ‘Agualuna’ (1984) en otros de sus hitos internacionales. Una colección de éxitos que forman parte de una obra que suma 12 discos de estudio -el más reciente ‘Tango 1420’ publicado el 2025- además de otras producciones en vivo. Reconocido como Figura Fundamental de la Música Chilena el año 2024 por la SCD, el músico mantiene intacta su leyenda y es destacado como un referente para cantautores y nuevos artistas de distintos estilos que han versionado sus temas, un cancionero sensible y poderoso, emotivo y popular, valioso y atemporal. Legado que quedó en evidencia durante su reciente participación en una canción junto a Manuel García en Lollapalooza aclamado por el público. Durante este 2026 estará celebrando cinco décadas de carrera con la gira “50 años no es nada” recorrido nacional con presentaciones confirmadas en Rancagua, Chillán, Temuco, Santiago (Teatro Oriente agotado), Curicó, Los Ángeles, Antofagasta (entradas en Portal Tickets), Concepción y Lota, entre otras ciudades por anunciar. Estará acompañado junto a un sexteto de músicos: piano, cello, batería, guitarra, bandoneón y varios instrumentos, revisando su catálogo de éxitos como “Los ojos de Rodrigo”.
Cuando Take On Me comenzó a circular a comienzos de los años 80, sus creadores sabían que había algo especial en esa melodía de sintetizador. Sin embargo, el impacto no fue inmediato. La canción pasó por distintas versiones y ediciones antes de convertirse en un fenómeno global. El tema fue relanzado más de una vez, con ajustes en su ritmo y producción, hasta que encontró el elemento que lo transformaría en un clásico: el videoclip. El verdadero punto de inflexión llegó con la irrupción de MTV, que había iniciado transmisiones en 1981 apostando por una nueva forma de consumir música: la combinación de imagen y sonido. Para la cadena, Take On Me representó una oportunidad estratégica. No se trataba solo de una canción, sino de un experimento audiovisual capaz de conectar con el público desde múltiples sentidos. A diferencia de otros artistas como Nirvana, cuya fama ya estaba consolidada antes de su exposición televisiva, el caso de A-ha fue distinto: su éxito estuvo profundamente ligado al impacto visual de su propuesta. El propio nombre del grupo sugería sorpresa. Ese “ajá” implícito se tradujo en una canción que buscaba destacar por encima de todo, incluso por sobre la identidad de sus propios creadores. Con el paso del tiempo, el tema comenzó a analizarse desde distintas perspectivas. Su característico riff de sintetizador ha sido señalado como un estímulo capaz de generar respuestas emocionales intensas, asociadas incluso a la liberación de dopamina. Pero detrás de ese resultado hubo persistencia. Antes del éxito definitivo, la canción fue grabada en varias ocasiones, incluso cuando el grupo aún era una formación local en Oslo. Los compositores Pål Waaktaar-Savoy y Magne Furuholmen crearon la base del tema cuando integraban la banda Bridges. El punto decisivo llegó en 1982 con la incorporación del vocalista Morten Harket, cuya voz en falsete terminaría siendo uno de los sellos distintivos del tema. El propio Harket definiría la esencia del inicio de la canción: “la introducción de Take On Me tiene un sonido universal” El gran salto ocurrió en 1985, cuando se lanzó el videoclip que transformó la canción en un fenómeno global. Bajo la dirección de Steve Barron, el clip combinó acción real con animación dibujada a mano. La producción demandó más de cuatro meses de trabajo artesanal, con miles de ilustraciones realizadas cuadro a cuadro. El resultado fue celebrado como una innovación técnica y estética: “un híbrido de acción real e historieta animada” Tras el lanzamiento del videoclip, Take On Me alcanzó el número uno en 27 países y arrasó en los premios de MTV, donde obtuvo seis galardones, incluyendo: Antes del videoclip icónico, existió una versión previa mucho más austera. En ella, la banda interpretaba el tema frente a un fondo azul, sin mayores elementos narrativos ni visuales. Ese primer intento pasó prácticamente desapercibido y hoy es considerado una rareza dentro de la historia del grupo. Décadas después, la canción sigue vigente. Plataformas como YouTube han multiplicado su alcance, acumulando miles de millones de reproducciones. Aun así, el fenómeno también instaló un debate en la industria musical: el peso de ser catalogado como “one hit wonder”, una etiqueta que suele minimizar trayectorias más amplias. El documental A-ha: The Movie profundiza en la historia del grupo y en cómo enfrentaron el impacto de un éxito tan temprano. Además, el videoclip dejó una historia personal: la actriz Bunty Bailey, protagonista del video, mantuvo una relación con Morten Harket tras el rodaje. Con motivo de los aniversarios del lanzamiento, A-ha ha continuado celebrando su legado. En 2019, Harket y Bailey se reencontraron en el icónico café del videoclip, evocando recuerdos de aquella producción que marcó época. El contraste no pasó desapercibido: ella, ya lejos de la juventud del clip; él, prácticamente inalterable. Más de cuatro décadas después, Take On Me no solo permanece como un éxito musical, sino como un punto de inflexión en la historia del pop y del videoclip. Un ejemplo claro de cómo una canción puede reinventarse… hasta conquistar el mundo. Síguenos en Instagram Fuente: ClubRetroHits.cl
Este martes, Lollapalooza Chile inició la venta de entradas para su próxima versión, a realizarse los días 12, 13 y 14 de marzo de 2027 en el Parque O'Higgins. El evento, que arrancará con la venta de entradas con casi un año de anticipación, marca un adelanto inédito en comparación a ediciones anteriores y se enmarca en la celebración de los 15 años del festival en el país. Lollapalooza 2027: estos son los precios de los tickets En medio de la expectación por una nueva edición del festival, ya comienzan a surgir rumores sobre posibles artistas que podrían integrar el line up de Lollapalooza Chile 2027, aunque hasta ahora la organización no ha confirmado nombres. Pese a ello, el proceso de venta se realizará bajo la modalidad en verde, es decir, sin información oficial sobre los shows, apostando a la fidelidad del público que asiste cada año al evento. En ese contexto, la primera etapa -que inicia a las 12:00 horas mediante Ticketmaster- corresponde a los tickets Early Bird, cuyos precios parten desde los $168.000 para abonos generales de tres días. Una vez finalizada esta etapa, comenzará la preventa con 20% de descuento para clientes del banco y mall auspiciador, cuyos precios parten en los $228.200. Pulseras y beneficios: Pase General (3 días): Early Bird: $168.000 Preventa 1 : $277.800 Preventa 2: $294.600 Incluye acceso a los tres días del festival, a todos los escenarios y a las áreas generales del recinto. Lolla Lounge (3 días): Preventa 1: $617.200 Preventa 2: $729.200 Venta general: $835.600 Incluye acceso a sectores preferenciales, zonas de descanso, mejor ubicación frente a escenarios y servicios exclusivos dentro del parque. Platinum (3 días): Preventa 1: $1.047.200 Preventa 2: $1.182.800 Venta general: $1.306.000 Incluye acceso a áreas exclusivas de mayor estándar, cercanía a escenarios principales, servicios premium y experiencias diferenciadas. Lolla Upgrade by Pepsi: Precio: $126.600 Permite complementar una entrada general con acceso a zonas preferenciales y beneficios adicionales dentro del evento. Fuente: www.cooperativa
En plena recta final del franquismo, cuando el contexto político y social en España parecía poco propicio para apuestas artísticas disruptivas, Camilo Sesto sorprendió al asumir uno de los mayores riesgos de su carrera: protagonizar y financiar la adaptación española del musical “Jesucristo Superstar”. El montaje se estrenó el 6 de noviembre de 1975 en España, apenas dos semanas antes de la muerte del dictador Francisco Franco, en un clima marcado por tensiones políticas y conservadurismo cultural. Contra todo pronóstico, la producción no solo salió adelante, sino que se transformó en un hito del teatro musical en el mundo hispanohablante. La obra original, titulada “Jesus Christ Superstar”, fue creada por Andrew Lloyd Webber (música) y Tim Rice (letras), quienes buscaron ofrecer una visión más humana de los últimos días de Jesús. Inspirado en una línea de la canción “With God on Our Side” de Bob Dylan, Rice explicó años después: “You’ll have to decide whether Judas Iscariot had God on his side”. El enfoque narrativo —centrado en la relación entre Jesús y Judas— generó controversia desde su concepción. “En los Evangelios, Judas es solo una figura caricaturizada… Pero, sin Judas, no habría historia cristiana”, afirmó Tim Rice en una entrevista con The Telegraph en 2021. Por su parte, Andrew Lloyd Webber añadió: “Jesús era a la vez hombre y Dios, por lo que tendría defectos humanos y dudas”. La producción debutó originalmente en Broadway el 12 de octubre de 1971, y posteriormente se convirtió en un fenómeno internacional, con una adaptación cinematográfica estrenada en 1973. En ella participaron actores como Ted Neely, Carl Anderson, y Yvonne Elliman, mientras que la banda sonora fue nominada al Premio Oscar en 1974, incluyendo al músico chileno Herbert W. Spencer. Tras ver una función en Londres, Camilo Sesto quedó profundamente impactado. Según la guionista Tatiana Rodríguez, “realmente se enamoró de la obra y el objetivo de traer el musical a España se convirtió en un motivo de vivir”. A pesar de las dudas de la industria —que cuestionaba su capacidad para afrontar una ópera rock— el artista siguió adelante. Incluso su propia discográfica se mostró escéptica. “Su carrera, decían, se iba a hundir”, recordó Rodríguez. Lejos de retroceder, Sesto apostó todo: “Fue muy arriesgado mi propio empeño… fue únicamente mi propio bolsillo quien sufragó los gastos”, declaró el cantante en el libro Jesucristo Superstar Ópera Rock: La pasión de Camilo Sesto. Se estima que la inversión superó los 17 millones de euros. El estreno fue un éxito inmediato en crítica, aunque inicialmente afectado por presiones de sectores conservadores que intentaron boicotear la obra. Sin embargo, tras la muerte de Francisco Franco, la asistencia aumentó notablemente y el musical se consolidó como un fenómeno cultural. La puesta en escena permaneció en cartelera durante cuatro meses, y marcó un punto de inflexión tanto en la industria teatral como en la carrera del artista. “Fue entrar en la España en color”, afirmó Rodríguez, subrayando el impacto simbólico del montaje. Además, el musical impulsó la proyección internacional de Camilo Sesto, quien continuó interpretando el tema “Getsemaní” en sus conciertos, convirtiéndolo en uno de los momentos más celebrados por el público. Síguenos en GInstagram Fuente: ClubRetroHits.cl
La historia detrás de uno de los mayores éxitos musicales de los años 90 volvió a generar interés tras la muerte de su intérprete más conocida. En enero de 1990, la entonces poco conocida cantante irlandesa Sinéad O’Connor lanzó el sencillo “Nothing Compares to You”, incluido en su álbum “I Do Not Want What I Haven’t Got”. La artista falleció el 26 de julio de 2023 a los 56 años, dejando un legado marcado por esta emblemática canción. El tema alcanzó el número uno en 37 países y superó los 10 millones de copias vendidas a nivel global. Además, la revista Rolling Stone lo ubicó en el puesto 162 de su listado de las 500 mejores canciones de todos los tiempos. Con el paso del tiempo, la composición ha sido descrita como “la mejor canción de Prince sin Prince”, en alusión a su verdadero origen. Aunque popularizada por O’Connor, la canción fue escrita en 1984 por Prince, quien la habría dedicado a su entonces pareja, la joven aspirante a cantante Susana Melvoin, hermana de Wendy Melvoin, guitarrista de su banda The Revolution. En ese período, Wendy mantenía una relación con la tecladista Lisa Coleman, también integrante del entorno musical del artista. Según diversos relatos, tras el término de su relación con Apollonia Kotero, Prince visitó el departamento de Wendy en Minneapolis, donde conoció a Susana. Motivado por su talento, impulsó la creación del grupo “The Family”, integrado por Wendy, Lisa y Susana, con el objetivo de proyectarla como vocalista. Para ese proyecto compuso “Nothing Compares to You”, canción que consideraba un regalo personal y que no deseaba masificar. El tema fue grabado en octubre de 1984 por The Family, con Paul Paterson como voz principal y Susana en los coros. El álbum, lanzado en 1985, pasó desapercibido, dejando la canción prácticamente en el olvido durante varios años. El giro llegaría el 7 de enero de 1989, cuando Prince despidió a su mánager Steve Fargnoli, quien posteriormente se trasladó a Londres, Inglaterra, en busca de nuevos talentos. Fue allí donde conoció a Sinéad O’Connor. Con la intención de posicionarla internacionalmente, Fargnoli rescató la canción, pese a saber que Prince la consideraba una pieza íntima. La decisión también ha sido interpretada como una forma de revancha profesional. El mánager impulsó una nueva versión con arreglos modernos, incluyendo un distintivo loop de batería, convirtiéndola en el sencillo principal del disco de O’Connor. Paralelamente, difundió el rumor de que la cantante mantenía un vínculo cercano con Prince, asegurando que el tema había sido escrito para ella, lo que aumentó el interés mediático aunque “jamás se habían visto nunca en su vida”. El videoclip, grabado en París específicamente en el Parque de Saint-Cloud fue clave en el éxito del tema. En él, la interpretación emocional de O’Connor especialmente la escena en que aparece llorando fue auténtica. Según la propia artista ese momento reflejaba el dolor por la reciente muerte de su madre. Las líneas “All the flowers that you planted Mama / In the back yard / All died when you went away” adquirieron así un significado profundamente personal. Pese al impacto global de la canción la relación entre O’Connor y Prince estuvo marcada por tensiones. La cantante llegó a describirlo como “un diminuto Hitler musical” acusándolo de no aceptar el éxito que ella alcanzó con su composición. Por su parte Prince le reprochó que nunca lo contactara para realizar una versión conjunta. Años más tarde O’Connor decidió tomar distancia definitiva del tema. En un comunicado aseguró: “jamás volvería a cantar ‘Nothing Compares to You’” argumentando que tras más de dos décadas interpretándola ya no podía transmitirle la misma emoción: “después de cantar esa canción durante 25 años y nueve meses más o menos finalmente me quedé sin nada que pueda usar para proveerle emoción a la interpretación”. La canción sin embargo permanece como uno de los mayores hitos de la música contemporánea marcada por una historia tan compleja como su propia carga emocional. Síguenos en Instagram Fuente: ClubRetroHits.cl
Considerado uno de los trovadores más importantes de la historia de Chile, Fernando Ubiergo irrumpió en el cancionero popular a mediados de la década del ‘70 y hasta la actualidad sus canciones son tradición y patrimonio. Una trayectoria que celebra cinco décadas de vigencia y legado con una serie de conciertos en su mayor gira nacional 50 años no es nada, un recorrido que también ha llevado Europa por estos días para conciertos ante comunidades chilenas en Bélgica, Alemania, Suecia, Francia, España y Portugal. El músico forma parte de una tradición de cantautores y trovadores chilenos que han hecho historia, combinando la canción melódica con la temática social y un lenguaje poético desde su primera canción ‘Un café para Platón’ (1977) que tuvo un impacto instantáneo quebrando la censura de la época. Éxito que tuvo su continuidad con ‘El tiempo en las Bastillas’ (‘78) ganadora de la competencia del Festival de Viña del Mar, mismo año que publicó su primer disco y un nuevo sencillo ‘Cuando agosto era 21’, la primera y más importante canción chilena inspirada en el aborto que a pesar de la reticencias culturales se volvió un tercer clásico consecutivo. Un impacto nacional que lo llevaría luego al prestigioso Festival de Benidorm en España obteniendo el primer lugar con ‘Yo pienso en ti’ (1982) y el triunfo en la más importante competencia de canciones iberoamericanas el Festival de la OTI con ‘Agualuna’ (1984) en otros de sus hitos internacionales. Una colección de éxitos que forman parte de una obra que suma 12 discos de estudio -el más reciente ‘Tango 1420’ publicado el 2025- además de otras producciones en vivo. Reconocido como Figura Fundamental de la Música Chilena el año 2024 por la SCD, el músico mantiene intacta su leyenda y es destacado como un referente para cantautores y nuevos artistas de distintos estilos que han versionado sus temas, un cancionero sensible y poderoso, emotivo y popular, valioso y atemporal. Legado que quedó en evidencia durante su reciente participación en una canción junto a Manuel García en Lollapalooza aclamado por el público. Durante este 2026 estará celebrando cinco décadas de carrera con la gira “50 años no es nada” recorrido nacional con presentaciones confirmadas en Rancagua, Chillán, Temuco, Santiago (Teatro Oriente agotado), Curicó, Los Ángeles, Antofagasta (entradas en Portal Tickets), Concepción y Lota, entre otras ciudades por anunciar. Estará acompañado junto a un sexteto de músicos: piano, cello, batería, guitarra, bandoneón y varios instrumentos, revisando su catálogo de éxitos como “Los ojos de Rodrigo”.