














Avanzar en adaptación hídrica ante pérdida de tierras cultivables
En los últimos cinco años, la provincia ha perdido cerca de 10 mil hectáreas cultivables bajo riego. Alcaldes del territorio advierten impactos en la producción agrícola y proponen avanzar en infraestructura hídrica y estrategias de adaptación al cambio climático.
5 de marzo de 2026
La advertencia sobre la disminución de superficie agrícola en la provincia del Limarí ha generado reacciones desde los municipios del territorio. Dirigentes del sector y la Junta de Vigilancia del Río Limarí han señalado que, en los últimos cinco años, se habrían perdido cerca de 10 mil hectáreas de tierras cultivables bajo riego, principalmente debido a la escasez hídrica que afecta a la zona.
Este escenario ha encendido las alertas en distintas comunas, considerando que gran parte de la economía local depende de la actividad agrícola y de los empleos asociados al sector productivo.
Desde Ovalle, el alcalde Héctor Vega Campusano expresó su preocupación por la falta de decisiones estructurales para enfrentar la disminución de las precipitaciones. En sus palabras: "Es lamentable que, debido a una mala política de Estado sostenida por distintos gobiernos durante décadas, nunca se haya tomado una decisión estratégica para enfrentar la disminución de las precipitaciones y los efectos del cambio climático."
El jefe comunal agregó que las pocas intervenciones en este ámbito han contribuido a un escenario preocupante. Además, destacó que la prolongada sequía está teniendo efectos visibles en la economía local.
Desde Río Hurtado, la alcaldesa Carmen Juana Olivares coincidió en que la escasez hídrica continúa siendo la principal amenaza para los terrenos agrícolas. Según sus palabras: "En Río Hurtado la principal amenaza para los terrenos agrícolas es la escasez hídrica."
La jefa comunal enfatizó la necesidad de avanzar en medidas de adaptación al cambio climático y reutilización del agua para permitir a las personas recuperar sus terrenos y volver a cultivarlos.
Desde Punitaqui, el alcalde Pedro Araya Zepeda señaló que la disminución de superficie agrícola bajo riego preocupa en su comuna, dado el impacto en muchas familias. En sus palabras: "En Punitaqui la agricultura forma parte importante del sustento de numerosas familias."
El alcalde resaltó la importancia de avanzar en medidas que permitan enfrentar la escasez de agua y apoyar a los agricultores locales.
Desde Combarbalá, la alcaldesa Marta Angélica Carvajal destacó que el escenario agrícola también se relaciona con cambios sociales que afectan al mundo rural. Según sus declaraciones: "La disminución de tierras cultivables es una situación preocupante para Combarbalá."
La autoridad municipal expresó el interés por promover alternativas como el riego por goteo, el turismo y la contratación de mano de obra local para mantener la actividad productiva y generar nuevas oportunidades en la comuna.
Las autoridades coinciden en que la prolongada sequía y la menor disponibilidad de agua para riego siguen siendo uno de los principales desafíos para la actividad agrícola en la provincia del Limarí.
Fuente: DiarioElDia Región































