














Diferencias entre resfrío y alergia primaveral
Durante el cambio de estación, es común confundir los síntomas de resfrío y alergia. Aunque ambos pueden causar congestión y estornudos, sus causas y tratamientos son distintos.
24 de septiembre de 2026
Con la llegada de la primavera también aparecen una serie de molestias que pueden confundirse fácilmente entre sí. Congestión nasal, estornudos, secreción nasal y molestias en la garganta son algunos de los síntomas que pueden estar asociados tanto a un resfriado como a una rinitis alérgica, por lo que distinguir entre ambas afecciones resulta fundamental para tratarlas adecuadamente.
“Aunque el resfriado común y la rinitis alérgica comparten síntomas como los estornudos y la congestión nasal, son afecciones muy distintas”, explicó el médico familiar y académico de la Facultad de Medicina de la Universidad de los Andes, Dr. Andrés Glasinovic.
Una de las principales diferencias está en el origen de ambas condiciones. Mientras el resfrío corresponde a una infección viral leve que puede transmitirse por el aire o mediante el contacto directo con secreciones respiratorias, la rinitis alérgica se produce por una reacción del sistema inmunitario frente a sustancias como el polen, el polvo o el pelo de mascotas.
En este último caso no existe contagio entre personas. La reacción se produce porque el organismo identifica determinadas sustancias como una amenaza y activa una respuesta inmunitaria.
SÍNTOMAS QUE PERMITEN DIFERENCIARLOS
Aunque la congestión y los estornudos pueden estar presentes en ambas afecciones, existen algunos síntomas que ayudan a diferenciarlas.
En el caso del resfrío, además de la congestión nasal y los estornudos, pueden aparecer dolor de garganta, tos, malestar general y disfonía. También es más habitual que la secreción nasal sea espesa y de tonalidad amarilla.
La rinitis alérgica, en cambio, suele estar marcada por la picazón, los estornudos y una secreción nasal transparente y líquida. A diferencia del resfrío, no suele provocar malestar corporal general.
La duración de los síntomas también puede entregar una señal. Un resfrío generalmente se extiende entre cinco y diez días, mientras que una reacción alérgica puede mantenerse durante todo el periodo en que la persona permanezca expuesta al elemento que la desencadena.
Así, una persona con alergia estacional puede presentar molestias durante varias semanas en primavera debido a la presencia de polen. En quienes tienen alergias asociadas a elementos como los ácaros del polvo, en tanto, los síntomas pueden manifestarse durante todo el año.
Otro elemento a considerar es el momento en que aparecen las molestias. Los resfríos son más frecuentes durante otoño e invierno, mientras que las alergias estacionales tienden a intensificarse durante los periodos de polinización, principalmente en primavera y verano.
De todas formas, la rinitis alérgica también puede presentarse durante todo el año cuando está asociada a alérgenos presentes de manera permanente en el entorno.
Fuente: DiarioElDia Región






























