














Peligro de desaparición de playas en Región de Coquimbo
Autoridades y expertos hacen un llamado a proteger dunas, humedales y regular la construcción en el borde costero para evitar la desaparición de las playas en la Región de Coquimbo.
22 de marzo de 2026
Expertos advierten sobre la vulnerabilidad de la Región de Coquimbo al cambio climático, especialmente en lo que respecta a la erosión costera, lo que está causando el retroceso de varias playas regionales. El investigador del Departamento de Biología Marina de la UCN, Sergio González, señaló que "las playas de la Región de Coquimbo viven una situación crítica, con un paisaje costero cada vez más vulnerable por la actividad humana y el cambio climático". González también explicó que "la pérdida de arena ocurre porque las playas son ecosistemas sensibles que dependen de sedimentos de ríos, dunas y el mar, un equilibrio natural que hemos alterado". Además, detalló que "uno de los principales factores es que las represas, el uso intensivo de agua y la disminución de ríos, esteros y humedales hacen que llegue menos arena al mar y sin ese aporte las playas comienzan a desaparecer".
Según González, "obras como la Avenida del Mar han limitado el movimiento natural de la arena, lo que hace que las playas pierdan arena y no se recuperen, y con un aumento del nivel del mar de incluso 15 o 20 centímetros, las olas podrían llegar hasta el borde de la avenida. A futuro se proyecta una pérdida constante de arena en la playa de la Avenida del Mar. En Tongoy, el mayor oleaje y los vientos también están provocando pérdida de arena y el riesgo aumenta en playas más extensas y con mayor intervención humana".
Por otro lado, el académico del Departamento de Ingeniería en Obras Civiles de la Universidad de La Serena, Alan Olivares, destacó que "cerca del 80% de la erosión en las zonas costeras es de origen antrópico y el resto corresponde a factores naturales". Olivares también advirtió que "las dunas son una reserva natural de arena que permite recuperar las playas, pero su eliminación, sumada a la sequía y a la menor llegada de sedimentos de los ríos, impide que la arena se recupere tras las marejadas". Según Olivares, "el retroceso de la línea de costa en Chile era de 0.1 a 1.5 metros por año, pero en los últimos años prácticamente se ha duplicado y en la región ya se observan retrocesos mayores a 2 metros por año". Además, señaló que "las zonas más críticas son Tongoy, con riesgo extremadamente alto; las playas del borde costero de La Serena y Coquimbo, con riesgo alto a muy alto; y Los Vilos, con riesgo moderado a alto".
La ingeniera ambiental y académica de la Facultad de Ingeniería de la misma universidad, Denisse Duhalde, mencionó que "en la Avenida del Mar es evidente el retroceso de la playa y si bien hay múltiples factores, las dunas se han perdido por las construcciones, lo que impide la recarga natural de arena". Duhalde resaltó que "la vegetación en las dunas ayuda a proteger la arena y reducir la erosión", enfatizando en una buena planificación del borde costero para evitar daños en el equilibrio natural.
Consultado sobre este tema, el gobernador de la Región de Coquimbo, Cristobal Juliá indicó que "en Chile más del 80% de las playas presenta algún nivel de erosión" y destacó que "el cambio climático, las marejadas cada vez más intensas y la presión urbana sobre el borde costero están acelerando la pérdida". Juliá enfatizó en que "este tema debe ser prioridad país" e instó a avanzar en monitoreo permanente, proteger dunas y humedales, ordenar el desarrollo urbano en la costa y evaluar medidas concretas para recuperar playas y mitigar los efectos negativos. En sus palabras: "Aquí no basta con diagnósticos; se requiere decisión política para proteger nuestro borde costero antes de que sea demasiado tarde".
Fuente: DiarioElDia Región



































