














Fortín Motta: Historia y resiliencia deportiva
El Fortín Motta ha resistido terremotos en 1975, 1997 y 2015, destacando su historia y resiliencia deportiva en la zona.
5 de octubre de 2026
Ubicado en el emblemático sector de La Pampilla, el Fortín Motta no es solo una infraestructura de cemento y techumbre, representa una de las páginas más arraigadas en la memoria e identidad comunitaria de Coquimbo. Concebido durante el siglo XX como un espacio fundamental para dar abrigo al básquetbol local y a diversas disciplinas de salón, el recinto ha sido, por décadas, el hogar donde miles de deportistas y vecinos vieron forjarse la pasión por el deporte comunal.
Su estructura guarda en sus cimientos la resiliencia misma de la zona. Entre los hitos geográficos y naturales que marcan su trayectoria, resalta haber permanecido en pie tras los terremotos de 1975, 1997 y 2015, consolidándose desde entonces como un refugio incombustible para agrupaciones locales que mantuvieron viva la actividad física aun en los momentos más complejos.
Con el paso de los años, el recinto extendió sus límites mucho más allá del baloncesto tradicional. El Fortín Motta se transformó en un referente técnico y social a nivel nacional y municipal para el desarrollo del boxeo y el patinaje -en sus modalidades de patín carrera y patinaje artístico-, albergando campeonatos nacionales que convocaron a cientos de atletas de todo Chile y colmaron sus galerías de fervor popular.
Sin embargo, el inevitable paso del tiempo, el desgaste de los materiales y las deficiencias acumuladas en sus instalaciones hicieron impostergable un rescate a la altura de su legado. Ante este escenario, el Municipio de Coquimbo impulsó el 2025 una inversión histórica de 650 millones de pesos destinada a transformar y modernizar el recinto por completo.
El plan de renovación integral contempla la instalación de una nueva carpeta deportiva de alta tecnología equipada con sistema de amortiguación, la reparación y mejora de la techumbre, nuevos camarines, baños, áreas de servicio con acceso universal y la modernización total del patinódromo mediante iluminación LED de alto estándar.
Con esta intervención, el Fortín Motta inicia un nuevo capítulo en su historia, asegurando un espacio moderno, seguro y digno para las futuras generaciones de deportistas coquimbanos.
Fuente: DiarioElDia Región





























