














Joseph Blatter se une al boicot contra el Mundial en Estados Unidos
El ex presidente de la FIFA respalda las críticas al torneo debido a las restricciones a los aficionados y las amenazas de Trump hacia Groenlandia.
27 de enero de 2026
El ambiente que rodea al próximo Mundial de Fútbol en Estados Unidos se ha tornado cada vez más tenso luego de que diversas personalidades y entidades internacionales comenzaran a cuestionar la conveniencia de celebrar el torneo en ese país, que lo realiza en conjunto con México y Canadá.
El detonante más reciente han sido las amenazas de Donald Trump para apoderarse de Groenlandia y una serie de restricciones migratorias impulsadas por la Casa Blanca, que ya han afectado a hinchas de varias selecciones clasificadas.
El último en sumarse a los cuestionamientos es el castigado ex presidente de la FIFA, Joseph Blatter, quien se sumó al respaldo para un posible boicot.
A través de la red social X, Blatter se hizo eco de los comentarios del abogado suizo Mark Pieth, especialista en delitos financieros y exlíder de un comité de reformas dentro de la FIFA. En una entrevista reciente con el medio suizo Der Bund, Pieth recomendó a los fanáticos mantenerse alejados de Estados Unidos durante el torneo, argumentando que podrían enfrentarse a deportaciones arbitrarias por parte de las autoridades.
Blatter, quien dirigió la FIFA entre 1998 y 2015 antes de renunciar en medio de una investigación por corrupción, no dudó en respaldar esas palabras. “Creo que Mark Pieth tiene razón al cuestionar este Mundial”, escribió en su mensaje, avivando así el debate sobre la idoneidad del país anfitrión.
El descontento no se limita al ámbito del fútbol. En los países que se han enfrentado a Trump por sus deseos de anexar Groenlandia las dudas se mantienen pese a que el presidente de Estados Unidos levantó los aranceles anunciados contra naciones como Dinamarca y Alemania y aseguró con no tomará el territorio danés por la fuerza.
En Alemania, el segundo vicepresidente de la Federación Nacional de Fútbol (DFB), Oke Göttlich, manifestó que ha llegado el momento de considerar de manera seria un boicot al torneo. Sus declaraciones, dadas al Hamburger Morgenpost, se suman a una creciente preocupación entre políticos y dirigentes europeos.
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Roderich Kiesewetter, integrante de la comisión de Asuntos Exteriores del Bundestag, el parlamento alemán, y miembro del partido Unión Demócrata Cristiana (CDU) del canciller Friedrich Merz, fue aún más contundente. En declaraciones al Augsburg Allgemeine, sostuvo que una guerra comercial entre Estados Unidos y la Unión Europea, sumada a declaraciones polémicas de Trump sobre Groenlandia, serían razones suficientes para retirar la participación europea: “Me resulta difícil imaginar a países europeos participando en el Mundial si Trump lleva adelante sus amenazas”.
Pese a esto, desde el gobierno alemán se hizo un llamado a la prudencia institucional. Christiane Schenderlein, ministra de Estado para el Deporte, explicó que una decisión sobre boicot o participación corresponde únicamente a la federación de fútbol del país.
En Dinamarca, el portavoz en materia de cultura y deporte del Partido Socialdemócrata, Mogens Jensen, señaló a DW que su país no planea un boicot en este momento, aunque admitió que la situación podría cambiar si se escala el conflicto entre Estados Unidos y otras regiones.
Las políticas migratorias de la administración Trump ya han tenido efectos concretos en el panorama deportivo. Hace dos semanas, nuevos controles anunciados por el gobierno estadounidense impidieron que aficionados de Senegal y Costa de Marfil pudieran planear sus viajes para apoyar a sus selecciones nacionales. Solo quienes ya cuenten con visas vigentes podrán ingresar al país durante el torneo. Según la Casa Blanca, la decisión se basó en “deficiencias en los procesos de control y verificación” de esos países.
También quedaron fuera de esta cita deportiva los hinchas de Irán y Haití, afectados por una versión anterior de la misma medida restrictiva. Esto ha intensificado el debate sobre la exclusión de naciones clasificadas por razones políticas, un fenómeno que muchos temen que dañe la integridad del evento.
Fuente: Publimetro Deportes

































