














Brechas técnicas en acceso a fondos regionales marcan desigualdad
Durante 2025, las 15 comunas de la región presentaron iniciativas al FNDR, pero persisten brechas técnicas y administrativas que favorecen a municipios urbanos sobre territorios rurales.
9 de febrero de 2026
Las comunas de mayor tamaño urbano de la Región de Coquimbo continúan concentrando la mayor parte de los proyectos presentados al Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), mientras los municipios rurales registran cifras considerablemente menores, en un escenario marcado por desigualdades estructurales en capacidades técnicas y administrativas.
Según el proceso FNDR 2025, los 15 municipios de la región ingresaron un total de 359 iniciativas de inversión (IDI) al Banco Integrado de Proyectos (BIP), lo que representa una demanda de financiamiento superior a los $614 mil millones. Si bien la cifra refleja un alto interés municipal por acceder a recursos públicos, también evidencia profundas diferencias en la capacidad de formulación y tramitación de proyectos.
Desigualdad en las postulaciones
La Serena lidera ampliamente en número de iniciativas presentadas, con 49 proyectos (13,65% del total regional), seguida por Salamanca, con 36 (10,03%), y Ovalle, con 34 (9,47%). En el extremo opuesto se encuentran comunas como Río Hurtado, con 11 proyectos (3,06%), La Higuera, con 13 (3,62%) y Paihuano, con 15 iniciativas (4,18%).
Esta brecha se repite de manera consistente a nivel provincial y confirma una tendencia estructural: las comunas urbanas concentran la mayor parte de las postulaciones, mientras los municipios rurales enfrentan mayores dificultades para competir en igualdad de condiciones.
No obstante, desde el ámbito técnico advierten que la cantidad de proyectos no debe leerse únicamente como un ranking de eficiencia, sino como un reflejo de capacidades institucionales diferenciadas. Un ejemplo es Coquimbo, que presentó solo 22 iniciativas, pero con proyectos de alto costo, como el Mercado del Mar, que supera los $9 mil millones. En total, la comuna priorizó obras por más de $66 mil millones, equivalentes al 6,1% del FNDR regional.
El peso de la capacidad técnica
Uno de los factores clave en esta brecha es la conformación de los equipos municipales, especialmente en las Secretarías de Planificación Comunal (Secplan). Las comunas de mayor tamaño cuentan con profesionales dedicados exclusivamente a la formulación y evaluación de proyectos FNDR, mientras que los municipios rurales operan con dotaciones reducidas, lo que limita su capacidad de respuesta frente a los exigentes procesos metodológicos del Sistema Nacional de Inversiones.
"La baja presentación de proyectos tiene mucho que ver con la complejidad de las metodologías que se requieren para llegar a tener un proyecto FNDR puesto en la mesa del Gobierno Regional", señaló Juana Olivares, alcaldesa de Río Hurtado.
Olivares detalló que varias iniciativas se encuentran en distintas etapas de evaluación y advirtió sobre la pérdida de proyectos por arrastres administrativos. "Uno de nuestros proyectos quedó en el escritorio sin procesar, perdiendo el RS por más de $2.000 millones", afirmó.
En contraste, Salamanca destaca como una excepción dentro del escenario regional. Pese a sus características rurales, se posiciona como la segunda comuna con mayor número de iniciativas FNDR. Desde el análisis técnico se explica este desempeño por una estrategia clara orientada a priorizar la inversión pública como eje del desarrollo local.
"Nuestro objetivo es avanzar hacia una distribución más equitativa entre las comunas", afirmó Cristóbal Juliá, gobernador regional.
Consejeros regionales coinciden en que la falta de profesionales especializados y los cambios administrativos inciden directamente en la capacidad de postulación. Mientras estas brechas no se aborden estructuralmente, advierten que la desigualdad territorial seguirá reproduciéndose a través del sistema público de inversión.
Fuente: DiarioElDia Región

































