














Venezolanos en Chile buscan noticias y ayuda humanitaria
Tras los terremotos, venezolanos en Chile buscan información sobre sus familias. Imágenes y registros enviados por familiares muestran la magnitud de la tragedia: edificios colapsados, personas desaparecidas y miles de damnificados.
25 de junio de 2026
La devastación provocada por los dos terremotos que sacudieron a Venezuela durante la jornada del miércoles ha generado una profunda preocupación entre los miles de ciudadanos venezolanos que residen en la Región de Coquimbo, muchos de los cuales permanecen atentos a la situación de sus familiares y amigos en las zonas afectadas.
Los sismos, de magnitudes 7,2 y 7,5, ocurrieron con apenas 39 segundos de diferencia y provocaron severos daños en distintas localidades. Desde entonces, las comunicaciones se han visto dificultadas por cortes de energía, problemas en las redes de telecomunicaciones y el colapso de parte de la infraestructura.
En las primeras horas posteriores a la emergencia, la incertidumbre fue la principal sensación para quienes seguían desde Chile el desarrollo de los acontecimientos. Con el paso de las horas comenzaron a llegar imágenes y registros enviados por familiares que evidenciaban la magnitud de la tragedia, con edificios colapsados, personas desaparecidas y miles de damnificados.
"Fue horrible. Fueron dos terremotos muy fuertes. Yo creo que lo que no viví en Chile lo vine a vivir aquí, en mi país", relató Laura Guedez, dirigente de la comunidad venezolana residente en La Serena.
Guedez explicó que permanecía en el estado La Guaira, una de las zonas más afectadas por los movimientos telúricos, y que tras el desastre perdió contacto con parte de sus familiares.
"Estoy tratando de localizar a mis familiares que están en La Guaira, que fue donde más se devastó todo. No sé nada de ellos. Hoy voy a volver para ver si logro encontrarlos. Yo tengo viaje para el martes de vuelta a Chile, pero la pista del aeropuerto está destruida. Viajaré el sábado a Bogotá, si es que puedo regresar por esa vía", señaló Guedez.
Según describió, la situación en las áreas afectadas es extremadamente compleja debido a la escasez de recursos para enfrentar la emergencia.
"No hay insumos médicos en los hospitales, no hay médicos porque muchos emigraron, no hay paramédicos ni rescatistas suficientes. Hay mucha gente voluntaria tratando de sacar escombros para rescatar a quienes quedaron atrapados", sostuvo Guedez.
Guedez también manifestó que la interrupción de los servicios básicos ha dificultado la vida cotidiana de los sobrevivientes.
"Los locales están cerrados, las gasolineras no están funcionando y los bancos tampoco. Como prácticamente todo se paga de manera electrónica, al no funcionar las redes tampoco hay forma de realizar transferencias", indicó.
Asimismo, realizó un llamado a canalizar ayuda humanitaria enfocada principalmente en el área sanitaria.
"Lo que más se necesita son insumos médicos. Faltan guantes, jeringas, yesos, medicamentos básicos y muchos otros elementos para atender a las personas heridas", afirmó.
Desde la región, otro representante de la comunidad venezolana explicó que se activaron rápidamente las redes de contacto entre compatriotas tras conocer la magnitud de los terremotos.
"Cuando empezamos a ver las primeras imágenes nos preocupamos mucho. Comenzamos a comunicarnos con nuestros familiares y, en los grupos de WhatsApp, nos íbamos informando unos a otros sobre quién había logrado establecer contacto y quién seguía sin noticias", comentó el periodista venezolano Roberto Rivas.
Si bien señaló que la mayoría de los venezolanos residentes en la zona lograron comunicarse inicialmente con sus familias, reconoció que las fallas eléctricas y de conectividad han dificultado mantener ese contacto durante las últimas horas.
"Sabemos que hay lugares donde no hay electricidad ni internet. Eso complica todo y genera mucha ansiedad porque uno no sabe realmente cómo están las personas", explicó Rivas.
La situación también ha impactado a quienes llevan años viviendo en la región. Es el caso de Yaniris Rincón, quien reside desde hace seis años en Chile y relató la conmoción que sintió al conocer la noticia.
"Justo ayer en la mañana, con el temblor que hubo acá y el edificio se movió entero, asustada le dije a mi pareja que eso no pasaba en Venezuela, que mejor volviéramos. Horas después me avisó lo que estaba ocurriendo y comenzamos a llamar a nuestros familiares. Ahí nos enteramos de la tragedia. Todo fue tan terrible", recordó Rincón.
Rincón explicó que ha logrado comunicarse con parte de sus seres queridos aunque continúa sin noticias sobre una sobrina de su pareja.
"No recuerdo un terremoto así allá. Es distinto porque ustedes están preparados para este tipo situaciones. En Venezuela muchos edificios son antiguos y no resistieron el movimiento. Ver las imágenes es impactante. Qué angustia más grande", afirmó Rincón.
Otro testimonio corresponde a Luis Guillén, exmilitar venezolano radicado en La Serena, quien reconoce vivir momentos de profunda angustia al observar la tragedia desde la distancia.
"Me siento muy mal al ver las noticias estando fuera mi país sin poder hacer nada. Tengo familiares amigos y antiguos compañeros allá. La impotencia es muy grande", expresó Guillén.
Guillén sostuvo que su mayor deseo sería viajar para colaborar en las labores ayuda rescate.
Fuente: DiarioElDia Región



























