














La Paloma alcanza el 70% de su capacidad
En poco más de tres meses, los embalses del Limarí aumentaron sus reservas en más de 714 millones de metros cúbicos. Recoleta y Cogotí llegaron al 100%, mientras que La Paloma alcanzó el 70% y podría seguir recibiendo aportes de los deshielos.
16 de octubre de 2026
En apenas tres meses, los embalses del Limarí han experimentado una notable recuperación, pasando de niveles críticos a sumar más de 780 millones de metros cúbicos de agua. Esta mejora ha generado un cambio en las perspectivas para la agricultura en la región, aunque tanto autoridades como especialistas advierten que las reservas actuales no garantizan el riego para los próximos años.
Según datos del Ministerio de Obras Públicas (MOP), al 13 de julio, los embalses La Paloma, Recoleta, Cogotí y Valle Hermoso reunían 66,56 millones de metros cúbicos. Para el 16 de octubre, esta cifra se incrementó a 780,73 millones, lo que representa un aumento de 714,17 millones. Destaca el caso de La Paloma, que pasó de 35,94 a 527,65 millones de metros cúbicos, alcanzando el 70% de su capacidad. Recoleta y Cogotí también aumentaron significativamente sus niveles, llegando al 100% de su capacidad cada uno.
Las precipitaciones ocurridas entre el 17 y el 22 de julio marcaron un punto crucial en este proceso de recuperación. El seremi de Obras Públicas, Cristian Smitmans, destacó que durante ese lapso los cuatro embalses sumaron cerca de 367 millones de metros cúbicos adicionales. Este evento meteorológico tuvo un impacto significativo en la recuperación de las reservas hídricas en la provincia.
"Estamos hablando de un incremento cercano a los 367 millones de metros cúbicos de agua almacenada en estos cuatro embalses en apenas dos semanas. Esto refleja la magnitud del evento meteorológico y su impacto en la recuperación de nuestras reservas", señaló Smitmans.
La magnitud de las lluvias se refleja en los registros de la Dirección General de Aguas (DGA), con acumulaciones por encima del promedio histórico. Pablo Álvarez, académico y director del Laboratorio PROMMRA, explicó que las lluvias fueron determinantes para la recuperación en Recoleta y Cogotí, mientras que La Paloma aún espera parte del aporte proveniente de la nieve.
El superávit registrado en el equivalente en agua proveniente del deshielo acumulado en ciertas zonas podría aportar nuevos caudales durante la primavera y verano. Sin embargo, las proyecciones sobre el aporte nival todavía no se han manifestado completamente.
"Las proyecciones del aporte nival todavía no se han expresado en su total magnitud", explicó Álvarez.
La pregunta central ante este aumento en las reservas es cuánto tiempo podrían durar. Roberto Vega, vocero de la Junta de Vigilancia del Río Limarí y sus Afluentes, estimó que con una adecuada administración del recurso hídrico podrían contar con cinco o seis temporadas de riego si La Paloma alcanza el 100% de su capacidad. Sin embargo, aún queda por determinar el efectivo aporte proveniente del deshielo.
A pesar del escenario favorable, existen desafíos pendientes relacionados con la conducción del agua y los posibles daños ocasionados por las crecidas. Las comunidades trabajan en la reposición y reparación de infraestructuras afectadas. A pesar de esta recuperación significativa, las autoridades instan a mantener la cautela y reconocen que aún persisten desafíos relacionados con la escasez hídrica en la región.
Fuente: DiarioElDia Región





























