














Micropigmentación oncológica gratuita: devolviendo autoestima a pacientes
Karen Ley, especialista, realiza labor humanitaria reconstruyendo areolas mamarias y rasgos faciales de pacientes oncológicos. Considera este procedimiento un derecho, no un privilegio.
1 de marzo de 2026
La micropigmentación reconstructiva se ha convertido en una herramienta fundamental para la recuperación integral de pacientes oncológicos en la región. Este avance se debe al trabajo voluntario, sostenido y sin fines de lucro liderado por la instrumentista quirúrgico y micropigmentadora oncológica, Karen Ley, durante los últimos dos años.
A través de jornadas gratuitas destinadas a la reconstrucción de areolas mamarias y rasgos faciales afectados por tratamientos como quimioterapia, radioterapia o cirugías oncológicas, Karen ha logrado asistir a cientos de pacientes. Para ella, la micropigmentación no es solo un beneficio estético, sino una parte crucial del proceso de sanación.
Esta iniciativa se enfoca principalmente en el mes de octubre y ha beneficiado a mujeres, hombres y adolescentes de diversas comunas a lo largo de tres años. Karen destaca que muchos de sus pacientes no tenían acceso previo a este tipo de tratamientos y desconocían las tecnologías y alcances de la micropigmentación en medicina.
"Este servicio no es un lujo, este servicio es parte de un proceso de sanación integral",
afirma Karen, subrayando que la pérdida de rasgos físicos debido al cáncer impacta directamente en la salud mental, identidad y reinserción social de los pacientes.
En cuanto al inicio del proyecto, Karen Ley llegó a la Región de Coquimbo hace dos años con el objetivo claro de ayudar a otros con sus servicios. Tras un evento oncológico en El Faro, pudo ofrecer sus servicios y explicar su propósito a futuros pacientes.
"Había un evento en El Faro, yo fui, busqué a las Guerreras Hermosas y les dije yo soy Karen Ley y les di a conocer el proyecto en qué se trataba",
explica Karen. La iniciativa es completamente gratuita y sin fines de lucro. Después del primer acercamiento, comenzó a establecer redes con organizaciones y gestionar espacios para llevar a cabo este tratamiento.
Karen explica que,
"En España la micropigmentación reconstructiva va muy de la mano de los médicos. El paciente oncológico cuando sufre su mastectomía puede recuperar su areola a través del mismo hospital y considero que esto debiera ser un derecho y no un privilegio".
Destaca que el sistema de salud nacional aún presenta una brecha importante en este aspecto, dejando a menudo a los pacientes sin acompañamiento una vez finalizado el tratamiento médico.
Para la micropigmentadora, el tratamiento tiene un fuerte impacto emocional en los pacientes. La pérdida de características físicas como cejas, pestañas o areolas afecta profundamente la autoestima.
"Hoy en día en Chile, el mayor porcentaje de millones de costos se lo lleva la salud mental",
menciona Karen. Recuperar una areola mamaria tiene un impacto directo en la vida íntima, social y emocional según explica.
Karen también destaca la importancia de anticiparse al tratamiento oncológico mediante la micropigmentación. Si se prepara al paciente antes de las quimioterapias con el procedimiento adecuado, podría hacer que el proceso sea más llevadero al reducir el impacto del cambio físico.
La micropigmentación reconstructiva es un procedimiento dermoestético especializado según explica Karen,
"Nosotros trabajamos en la epidermis, no en la dermis. Las areolas mamarias las hacemos con mucho pixel, es un arte. Siempre he dicho que esto es un arte guiado por la mano de Dios".
El impacto del trabajo se refleja en las cifras: dos jornadas anteriores beneficiaron a 97 mujeres mientras que una tercera edición atendió a 137 pacientes provenientes de distintos puntos regionales.
Actualmente, el equipo cuenta con 30 colaboradoras voluntarias que trabajan en rasgos faciales mientras que Karen se encarga exclusivamente de las reconstrucciones mamarias. La iniciativa ha recibido respaldo desde el ámbito médico contando con el apoyo del Franklin Pacheco para fortalecer sus proyecciones.
Karen recalca que el principal desafío sigue siendo el compromiso institucional,
"Sería magnífico que los municipios se involucraran también; podríamos lograr lo que ha logrado España: que el paciente oncológico no quede abandonado".
La joven atiende particularmente en La Serena durante todo el año en Balmaceda 6000 y calle Rengifo 120.
Fuente: DiarioElDia Región



































