














Cambios para impulsar transferencias en comercios chilenos
En Chile, se registran 435 pagos digitales al año por persona mayor de 15 años, con un crecimiento del 15% en transferencias electrónicas. Los cambios regulatorios buscan facilitar su uso en cajas y terminales de pago.
15 de octubre de 2026
Pagar en un comercio directamente desde una cuenta bancaria, sin utilizar una tarjeta de débito o crédito, podría convertirse en una alternativa cada vez más habitual en Chile. La industria de medios de pago avanza hacia ese escenario con cambios regulatorios y técnicos que buscan simplificar las transferencias electrónicas en los puntos de venta.
El impulso se produce en medio de la expansión de los pagos digitales. Según el Informe de Sistemas de Pago 2026 del Banco Central, estas operaciones aumentaron 15% respecto del informe anterior, hasta alcanzar un promedio de 435 pagos digitales anuales por cada persona mayor de 15 años. Las Transferencias Electrónicas de Fondos (TEF) también registraron un crecimiento de 15%.
Pese a esta expansión, su utilización en comercios todavía es limitada. De acuerdo con el organismo, no más del 10% de las transferencias interbancarias corresponde a pagos en establecimientos comerciales.
Uno de los avances se produjo con una propuesta de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), que sometió a consulta pública una actualización de las actividades que pueden desarrollar los operadores de tarjetas de pago. El proceso finalizó el 9 de septiembre.
La iniciativa contempla habilitar a estos operadores para prestar servicios de iniciación de pagos y facilitar los pagos mediante transferencias electrónicas en comercios afiliados, tanto en terminales presenciales como a través de botones de pago en plataformas digitales.
Para Jorge Oteíza, gerente comercial de Kuvasz Solutions y experto en pagos digitales, Chile ya cuenta con parte de la infraestructura necesaria para avanzar hacia este modelo, pero debe resolver problemas de estandarización.
“Chile ya tiene la infraestructura, transferencias inmediatas desde 2008. Lo que falta es estandarización: hoy cada institución resuelve alias, QR y confirmación de pago a su manera”, explica.
El ejecutivo agrega que la industria fintech acordó principios comunes para facilitar la interoperabilidad entre cuentas bancarias y billeteras digitales. La meta es que pagar mediante una transferencia resulte tan sencillo como acercar una tarjeta o un teléfono a un terminal.
La incorporación de estos mecanismos también podría abrir nuevas alternativas para pequeños comercios y emprendedores, que actualmente operan en un mercado donde las tarjetas tienen un papel central en los pagos digitales.
“El principal impacto potencial está en costos y liquidez. Las transferencias funcionan bajo una estructura distinta a la de las tarjetas y permiten que los fondos estén disponibles de manera inmediata”, señala Oteíza.
Según el especialista, ampliar las opciones para recibir dinero podría aumentar la competencia entre proveedores y favorecer mejores condiciones para los negocios. Sin embargo, advierte que la falta de estándares comunes podría generar múltiples soluciones incompatibles entre sí.
Por eso, uno de los principales desafíos será garantizar que los distintos sistemas funcionen de manera coordinada, sin importar el banco, la billetera digital o el proveedor que utilice cada comercio.
La expansión de los medios de pago también plantea nuevas exigencias en materia de prevención del fraude. El Informe de Sistemas de Pago 2026 del Banco Central advierte que la tasa de fraude en medios de pago digitales aumentó durante el primer semestre del año respecto de 2025.
Ante este escenario, la incorporación de transferencias al comercio deberá avanzar junto con herramientas que permitan monitorear las operaciones y detectar transacciones sospechosas.
“Cuando un comercio comienza a recibir pagos desde distintos medios, el desafío ya no es mirar cada canal de forma aislada”, plantea Oteíza, quien destaca la importancia de contar con sistemas de monitoreo transaccional capaces de analizar la actividad en tiempo real.
La expansión de los pagos desde cuentas bancarias no implica necesariamente el reemplazo de las tarjetas. El objetivo es sumar alternativas para consumidores y comercios en un ecosistema que exige cada vez más rapidez, seguridad e interoperabilidad.
Con 435 pagos digitales anuales por persona mayor de 15 años, el desafío para la industria chilena ya no es solo extender el uso de estas tecnologías, sino lograr que las distintas formas de pago convivan de manera sencilla y segura al momento de comprar.
Fuente: Publimetro




























