














Cruz del Tercer Milenio: atractivo turístico en Coquimbo
El monumento de Coquimbo, inicialmente religioso, se ha convertido en un importante destino turístico. El municipio busca potenciar su entorno con nuevas inversiones.
6 de abril de 2026
A 26 años de la inauguración de su primera etapa, realizada el 5 de mayo del año 2000, la Cruz del Tercer Milenio vuelve a estar en el centro de la agenda comunal. La actual administración municipal de Coquimbo, encabezada por el alcalde Ali Manouchehri, ha retomado con fuerza el proyecto que busca potenciar este emblemático monumento, impulsando nuevas inversiones y planes de mejoramiento en su entorno.
Con el paso del tiempo, surge también una pregunta sobre el rol que cumple actualmente la cruz: si continúa siendo principalmente un símbolo religioso o si se ha consolidado como uno de los principales atractivos turísticos de la región.
"Creo que hoy se ha instalado como uno de los referentes a nivel religioso en términos eclesiásticos. Aquí se celebran bastantes actividades y, por ejemplo, se realizó el Vía Crucis a nivel comunal. Llegan peregrinos de distintos puntos del país que vuelven a visitar nuestro templo y nuestra cruz. Pero también es innegable que se ha convertido en el ícono turístico más visitado de la región", señala Héctor Pizarro, encargado del recinto.
La Cruz del Tercer Milenio es un monumento de origen religioso que con el tiempo también ha adquirido un marcado carácter turístico. Con una altura de 93 metros, se emplaza en el cerro El Vigía, el punto más elevado de la Parte Alta de Coquimbo, desde donde domina visualmente la bahía.
La estructura fue construida entre 1999 y 2001 para conmemorar el Jubileo del año 2000, marcando el inicio del tercer milenio cristiano. Su desarrollo fue impulsado por la Iglesia Católica con apoyo de la municipalidad de Coquimbo y financiado mediante aportes de empresas y donaciones de la comunidad.
El diseño fue seleccionado a través de un concurso nacional de arquitectura y estuvo a cargo de los profesionales Carlos Aguirre Mandiola, Carlos Aguirre Baeza, Juan Pablo Parentini Gayani y Álvaro Páez Rivera. La obra posee un fuerte simbolismo religioso: su base triangular representa a la Santísima Trinidad —Padre, Hijo y Espíritu Santo— y en su interior alberga diversos espacios destinados a la reflexión y la visita pública.
En el primer nivel se ubican una capilla, un museo y una muestra fotográfica. En el segundo nivel existe una plaza de oración rodeada por diez columnas que simbolizan los Diez Mandamientos, además de una réplica de la escultura "La Piedad" de Miguel Ángel. El monumento también cuenta con dos miradores, uno ubicado a 20 metros de altura y otro principal a más de 60 metros sobre el suelo, desde donde se obtienen vistas panorámicas de la bahía de Coquimbo.
Actualmente el municipio trabaja en diversas iniciativas destinadas a mejorar la infraestructura y el entorno del recinto. Entre ellas destaca la reactivación del proyecto Parque de la Cruz, una propuesta que busca transformar el sector en un espacio temático y de encuentro comunitario.
"Por iniciativa del alcalde y del concejo municipal se está reflotando el proyecto Parque de La Cruz, que viene a mejorar todo el entorno. Allí se ubicarán las estaciones del Vía Crucis a tamaño original y se proyecta un parque temático, para lo cual se está trabajando en la asignación del diseño. Además, como acción concreta, se está realizando el recambio de todas las barandas por acero inoxidable", explica Pizarro.
Las inversiones responden también al alto flujo de visitantes que registra el monumento. Solo durante los meses de enero y febrero se contabilizaron 80.123 turistas, lo que confirma su posición como el sitio más visitado de la región.
A estas iniciativas se suma un proyecto de mayor envergadura que busca conectar el borde costero con la cima del cerro mediante un teleférico. La propuesta contempla una estación base en el Parque O'Higgins, junto a la avenida Costanera, y un punto de llegada en la Cruz del Tercer Milenio.
No obstante, se trata de una iniciativa de largo plazo que podría tardar algunos años más en concretarse. Mientras tanto, las autoridades continúan impulsando mejoras que permitan consolidar este símbolo de la ciudad como un espacio de encuentro religioso, cultural y turístico para la región.
Fuente: DiarioElDia Región





























