














Riesgos del montañismo sin preparación
Especialistas alertan sobre la importancia de la experiencia técnica, planificación y equipamiento adecuado al practicar montañismo en cerros de más de 4.000 metros de altitud para prevenir emergencias.
17 de enero de 2026
El extravío del ciudadano polaco Mariusz Boguslaw Wojtowicz, mientras descendía el cerro Quebrada Seca en la cordillera de Vicuña no solo activó un amplio operativo de búsqueda, sino que también volvió a encender las alertas sobre las condiciones y peligros de practicar andinismo en la Región de Coquimbo sin una debida preparación. Y es que en una zona marcada por la alta montaña, terrenos agrestes y cambios bruscos de clima, salir al cerro sin preparación técnica puede transformarse rápidamente en una situación de alto riesgo.
Por ello, varios especialistas en la materia coinciden en que el senderismo y, especialmente, el montañismo requieren de una planificación rigurosa. Factores como la condición física, la altitud, el tipo de terreno, la distancia, el clima y el equipamiento son determinantes para la seguridad de quienes practican esta actividad.
"Estamos hablando de una montaña que supera los 4.400 metros sobre el nivel del mar. No es trekking, es montañismo. Eso implica experiencia técnica previa, buena condición física y conocimiento del territorio. No es llegar e ir", sostiene Rolando Vera, guía profesional de montaña y trekking.
El guía detalla que solo el acceso inicial ya supone un fuerte impacto para el organismo. "Una persona que vive en La Serena está a unos 50 o 100 metros sobre el nivel del mar. Al llegar en vehículo hasta Juntas del Toro y luego al punto de inicio de la ruta, ya hay un desnivel cercano a los 2.000 metros. Ese cambio afecta al cuerpo humano: puede provocar dolor de cabeza, mareos, náuseas y fatiga", advierte.
Para el experto, la altitud es uno de los principales peligros en la cordillera de Coquimbo. De hecho, desde los 1.800 metros ya pueden aparecer síntomas del llamado "mal de altura", que se intensifica a medida que se asciende. En montañas sobre los 4.000 metros, el riesgo de edema pulmonar o cerebral existe si no hay una correcta aclimatación.
En ese sentido, una de las situaciones que preocupa a Vera es que no existen guías de montañas profesionales en la zona. "Yo soy guía profesional, pero cuando uno empieza a ver la cantidad de cumbres que hay, la cantidad de rutas, y encuentra en internet un montón de servicios que se venden, y uno va al registro de SERNATUR y se da cuenta de que no hay guías profesionales inscritos, es preocupante", sostiene.
Condiciones del terreno
Como en las áreas montañosas de la región predominan zonas rocosas, profundas quebradas, laderas con material suelto y tramos de difícil tránsito, el equipamiento además es clave. "No se puede ir al cerro con zapatillas de gimnasia. Se necesita un bototo de caña alta, con buen agarre y protección de tobillo. También vestuario técnico de secado rápido, protección solar, además de gorro, lentes, bastones y, en rutas largas, sistemas de comunicación satelital", enumera el experto.
Seguir el itinerario
Vera señala que otro error frecuente que se comete es salir sin informar a nadie. Por ello, los rescatistas recomiendan siempre dejar un itinerario claro con familiares o autoridades que incluyan la ruta a seguir, horarios y personas participantes. "Si alguien no vuelve a la hora indicada, se puede activar un operativo mucho más rápido y preciso", señala Maurizio Binfa.
Binfa agrega que lo ideal es no ir nunca solo a la montaña. "Siempre se recomienda ir en grupo con compañeros que uno conozca y tengan condiciones físicas similares. Separarse en plena ruta o dejar a un compañero atrás es una situación peligrosa", advierte.
Contar con guías
Binfa explica que en la región existen cerros muy frecuentados por montañistas como Las Tórtolas o el Nevado de Olivares; sin embargo incluso en estos últimos ha habido rescates debido a personas desorientadas por nubosidad costera o pérdida de visibilidad.
"La gente pierde la ruta... En alta cordillera la logística es mucho más compleja: no siempre hay helicópteros... La montaña no perdona la improvisación", advierte Vera.
Fuente: DiarioElDia Región


































