














Fuerte alza de combustibles impacta economía familiar
El aumento sostenido de los combustibles afecta el presupuesto familiar, con alzas que podrían continuar la próxima semana. Conductores reportan incrementos de hasta 60 mil pesos en su gasto mensual.
12 de abril de 2026
El aumento histórico de los combustibles implementado el 26 de marzo por el gobierno de José Antonio Kast continúa afectando el bolsillo de las familias chilenas, especialmente aquellas que dependen del vehículo para desplazarse o trabajar. La bencina de 93 octanos experimentó un incremento de $372,2 por litro, la de 97 subió $391,5 por litro, mientras que el diésel aumentó en $580,3 por litro; y se proyecta otro aumento en los próximos días.
Este impacto no se limita a una cifra en la bomba de la gasolinera. Se trata de un gasto concreto, semanal y acumulativo que para muchos ya resulta difícil de sostener. Llenar el tanque dejó de ser una rutina asumible para convertirse en un esfuerzo económico que obliga a ajustar otras áreas del hogar y reorganizar completamente el presupuesto familiar ante un desembolso significativo que se repite semana tras semana.
Renata experimenta esta situación a diario. Utiliza su Toyota Raize para transportarse con sus hijos y llegar a su trabajo. Antes llenaba el tanque con 40 mil pesos, pero ahora necesita cerca de 55 mil semanales. Esto se traduce en un aumento cercano a 60 mil pesos mensuales solo en combustible.
"Estamos preocupados porque el sueldo alcanza muy justo y entonces un aumento de 60 mil por transportarse es complicado. Y donde nosotros vivimos el transporte público es muy malo, salen cuando quieren y a veces ni siquiera pasan", comenta Renata.
Vanessa enfrenta una situación similar al utilizar un Hyundai Grand i10. Antes llenaba su vehículo con 38 mil pesos, pero hoy ese monto ha aumentado a 53 mil. "Está complejo porque son varias lucas. Si antes uno decía 'ya, bueno, son dos mil más', ahora ya son más de 10 mil pesos semanales. Y si uno utiliza el vehículo como una herramienta de trabajo, es más complejo aún", explica.
Mario se ve afectado doblemente por este escenario al tener dos vehículos, un Hyundai Accent hatchback 1.4 y un Peugeot Partner 1.6. El costo por carga del primero pasó de 35 mil a 50 mil pesos, mientras que el segundo subió de 40 mil a 55 mil pesos.
"La compré porque es diésel, pero ahora el valor del petróleo es casi el mismo que la bencina, así que está complejo para el bolsillo. Eso sí, sigue siendo más rendidora mi auto petrolero. También intento ir llenando el estanque sin que baje mucho de la línea de 3/4, porque así no es un desembolso tan grande de dinero", señala Mario.
Belén utiliza un MG ZX 1.5 y ha observado cómo el costo de llenar su vehículo ha aumentado de 52 mil a cerca de 70 mil pesos.
"Esta semana solo cargué 30 mil, que son como 18 litros de bencina 93, pero solo alcanzó a llenar la mitad del estanque", relata Belén.
El problema se agrava en áreas donde el transporte público es limitado. Alfredo, residente de Tierras Blancas, depende de su Kia Morning para ir a trabajar.
"Antes con 3/4 del estanque usaba aproximadamente 25 mil pesos. Hoy solo medio estanque me cuesta 20 mil pesos. Acá los colectivos en la tarde son muy complejos porque o no pasan o van llenos, y las micros después de las 19 horas casi desaparecen", comenta Alfredo.
René también enfrenta el aumento con sus dos vehículos: un Subaru Forester diésel y una Ford Ranger 2.3. El costo por llenarlos ha aumentado significativamente.
"Es la que más utilizo y claramente es difícil mantenerla llena, y pareciera que se acaba más rápido", afirma René.
Este escenario no solo impacta en el transporte personal, sino que también comienza a reflejarse en los precios de los alimentos, especialmente en abarrotes, legumbres, frutas y verduras; productos que dependen fuertemente del costo del transporte. Se estima que algunos podrían aumentar hasta un 40% si la tendencia continúa.
De esta manera, el incremento en los combustibles genera un efecto dominó que afecta directamente al costo de vida. Con nuevas alzas proyectadas para la próxima semana, el panorama no luce prometedor. Para muchas familias chilenas movilizarse ya no es solo una necesidad diaria, sino un gasto cada vez más difícil de sostener.
Fuente: DiarioElDia Región































