Un hito nacional lograron investigadores de la Universidad de Concepción (UdeC), luego que consiguieran elaborar por primera vez en nuestro país combustible de avión a partir de residuos plásticos. Se trata del proyecto denominado “Combustible de aviación a partir de hidrocarburos sintéticos derivados de plásticos residuales”, liderado por la investigadora dra. Cristina Segura Castillo, del departamento de Investigación y Desarrollo (I+D) de la Unidad de Desarrollo Tecnológico (UDT) de la mencionada casa de estudios. El hito se oficializó con la entrega del primer litro de este tipo de combustible al subsecretario de Energía, Luis Felipe Ramos Barrera, en una actividad realizada en la sede UdeC Santiago. Según explicó la doctora que dirigió el proyecto, el proceso para obtener este producto consiste “en transformar los residuos plásticos —bolsas plásticas, envases de yogurt, botellas de detergente, tapas, sacos— en un hidrocarburo que, en una etapa final, entra a la refinería de petróleo y pasa por los mismos procesos que el crudo convencional, para finalmente tener un producto con las especificaciones técnicas que requiere la aviación”, consigna Noticias UdeC. La iniciativa fue financiada por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), ejecutada en colaboración con la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) y Nutra Trade. Asimismo, contó con el respaldo del Ministerio de Energía y el programa Vuelo Limpio de la Agencia de Sostenibilidad Energética. Del mismo modo, Segura Castillo detalló que el proceso en donde se descompone material mediante calor en ausencia de oxígeno, denominado pirólisis, resulta fundamental para este tipo de tecnología. La misma posee ventajas técnicas importantes, puesto que “no se necesitan hacer cambios dentro de la refinería de petróleo, ni dentro de toda la infraestructura, logística y motores del transporte aéreo”. Es decir, el combustible puede ser consumido hasta en un 100%, aseguró. Combustible de avión con plásticos residuales: el primer paso para la descarbonización Por su parte, Andrea Catalán, directora de la Oficina de Transferencia y Licenciamiento (OTL) de la UdeC, resaltó que lo logrado “ marca un hito en la investigación aplicada y en el desarrollo de soluciones tecnológicas que contribuyen a un futuro más sustentable, en plena sintonía con los objetivos de desarrollo sostenible y con la Agenda 2030 de la Organización de las Naciones Unidas ”. Asimismo, destacó el “ compromiso de (la UDT de) avanzar en esta senda (de descarbonización del sector aeronáutico), el que fue reafirmado por nuestra casa de estudios al adherir al Acuerdo Público-Privado de Combustibles de Aviación Sostenibles (SAF) 2024, que reúne actualmente a 48 constituciones públicas y privadas”. Y si bien reconoció que este combustible obtenido a partir de plásticos residuales aún no tiene una categoría SAF, “representa un paso inicial en la hoja de ruta SAF 2050 lanzada el 2024, que establece como meta producir el primer litro de este tipo de combustibles en los próximos tres años, fomentando la investigación, el desarrollo y la innovación en instalaciones nacionales”. El subsecretario de Energía, Luis Ramos, recibiendo el primer litro de combustible de avión desarrollado con plásticos residuales | UDT En aquello coincidió el subsecretario Ramos, recalcando que lo conseguido va en plena sintonía con la hoja de ruta que contempla la mesa SAF que agrupa tanto al sector público y privado. Así, sostuvo que es “un ejemplo claro del esfuerzo y del trabajo conjunto, es el proyecto que hoy estamos cerrando en la Universidad de Concepción, que busca hacer un aporte concreto en la descarbonización de la industria de la aviación y nos pone en la vanguardia a nivel regional en materia de transición energética”. En ese sentido, la doctora Cristina Segura fue enfática en señalar que, si bien el acto desarrollado marca un cierre del proyecto, esto no termina aquí. “La idea es que en el futuro este tipo de combustible sea una alternativa real para lo que son los desplazamientos para la aviación”, aseveró. Es decir, el siguiente paso será escalar desde el trabajo en laboratorio a un escenario de planta piloto. Para ello, “dependerá mucho del interés que generemos en atraer inversionistas, atraer empresas que quieran invertir en este tipo de tecnologías y hacerla realidad, pero también desde el punto de vista de políticas públicas que promuevan y le den espacio a estos nuevos combustibles”. Junto a esto, afirmó que ya hay conversaciones con ENAP para escalar en la etapa de refinación.
La construcción del Centro Espacial Nacional (CEN) en la Base Aérea de Cerrillos ha alcanzado un 85% de avance, marcando un hito clave para el desarrollo científico y tecnológico del país. Liderado por la Fuerza Aérea de Chile (FACH), este recinto será el primero del país dedicado a la fabricación de satélites y el procesamiento de información geoespacial, con su inauguración proyectada para diciembre de este año. El progreso de las obras fue inspeccionado en terreno por la ministra de Defensa Nacional, Adriana Delpiano, y el ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Aldo Valle, quienes destacaron el salto cualitativo que este centro representa para las capacidades de investigación y defensa de Chile. El proyecto, que se enmarca en la Política Nacional Espacial, comenzó su construcción en mayo de 2024 y promete posicionar a Chile como un actor relevante en el ámbito espacial. Un hub para la construcción de satélites y el desarrollo científico Con una superficie de 5.800 m², el Centro Espacial Nacional no solo será un edificio, sino un ecosistema de alta tecnología. En su interior albergará un Laboratorio de Desarrollo de Tecnologías Espaciales que incluye una «Sala Limpia» de 600 m². Este ambiente controlado, con niveles mínimos de partículas en suspensión, es fundamental para la fabricación de componentes sensibles y permitirá la construcción de siete satélites de 23 kg y un satélite de observación de la Tierra de aproximadamente 200 kg. La ministra Delpiano explicó la visión estratégica detrás del CEN: «Este será un centro de construcción de satélites de observación sobre la Tierra». Además, adelantó planes para una red nacional que incluirá un centro de satélites comunicacionales en el norte y otro en Punta Arenas, equipado con tecnología de radar para «ver bajo las nubes, bajo el humo, cuando la observación no es directa». Este enfoque integral busca conectar la capacidad espacial con otras áreas de fortaleza nacional, como la astronomía, aprovechando las ventajas geográficas y climáticas del país. Impulso a la economía, la innovación y el talento nacional Más allá de la construcción de satélites, el impacto del CEN se extenderá a la economía y la formación de capital humano. El ministro Aldo Valle afirmó que en este centro se desarrollarán «capacidades indispensables para el desarrollo nacional «, generando un impacto positivo en la investigación y la economía. «Este centro que pronto se inaugurará estará abierto a las universidades, a los centros de investigación y será un signo muy claro de la modernización del Estado», agregó. El CEN también contará con un Centro de Control de Misiones Espaciales para operar satélites de forma autónoma, un Laboratorio de Ciencia de Datos para procesar grandes volúmenes de información geoespacial, y un Laboratorio de Emprendimiento e Innovación. Según el director espacial de la FACH, general de brigada aérea Jaime Rivera, el objetivo es « desarrollar talento, retener talento que hoy día se está formando en las universidades y en los colegios». Este impulso apoyará industrias clave como la minería, la pesca y la agricultura, además de permitir el monitoreo de glaciares y el crecimiento urbano, consolidando el futuro de Chile en la nueva economía espacial.
La Prueba de Redirección de Doble Asteroide (DART) de la NASA, construida y administrada por el Laboratorio de Física Aplicada (APL) de Johns Hopkins para la Oficina de Coordinación de Defensa Planetaria (PDCO) de la NASA, fue la primera demostración de tecnología de defensa planetaria del mundo que validó una técnica de desviación de asteroides utilizando una nave espacial con impactador cinético. Lanzada el 24 de noviembre de 2022 a bordo de un cohete SpaceX Falcon 9 desde el Complejo de Lanzamiento Espacial 4 Este de la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg en California, DART viajó durante más de 10 meses antes de colisionar intencionalmente con la luna del asteroide Dimorphos, un pequeño objeto celeste de tan solo 160 metros de diámetro. Dimorphos orbita un asteroide más grande, Didymos, de 780 metros, y forma parte del sistema binario de asteroides Didymos. Ni Didymos ni Dimorphos representan una amenaza de impacto para la Tierra antes o después de la demostración de impacto cinético de DART. El viaje de ida de la misión confirmó que la NASA puede navegar con éxito una nave espacial para colisionar intencionalmente con un asteroide para cambiar su trayectoria orbital. El único instrumento de DART, la Cámara de Reconocimiento y Asteroides Didymos para navegación óptica (DRACO), trabajando junto con un sofisticado sistema de guía, navegación y control que trabajó en tándem con algoritmos de Navegación Autónoma en Tiempo Real para Maniobra de Cuerpos Pequeños (SMART Nav), permitió a DART identificar y distinguir entre los dos asteroides, apuntar al objeto más pequeño y guiar la nave espacial con forma de caja de 1,260 libras (570 kilogramos) a través de los últimos 56,000 millas (90,000 kilómetros) del espacio hacia Dimorphos a aproximadamente 14,000 millas (22,530 kilómetros) por hora. Las imágenes finales de DRACO obtenidas por la nave espacial segundos antes del impacto revelaron la superficie de Dimorphos en detalle de cerca. Quince días antes del impacto, el CubeSat compañero de DART, Light Italian CubeSat for Imaging of Asteroids (LICIACube), proporcionado por la Agencia Espacial Italiana, se desplegó desde la nave espacial para capturar imágenes del impacto de DART y de la nube de materia expulsada del asteroide resultante. En las semanas posteriores al impacto cinético de DART, cuando el par de asteroides se encontraba a 11 millones de kilómetros (7 millones de millas) de la Tierra, un equipo mundial de astrónomos utilizó docenas de telescopios estacionados en todo el mundo y en el espacio para estudiar el sistema de asteroides Didymos. Después de un análisis más profundo, la NASA confirmó que el impacto a hipervelocidad de DART con Dimorphos alteró con éxito la órbita de Dimorphos alrededor de Didymos, lo que marcó la primera vez que la humanidad cambiaba deliberadamente el movimiento de un objeto celeste y la primera demostración de tecnología de desviación de asteroides. Antes del impacto de DART, Dimorphos orbitaba Didymos una vez cada 11 horas y 55 minutos, y el impacto a hipervelocidad de DART acortó este tiempo a 11 horas y 23 minutos, una diferencia de 32 minutos. Esta desviación es el resultado del impacto cinético de DART y la eyecta: las muchas toneladas de roca asteroidal desplazadas y lanzadas al espacio por el impacto. El retroceso de esta explosión de escombros aumentó sustancialmente el empuje de DART contra Dimorphos, un poco como un chorro de aire que sale de un globo y lo envía en la dirección opuesta. El éxito de DART está impulsando el avance de los modelos teóricos de deflexión de asteroides y permitiendo a los investigadores comprender mejor cómo y cuándo se podría utilizar una nave espacial con impacto cinético para desviar un asteroide que se dirige a la Tierra. Sin embargo, aún se necesita más investigación para comprender plenamente si una nave espacial con impacto cinético sería tan eficaz para mitigar el impacto de un objeto más sólido como el Dimorphos, un acúmulo de escombros que expulsaría menos material al espacio al colisionar con una nave espacial. Por lo tanto, debemos seguir probando otras técnicas de deflexión para contar con un arsenal variado de opciones de respuesta para la defensa planetaria que responda mejor al tipo de objeto que podríamos tener que desviar.
La NASA planea construir un reactor nuclear estadounidense en la Luna para que, a partir de 2030, opere como parte de la carrera espacial con China. Así lo afirmó Sean Duffy, administrador interino de la agencia especial norteamericana, quien es también secretario de Transporte en la actual Administración de Donald Trump. Este no es un nuevo concepto, esto se ha discutido bajo Trump 1 (2017-2021), bajo (la presidencia de) Biden (2021-2025), pero estamos en la carrera hacia la Luna y en la carrera hacia la Luna con China, y para tener una base en la Luna necesitamos energía, dijo Duffy en una rueda de prensa, confirmando el proyecto que, primeramente, informó el medio Politico con base en un reporte interno de la NASA. El Gobierno de Estados Unidos ya ha gastado cientos de millones de dólares estudiando si es posible construir el reactor, aseveró Duffy, que prometió un anuncio oficial del tema más adelante. El reactor generará 100 kilowatts de energía, la cantidad de electricidad equivalente a la que requiere una casa de 186 metros cuadrados cada tres día y medio, describió el secretario. Nos han dado instrucciones para empezar a desplegar nuestra tecnología, para movernos y hacer de esto una realidad, añadió el funcionario. El jefe de la NASA reconoció que no es una tecnología enorme, pero argumentó que la energía es importante y, si se habla de sostener vida en la Luna y después ir a Marte, esta tecnología es críticamente importante. NASA: Queremos reclamar la mejor parte de la Luna para Estados Unidos Duffy enmarcó el proyecto dentro de la carrera hacia el espacio que ha impulsado Trump, quien en su primera gestión creó la Fuerza Espacial (Space Force) como parte de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Si vamos a involucrarnos en la carrera hacia la Luna, hacia Marte, tenemos que ponernos las pilas. Tenemos que enfocar nuestros esfuerzos en ir a la Luna, que es lo que vamos a hacer, comentó. El director interino recordó que la NASA lanzará a inicios del próximo año la misión Artemis 2 para que cuatro astronautas den la vuelta a la Luna, mientras que Artemis 3 buscará que los tripulantes hagan un alunizaje y permanezcan seis días en el satélite, el doble de tiempo que el récord previo. Después de ello, la NASA espera enviar insumos a la Luna para comenzar a construir una base, agregó. Hay una cierta parte de la Luna que todo el mundo sabe que es la mejor. Tenemos hielo ahí, tenemos luz del Sol ahí, queremos llegar ahí primero y reclamarla para Estados Unidos, manifestó.
Más de 10 millones de personas sufren a nivel mundial de la enfermedad de Parkinson (PD), cifra que se ha duplicado en los últimos 25 años según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta realidad es la que motiva al Dr. Patricio Arrué, académico del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad Técnica Federico Santa María (USM), a centrar su investigación en un método para diagnosticar de manera fácil este trastorno neurodegenerativo. El estudio, enmarcado en el Fondecyt de Iniciación «Evaluación de la desregulación autonómica dinámica en la enfermedad de Parkinson: desde la etapa prodrómica hasta las etapas severas», se inicia con el Sistema Nervioso Autónomo (SNA), responsable de regular muchas funciones involuntarias y vitales para el cuerpo, como controlar la frecuencia cardiaca, respirar, digerir, dilatación de las pupilas, entre muchas otras. Este sistema se ve afectado por el mal de Parkinson mucho antes de que aparezcan los conocidos « temblores», donde se suele diagnosticar, por lo que la investigación del Dr. Arrué busca cuantificar la desregulación del SNA siendo capaz de diagnosticar así tempranamente el Parkinson, evitando tal nivel de degradación cerebral. Según explica el académico, «este proyecto tiene como objetivo desarrollar y validar una nueva prueba objetiva para la detección temprana del Parkinson, la que cuantifica la interconexión cardíaco-motora y la dinámica de la frecuencia cardíaca durante un ejercicio físico rápido para medir la desregulación autonómica». El examen consistirá en un ejercicio rápido, sencillo, y físicamente poco demandante, mientras se registran datos biomecánicos y cardíacos : «Se utilizará un electrocardiograma y un giroscopio en los sujetos mientras realizan flexiones y extensiones rápidas y repetitivas del brazo durante 20 segundos. Se extraerá la frecuencia cardíaca y la función motora, ambas de forma dinámica, y se aplicarán métodos matemáticos y estadísticos, entre la que destaca la técnica de mapeo cruzado convergente (CCM) para cuantificar el grado de desregulación del sistema autónomo». Prediagnóstico en casa Este nuevo test resulta especialmente relevante para esta enfermedad que se caracteriza por la degeneración progresiva de las neuronas dopaminérgicas, ya que cuando se manifiestan los primeros temblores, aproximadamente el 50% de estas neuronas ya han muerto. En cambio, esta prueba podría detectar el deterioro neuronal en etapas mucho más tempranas, cuando la pérdida de estas neuronas se sitúa entre un 10% y un 20%, lo que abre la puerta a intervenciones preventivas, mejorando exponencialmente los efectos que tendrían las terapias, tratamientos y rehabilitaciones. «Esto mejora sustancialmente la calidad de vida que podrían llevar estos pacientes, y a eso apunta el futuro de la medicina: lograr predecir la enfermedad sin tener síntomas severos», puntualiza el académico. La popularización de los relojes inteligentes permite proyectar este trabajo, según explica el profesor, ya que se podría contar con una aplicación que, por medio de sensores mejorados, pueda tomar esta información y « prediagnosticarse en casa «.
Un hito nacional lograron investigadores de la Universidad de Concepción (UdeC), luego que consiguieran elaborar por primera vez en nuestro país combustible de avión a partir de residuos plásticos. Se trata del proyecto denominado “Combustible de aviación a partir de hidrocarburos sintéticos derivados de plásticos residuales”, liderado por la investigadora dra. Cristina Segura Castillo, del departamento de Investigación y Desarrollo (I+D) de la Unidad de Desarrollo Tecnológico (UDT) de la mencionada casa de estudios. El hito se oficializó con la entrega del primer litro de este tipo de combustible al subsecretario de Energía, Luis Felipe Ramos Barrera, en una actividad realizada en la sede UdeC Santiago. Según explicó la doctora que dirigió el proyecto, el proceso para obtener este producto consiste “en transformar los residuos plásticos —bolsas plásticas, envases de yogurt, botellas de detergente, tapas, sacos— en un hidrocarburo que, en una etapa final, entra a la refinería de petróleo y pasa por los mismos procesos que el crudo convencional, para finalmente tener un producto con las especificaciones técnicas que requiere la aviación”, consigna Noticias UdeC. La iniciativa fue financiada por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), ejecutada en colaboración con la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) y Nutra Trade. Asimismo, contó con el respaldo del Ministerio de Energía y el programa Vuelo Limpio de la Agencia de Sostenibilidad Energética. Del mismo modo, Segura Castillo detalló que el proceso en donde se descompone material mediante calor en ausencia de oxígeno, denominado pirólisis, resulta fundamental para este tipo de tecnología. La misma posee ventajas técnicas importantes, puesto que “no se necesitan hacer cambios dentro de la refinería de petróleo, ni dentro de toda la infraestructura, logística y motores del transporte aéreo”. Es decir, el combustible puede ser consumido hasta en un 100%, aseguró. Combustible de avión con plásticos residuales: el primer paso para la descarbonización Por su parte, Andrea Catalán, directora de la Oficina de Transferencia y Licenciamiento (OTL) de la UdeC, resaltó que lo logrado “ marca un hito en la investigación aplicada y en el desarrollo de soluciones tecnológicas que contribuyen a un futuro más sustentable, en plena sintonía con los objetivos de desarrollo sostenible y con la Agenda 2030 de la Organización de las Naciones Unidas ”. Asimismo, destacó el “ compromiso de (la UDT de) avanzar en esta senda (de descarbonización del sector aeronáutico), el que fue reafirmado por nuestra casa de estudios al adherir al Acuerdo Público-Privado de Combustibles de Aviación Sostenibles (SAF) 2024, que reúne actualmente a 48 constituciones públicas y privadas”. Y si bien reconoció que este combustible obtenido a partir de plásticos residuales aún no tiene una categoría SAF, “representa un paso inicial en la hoja de ruta SAF 2050 lanzada el 2024, que establece como meta producir el primer litro de este tipo de combustibles en los próximos tres años, fomentando la investigación, el desarrollo y la innovación en instalaciones nacionales”. El subsecretario de Energía, Luis Ramos, recibiendo el primer litro de combustible de avión desarrollado con plásticos residuales | UDT En aquello coincidió el subsecretario Ramos, recalcando que lo conseguido va en plena sintonía con la hoja de ruta que contempla la mesa SAF que agrupa tanto al sector público y privado. Así, sostuvo que es “un ejemplo claro del esfuerzo y del trabajo conjunto, es el proyecto que hoy estamos cerrando en la Universidad de Concepción, que busca hacer un aporte concreto en la descarbonización de la industria de la aviación y nos pone en la vanguardia a nivel regional en materia de transición energética”. En ese sentido, la doctora Cristina Segura fue enfática en señalar que, si bien el acto desarrollado marca un cierre del proyecto, esto no termina aquí. “La idea es que en el futuro este tipo de combustible sea una alternativa real para lo que son los desplazamientos para la aviación”, aseveró. Es decir, el siguiente paso será escalar desde el trabajo en laboratorio a un escenario de planta piloto. Para ello, “dependerá mucho del interés que generemos en atraer inversionistas, atraer empresas que quieran invertir en este tipo de tecnologías y hacerla realidad, pero también desde el punto de vista de políticas públicas que promuevan y le den espacio a estos nuevos combustibles”. Junto a esto, afirmó que ya hay conversaciones con ENAP para escalar en la etapa de refinación.
La construcción del Centro Espacial Nacional (CEN) en la Base Aérea de Cerrillos ha alcanzado un 85% de avance, marcando un hito clave para el desarrollo científico y tecnológico del país. Liderado por la Fuerza Aérea de Chile (FACH), este recinto será el primero del país dedicado a la fabricación de satélites y el procesamiento de información geoespacial, con su inauguración proyectada para diciembre de este año. El progreso de las obras fue inspeccionado en terreno por la ministra de Defensa Nacional, Adriana Delpiano, y el ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Aldo Valle, quienes destacaron el salto cualitativo que este centro representa para las capacidades de investigación y defensa de Chile. El proyecto, que se enmarca en la Política Nacional Espacial, comenzó su construcción en mayo de 2024 y promete posicionar a Chile como un actor relevante en el ámbito espacial. Un hub para la construcción de satélites y el desarrollo científico Con una superficie de 5.800 m², el Centro Espacial Nacional no solo será un edificio, sino un ecosistema de alta tecnología. En su interior albergará un Laboratorio de Desarrollo de Tecnologías Espaciales que incluye una «Sala Limpia» de 600 m². Este ambiente controlado, con niveles mínimos de partículas en suspensión, es fundamental para la fabricación de componentes sensibles y permitirá la construcción de siete satélites de 23 kg y un satélite de observación de la Tierra de aproximadamente 200 kg. La ministra Delpiano explicó la visión estratégica detrás del CEN: «Este será un centro de construcción de satélites de observación sobre la Tierra». Además, adelantó planes para una red nacional que incluirá un centro de satélites comunicacionales en el norte y otro en Punta Arenas, equipado con tecnología de radar para «ver bajo las nubes, bajo el humo, cuando la observación no es directa». Este enfoque integral busca conectar la capacidad espacial con otras áreas de fortaleza nacional, como la astronomía, aprovechando las ventajas geográficas y climáticas del país. Impulso a la economía, la innovación y el talento nacional Más allá de la construcción de satélites, el impacto del CEN se extenderá a la economía y la formación de capital humano. El ministro Aldo Valle afirmó que en este centro se desarrollarán «capacidades indispensables para el desarrollo nacional «, generando un impacto positivo en la investigación y la economía. «Este centro que pronto se inaugurará estará abierto a las universidades, a los centros de investigación y será un signo muy claro de la modernización del Estado», agregó. El CEN también contará con un Centro de Control de Misiones Espaciales para operar satélites de forma autónoma, un Laboratorio de Ciencia de Datos para procesar grandes volúmenes de información geoespacial, y un Laboratorio de Emprendimiento e Innovación. Según el director espacial de la FACH, general de brigada aérea Jaime Rivera, el objetivo es « desarrollar talento, retener talento que hoy día se está formando en las universidades y en los colegios». Este impulso apoyará industrias clave como la minería, la pesca y la agricultura, además de permitir el monitoreo de glaciares y el crecimiento urbano, consolidando el futuro de Chile en la nueva economía espacial.
La Prueba de Redirección de Doble Asteroide (DART) de la NASA, construida y administrada por el Laboratorio de Física Aplicada (APL) de Johns Hopkins para la Oficina de Coordinación de Defensa Planetaria (PDCO) de la NASA, fue la primera demostración de tecnología de defensa planetaria del mundo que validó una técnica de desviación de asteroides utilizando una nave espacial con impactador cinético. Lanzada el 24 de noviembre de 2022 a bordo de un cohete SpaceX Falcon 9 desde el Complejo de Lanzamiento Espacial 4 Este de la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg en California, DART viajó durante más de 10 meses antes de colisionar intencionalmente con la luna del asteroide Dimorphos, un pequeño objeto celeste de tan solo 160 metros de diámetro. Dimorphos orbita un asteroide más grande, Didymos, de 780 metros, y forma parte del sistema binario de asteroides Didymos. Ni Didymos ni Dimorphos representan una amenaza de impacto para la Tierra antes o después de la demostración de impacto cinético de DART. El viaje de ida de la misión confirmó que la NASA puede navegar con éxito una nave espacial para colisionar intencionalmente con un asteroide para cambiar su trayectoria orbital. El único instrumento de DART, la Cámara de Reconocimiento y Asteroides Didymos para navegación óptica (DRACO), trabajando junto con un sofisticado sistema de guía, navegación y control que trabajó en tándem con algoritmos de Navegación Autónoma en Tiempo Real para Maniobra de Cuerpos Pequeños (SMART Nav), permitió a DART identificar y distinguir entre los dos asteroides, apuntar al objeto más pequeño y guiar la nave espacial con forma de caja de 1,260 libras (570 kilogramos) a través de los últimos 56,000 millas (90,000 kilómetros) del espacio hacia Dimorphos a aproximadamente 14,000 millas (22,530 kilómetros) por hora. Las imágenes finales de DRACO obtenidas por la nave espacial segundos antes del impacto revelaron la superficie de Dimorphos en detalle de cerca. Quince días antes del impacto, el CubeSat compañero de DART, Light Italian CubeSat for Imaging of Asteroids (LICIACube), proporcionado por la Agencia Espacial Italiana, se desplegó desde la nave espacial para capturar imágenes del impacto de DART y de la nube de materia expulsada del asteroide resultante. En las semanas posteriores al impacto cinético de DART, cuando el par de asteroides se encontraba a 11 millones de kilómetros (7 millones de millas) de la Tierra, un equipo mundial de astrónomos utilizó docenas de telescopios estacionados en todo el mundo y en el espacio para estudiar el sistema de asteroides Didymos. Después de un análisis más profundo, la NASA confirmó que el impacto a hipervelocidad de DART con Dimorphos alteró con éxito la órbita de Dimorphos alrededor de Didymos, lo que marcó la primera vez que la humanidad cambiaba deliberadamente el movimiento de un objeto celeste y la primera demostración de tecnología de desviación de asteroides. Antes del impacto de DART, Dimorphos orbitaba Didymos una vez cada 11 horas y 55 minutos, y el impacto a hipervelocidad de DART acortó este tiempo a 11 horas y 23 minutos, una diferencia de 32 minutos. Esta desviación es el resultado del impacto cinético de DART y la eyecta: las muchas toneladas de roca asteroidal desplazadas y lanzadas al espacio por el impacto. El retroceso de esta explosión de escombros aumentó sustancialmente el empuje de DART contra Dimorphos, un poco como un chorro de aire que sale de un globo y lo envía en la dirección opuesta. El éxito de DART está impulsando el avance de los modelos teóricos de deflexión de asteroides y permitiendo a los investigadores comprender mejor cómo y cuándo se podría utilizar una nave espacial con impacto cinético para desviar un asteroide que se dirige a la Tierra. Sin embargo, aún se necesita más investigación para comprender plenamente si una nave espacial con impacto cinético sería tan eficaz para mitigar el impacto de un objeto más sólido como el Dimorphos, un acúmulo de escombros que expulsaría menos material al espacio al colisionar con una nave espacial. Por lo tanto, debemos seguir probando otras técnicas de deflexión para contar con un arsenal variado de opciones de respuesta para la defensa planetaria que responda mejor al tipo de objeto que podríamos tener que desviar.
La NASA planea construir un reactor nuclear estadounidense en la Luna para que, a partir de 2030, opere como parte de la carrera espacial con China. Así lo afirmó Sean Duffy, administrador interino de la agencia especial norteamericana, quien es también secretario de Transporte en la actual Administración de Donald Trump. Este no es un nuevo concepto, esto se ha discutido bajo Trump 1 (2017-2021), bajo (la presidencia de) Biden (2021-2025), pero estamos en la carrera hacia la Luna y en la carrera hacia la Luna con China, y para tener una base en la Luna necesitamos energía, dijo Duffy en una rueda de prensa, confirmando el proyecto que, primeramente, informó el medio Politico con base en un reporte interno de la NASA. El Gobierno de Estados Unidos ya ha gastado cientos de millones de dólares estudiando si es posible construir el reactor, aseveró Duffy, que prometió un anuncio oficial del tema más adelante. El reactor generará 100 kilowatts de energía, la cantidad de electricidad equivalente a la que requiere una casa de 186 metros cuadrados cada tres día y medio, describió el secretario. Nos han dado instrucciones para empezar a desplegar nuestra tecnología, para movernos y hacer de esto una realidad, añadió el funcionario. El jefe de la NASA reconoció que no es una tecnología enorme, pero argumentó que la energía es importante y, si se habla de sostener vida en la Luna y después ir a Marte, esta tecnología es críticamente importante. NASA: Queremos reclamar la mejor parte de la Luna para Estados Unidos Duffy enmarcó el proyecto dentro de la carrera hacia el espacio que ha impulsado Trump, quien en su primera gestión creó la Fuerza Espacial (Space Force) como parte de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Si vamos a involucrarnos en la carrera hacia la Luna, hacia Marte, tenemos que ponernos las pilas. Tenemos que enfocar nuestros esfuerzos en ir a la Luna, que es lo que vamos a hacer, comentó. El director interino recordó que la NASA lanzará a inicios del próximo año la misión Artemis 2 para que cuatro astronautas den la vuelta a la Luna, mientras que Artemis 3 buscará que los tripulantes hagan un alunizaje y permanezcan seis días en el satélite, el doble de tiempo que el récord previo. Después de ello, la NASA espera enviar insumos a la Luna para comenzar a construir una base, agregó. Hay una cierta parte de la Luna que todo el mundo sabe que es la mejor. Tenemos hielo ahí, tenemos luz del Sol ahí, queremos llegar ahí primero y reclamarla para Estados Unidos, manifestó.
Más de 10 millones de personas sufren a nivel mundial de la enfermedad de Parkinson (PD), cifra que se ha duplicado en los últimos 25 años según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta realidad es la que motiva al Dr. Patricio Arrué, académico del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad Técnica Federico Santa María (USM), a centrar su investigación en un método para diagnosticar de manera fácil este trastorno neurodegenerativo. El estudio, enmarcado en el Fondecyt de Iniciación «Evaluación de la desregulación autonómica dinámica en la enfermedad de Parkinson: desde la etapa prodrómica hasta las etapas severas», se inicia con el Sistema Nervioso Autónomo (SNA), responsable de regular muchas funciones involuntarias y vitales para el cuerpo, como controlar la frecuencia cardiaca, respirar, digerir, dilatación de las pupilas, entre muchas otras. Este sistema se ve afectado por el mal de Parkinson mucho antes de que aparezcan los conocidos « temblores», donde se suele diagnosticar, por lo que la investigación del Dr. Arrué busca cuantificar la desregulación del SNA siendo capaz de diagnosticar así tempranamente el Parkinson, evitando tal nivel de degradación cerebral. Según explica el académico, «este proyecto tiene como objetivo desarrollar y validar una nueva prueba objetiva para la detección temprana del Parkinson, la que cuantifica la interconexión cardíaco-motora y la dinámica de la frecuencia cardíaca durante un ejercicio físico rápido para medir la desregulación autonómica». El examen consistirá en un ejercicio rápido, sencillo, y físicamente poco demandante, mientras se registran datos biomecánicos y cardíacos : «Se utilizará un electrocardiograma y un giroscopio en los sujetos mientras realizan flexiones y extensiones rápidas y repetitivas del brazo durante 20 segundos. Se extraerá la frecuencia cardíaca y la función motora, ambas de forma dinámica, y se aplicarán métodos matemáticos y estadísticos, entre la que destaca la técnica de mapeo cruzado convergente (CCM) para cuantificar el grado de desregulación del sistema autónomo». Prediagnóstico en casa Este nuevo test resulta especialmente relevante para esta enfermedad que se caracteriza por la degeneración progresiva de las neuronas dopaminérgicas, ya que cuando se manifiestan los primeros temblores, aproximadamente el 50% de estas neuronas ya han muerto. En cambio, esta prueba podría detectar el deterioro neuronal en etapas mucho más tempranas, cuando la pérdida de estas neuronas se sitúa entre un 10% y un 20%, lo que abre la puerta a intervenciones preventivas, mejorando exponencialmente los efectos que tendrían las terapias, tratamientos y rehabilitaciones. «Esto mejora sustancialmente la calidad de vida que podrían llevar estos pacientes, y a eso apunta el futuro de la medicina: lograr predecir la enfermedad sin tener síntomas severos», puntualiza el académico. La popularización de los relojes inteligentes permite proyectar este trabajo, según explica el profesor, ya que se podría contar con una aplicación que, por medio de sensores mejorados, pueda tomar esta información y « prediagnosticarse en casa «.