













Aceites de oliva: Familia campesina y Desierto Florido
La familia campesina del Valle del Huasco, con apoyo de INDAP, fortalece la identidad territorial de sus productos mediante el Desierto Florido, proyectando una experiencia diferenciada en torno a la producción olivícola local.
21 de octubre de 2026
Con el respaldo de INDAP, un emprendimiento en el Valle del Huasco está fortaleciendo la identidad territorial de sus productos para ofrecer una experiencia única en torno a la producción local de aceite de oliva.
En medio del árido paisaje y el contraste con el verde del Valle del Huasco, una familia de Huasco Bajo, con el apoyo de INDAP, ha decidido destacar la singularidad de la región en sus productos. Alma de Huasco ha presentado nuevas etiquetas inspiradas en el desierto florido para sus aceites de oliva extra virgen con Denominación de Origen.
Situada en Bellavista, Alma de Huasco está conformada por Luisa Villalobos, su esposo Gabriel Castillo y su hija Carmen. Este proyecto, cofinanciado por INDAP, tiene como objetivo producir aceites de alta calidad con identidad propia y una experiencia diferenciada para los consumidores.
Según Gabriel Castillo, "Este proyecto nos permitirá contar con un producto personalizado y de calidad, que apela al orgullo local y al turismo. También nos permite construir una narrativa de marca memorable y exclusiva, reforzando el relato del territorio y las denominaciones de origen".
Las etiquetas fueron diseñadas en colaboración con el diseñador e ilustrador Max Feito, cada una vinculada a una variedad de oliva y a una flor representativa del desierto florido. Por ejemplo, la etiqueta Arbequina se asocia al lirio y representa un aceite suave y frutado; la variedad Sevillana se identifica con la Garra de León, reflejando la intensidad y autenticidad ligadas al territorio extremo; mientras que la etiqueta Manzanilla se relaciona con las añañucas, simbolizando la belleza que surge en la aridez.
Daniela Pino Hernández, directora regional (s) de INDAP en Atacama, resaltó la importancia del proyecto: "La región requiere productos diferenciados y de calidad que apelen al orgullo local y al turismo. Por eso decidimos poner recursos aprovechando el contexto y vinculación que genera el fenómeno del desierto florido en quienes visitan la región".
Alma de Huasco cuenta con cinco años de certificación de Denominación de Origen y certificación orgánica otorgada por pequeños productores mediante Sistemas Participativos de Garantía. Además, comercializa aceites según la variedad de oliva. Durante 2023, se lanzó Koroneikids como el primer aceite pensado para niños.
Con estas nuevas etiquetas, Alma de Huasco busca estrechar el vínculo entre alimento, biodiversidad y territorio, integrando el valor del desierto florido a la cadena productiva. Esta iniciativa también proyecta nuevas rutas turísticas en torno a los alimentos del Valle del Huasco y fortalece la identidad de una agricultura familiar campesina que encuentra en el desierto una fuente de inspiración.
Fuente: Atacamanoticias.cl Provincia Huasco





























