














¿Le cuesta desconectarse por la noche? Cinco hábitos para preparar el cuerpo para dormir
Mantener horarios regulares y reducir los estímulos al final del día puede favorecer el descanso. La clave está en encontrar una rutina que resulte sostenible.
21 de octubre de 2026
Después de una jornada de trabajo, trámites y responsabilidades familiares, algunas personas llegan a la cama con la sensación de que el día todavía no termina. Los pendientes, las preocupaciones y las notificaciones del teléfono pueden prolongar ese estado de alerta.
Aunque no existe una receta universal para dormir bien, hay hábitos cotidianos que pueden ayudar.
Cinco ideas para probar
1. Mantenga horarios regulares. Intente acostarse y levantarse a horas similares, incluidos los fines de semana, en la medida que su rutina lo permita.
2. Baje el ritmo antes de acostarse. Reserve un momento para leer, escuchar música tranquila o realizar otra actividad relajante.
3. Reduzca la luz y las pantallas. Atenúe la iluminación y limite las actividades que lo mantienen pendiente de mensajes, noticias o trabajo.
4. Revise el consumo de cafeína. El café, el mate, algunas bebidas cola y las bebidas energéticas pueden dificultar el sueño, especialmente si se consumen durante la tarde o la noche.
5. Prepare un ambiente adecuado. Procure que la habitación sea cómoda, oscura y silenciosa. Si es posible, reserve la cama principalmente para dormir y descansar.
¿Qué pasa si las dificultades continúan?
Despertarse ocasionalmente durante la noche no significa necesariamente que exista un problema de salud. Sin embargo, si las dificultades para dormir son persistentes, afectan sus actividades diarias o se acompañan de ronquidos intensos y pausas respiratorias, es recomendable consultar a un profesional de salud.
No se automedique ni utilice somníferos por cuenta propia.
Puede revisar recomendaciones adicionales en UC CHRISTUS: consejos para mejorar el descanso y en los materiales de Salud Responde.
Dormir mejor no siempre comienza con un gran cambio. A veces, el primer paso es establecer una rutina sencilla y repetirla cada noche.




























