














Accidentes en Avenida del Mar: 90% por mal uso de scooters eléctricos
Autoridades, Carabineros y la empresa Whoosh intensifican controles y campañas educativas ante conductas de riesgo en temporada estival, donde scooters son usados como entretenimiento en vez de transporte.
18 de enero de 2026
El uso irresponsable de scooters eléctricos en la conurbación de La Serena y Coquimbo ha generado preocupación entre los residentes y autoridades locales. Desde la llegada de la aplicación de transporte compartido Whoosh, que opera con scooters eléctricos de alto estándar, se han multiplicado los reclamos por prácticas peligrosas.
Usuarios han reportado accidentes, choques con vehículos, niños circulando a alta velocidad e incluso padres conduciendo con sus hijos en brazos. Juan Manuel, un usuario habitual de scooters eléctricos, comenta: "Muchos andan a exceso de velocidad en la vereda o ciclovía sin importarle a los peatones y otros usuarios. Hay muchos menores jugando con ellos y también los que andan de dos en el scooter". Ante esta situación, Carabineros, Whoosh y la Municipalidad de La Serena realizaron una fiscalización conjunta en Avenida del Mar para educar a los usuarios sobre el uso correcto de estos dispositivos.
Matías Ochoa, city manager de Whoosh para La Serena y Coquimbo, reconoce que el impacto ha sido significativo, especialmente durante el verano: "Whoosh está presente en más de 60 ciudades del mundo y en todas las ciudades somos la primera en llegar, y siempre hay dificultades en un comienzo". Ochoa destaca la importancia de la educación como base para fomentar un cambio cultural en el uso responsable de los scooters eléctricos.
Por su parte, el mayor Luis Méndez Moya de Carabineros enfatiza la necesidad de regularizar el uso de scooters como medio de transporte y no como un juego veraniego. Actualmente no existe una normativa específica que permita sancionar a quienes no cumplan con las medidas de seguridad requeridas.
En respuesta a las preocupaciones de la comunidad, se han implementado medidas como una escuela de conducción de scooters, campañas informativas y fiscalizaciones en terreno. Whoosh también aplica multas que van desde los $5.000 a $40.000 por infracciones como el uso por menores de edad o llevar más de una persona en el aparato.
Se espera que con estas acciones preventivas y educativas, así como el fin del periodo estival, la comunidad comprenda que los scooters eléctricos son una herramienta de movilidad urbana y no un elemento recreativo.
Fuente: DiarioElDia Región


































