














Sergio Yáber y sus amistades regionales que generan controversia política
Sergio Yáber, exconservador de Puente Alto, enfrenta imputaciones por lavado de activos y gestiones irregulares. Sus vínculos con figuras nacionales y relaciones personales en la región están bajo escrutinio.
30 de noviembre de 2025
La caída judicial de Sergio Yáber —hoy imputado por lavado de activos en la causa vinculada al consorcio bielorruso Belaz Movitec SPA CBM— ha removido aguas especialmente en la Región de Coquimbo, donde el exnotario y exconservador construyó buena parte de su carrera y, sobre todo, un denso entramado de amistades y relaciones laborales que hoy se examinan con atención.
Yáber, nacido en La Serena e hijo de un reconocido notario local del mismo nombre, siguió los pasos familiares junto a su hermano Francisco. Según su propio testimonio, inició temprano su trayectoria: en 1999, con apenas 27 años ya era notario interino de Valparaíso; un año más tarde fue nombrado notario titular en Coquimbo, cargo que mantuvo hasta 2018, cuando emigró a la Región Metropolitana para asumir como conservador de Bienes Raíces de Puente Alto.
Entre todos los que tuvieron cercanía, lo recuerdan como un hombre sociable, generoso con sus cercanos y con gusto por cultivar relaciones. Otros recuerdan sus gustos ostentosos y la necesidad de demostrar que era un hombre con contactos importantes en el mundo político y judicial.
Una de las causas que lo tiene imputado apunta a transferencias mensuales de un millón de pesos que habría realizado entre 2019 y 2025 a Antonio Ulloa, acompañadas del mensaje “cariños a mi ahijada”. La otra, más extensa, lo vincula con presuntos pagos de coimas para obtener beneficios judiciales a favor de la empresa Belaz Movitec.
En su declaración del 23 de octubre, Yáber entregó una batería de nombres, fechas y favores, reconstruyendo reuniones y vínculos que —según ha afirmado— fueron más personales que operativos. Parte de esos encuentros ocurrieron precisamente en La Serena.
En uno de ellos, en 2018, coincidió con Gonzalo Migueles, a quien conocía desde la década de 1990, y con el magistrado Antonio Ulloa y la ministra Ángela Vivanco. Relató que los recibió en su casa y que, al comentarles que estaba postulando a un traslado a Santiago por razones médicas familiares, ofreció eventualmente integrar a Migueles a su oficina si resultaba designado conservador.
En la región, varias amistades forjadas durante décadas están siendo revisadas. Uno de los vínculos más comentados es con el senador Matías Walker, quien reconoció conocer a Yáber desde hace 15 años. Además del depósito de $1,6 millones realizado en 2024 —que Walker explicó como apoyo económico para financiar un pasaje de estudio de su hijo— se suma un arriendo previo: entre 2017 y 2019 el parlamentario ocupó un departamento de propiedad de Yáber en avenida Costanera, en Coquimbo, por un total de $7,5 millones.
Otro vínculo regional es el del senador Sergio Gahona. Su hija, la abogada Paulina Gahona, trabajó junto a Yáber entre abril de 2022 y abril de 2023. Al mes siguiente el presidente de la Corte de Apelaciones de San Miguel, cuya esposa trabajó con Yáber, designó a la hija del senador como notaria interina en San Miguel.
A nivel local también aparecen conexiones más sociales que políticas. Entre los contactos que figuran en las redes sociales de Yáber se encuentran la concejala serenense Marcela Damke y el delegado municipal Javier Godoy. Ambos descartan cualquier cercanía relevante.
Hoy, mientras el exconservador declara y entrega nuevos antecedentes a la justicia, en la Región de Coquimbo las amistades que lo acompañaron durante años parecen tomar distancia. El entramado que alguna vez lo proyectó como un actor influyente empieza a desarmarse, dejando al descubierto cuánto de esas relaciones fue cercanía personal y cuánto simple conveniencia en tiempos más favorables.
Fuente: DiarioElDia Región
































