














Falta de relevo generacional afecta a agricultores en Monte Patria
En Monte Patria, dirigentes campesinos alertan sobre la falta de relevo generacional en la agricultura familiar. Productores mayores continúan trabajando pequeñas parcelas a pesar de la escasez hídrica y la baja rentabilidad. La Seremi de Agricultura busca medidas de apoyo para fortalecer la actividad rural.
21 de mayo de 2026
El envejecimiento del campo se ha convertido en una preocupación creciente entre pequeños agricultores y dirigentes campesinos del Limarí. En distintos sectores rurales de la provincia advierten que cada vez son menos los jóvenes que permanecen ligados a la tierra, mientras productores mayores continúan trabajando pequeñas parcelas, muchas veces con escaso apoyo familiar o mano de obra. A este escenario se suman la escasez hídrica, el alza de costos, la baja rentabilidad y el desgaste físico de quienes aún sostienen predios históricamente vinculados a la economía rural local.
Uno de los testimonios que refleja esta realidad es el de Ricardo Villalón, agricultor de Tulahuén y representante de pequeños agricultores, quien asegura que él mismo es ejemplo de este fenómeno. "Trabajo solo", afirmó, al detallar que mantiene diversos cultivos, pero reconoce que cada vez es más difícil encontrar personas dispuestas a trabajar en el campo.
Según Villalón, la pérdida de rentabilidad ha sido determinante. En su sector, recordó, antiguamente existía una producción mucho mayor de uva pisquera y otros productos asociados a la vida agrícola tradicional. Sin embargo, con el paso de los años, la sequía y la menor actividad productiva han provocado una fuerte disminución. "La agricultura aquí está totalmente deprimida", sostuvo, agregando que hoy "con los dedos de una mano" se pueden contar los agricultores que siguen produciendo activamente.
El dirigente también apuntó a la falta de atractivo económico para las nuevas generaciones. "Ningún joven se va a hacer cargo de una hijuela que no le va a dar ni para comer", señaló, graficando una realidad que se repite en distintas localidades rurales, donde muchos hijos de agricultores han optado por estudiar, emigrar o buscar empleos más estables fuera del predio familiar.
Una visión similar plantea Fidel Salinas, presidente del Sindicato de Pequeños Agricultores de El Palqui, quien sostuvo que el alejamiento de los jóvenes responde a las dificultades actuales para producir, marcadas por la escasez hídrica y el alza de semillas, insumos, arriendos, combustible y mano de obra.
Salinas agregó que es común ver personas de 60 o 70 años realizando labores agrícolas, por lo que planteó la necesidad de programas orientados a agricultores mayores, con acceso a insumos, semillas, materiales y apoyo productivo.
Desde el Consejo Campesino Comunal de Monte Patria, Consuelo Infante entregó una mirada más social y cultural del fenómeno. A su juicio, el envejecimiento del campo no se explica solo por factores económicos, sino también por una desvalorización del saber campesino y por un sistema que durante años ha impulsado a los jóvenes a salir del territorio.
"Hay todo un sistema que apunta a que los hijos salgan del campo", sostuvo, indicando que muchas veces se instala la idea de que "para ser alguien en la vida es necesario abandonar el mundo rural y estudiar en la ciudad". Según planteó, esto ha interrumpido la transmisión de conocimientos que antes pasaba de generación en generación.
Desde la Seremi de Agricultura reconocieron que el envejecimiento del campo y la menor permanencia de jóvenes es una realidad que también se observa en otros sectores de la región y del país. El seremi Vicente Cortés explicó que este escenario responde a diversos factores, entre ellos las condiciones climáticas adversas y la escasez hídrica.
Frente a este panorama, la autoridad señaló que desde el Ministerio de Agricultura se impulsan distintas líneas de trabajo orientadas a mejorar las condiciones productivas y la calidad de vida de los agricultores. Entre ellas mencionó proyectos de riego para facilitar el acceso y uso eficiente del recurso hídrico, instrumentos del FIA para incorporar innovación y tecnología a los procesos productivos, y programas de INDAP dirigidos a fortalecer la agricultura familiar campesina.
Pese a las medidas anunciadas, entre los representantes campesinos persiste la preocupación por el futuro de la agricultura familiar y por la pérdida de jóvenes, saberes y continuidad en predios que por generaciones han sido parte de la identidad rural del Limarí.
Fuente: DiarioElDia Región






























