














Mujer narra lucha contra enfermedad y deudas médicas
Una mujer relata su experiencia tras sufrir un infarto mesentérico intestinal, que resultó en la pérdida de gran parte de su intestino. Además, enfrenta una deuda cercana a los 45 millones de pesos por hospitalizaciones y tratamientos médicos.
13 de mayo de 2026
Angelina Pereira Cortés compartió públicamente el duro proceso que enfrenta desde hace casi cinco años, luego de sufrir una grave enfermedad intestinal que cambió completamente su vida. Todo comenzó en mayo de 2021, en medio de un día que parecía normal. Mientras realizaba labores domésticas junto a su hijo de 13 años, comenzó a sentir un fuerte dolor abdominal y posteriormente vomitó sangre.
Según relató, los médicos le informaron que sufrió un infarto mesentérico intestinal, una compleja condición que provocó la pérdida de gran parte de su intestino. Actualmente vive con solo 45 centímetros funcionales de intestino delgado, condición conocida como Síndrome de Intestino Corto.
La mujer explicó que su enfermedad implica dependencia permanente de alimentación parenteral, múltiples hospitalizaciones y una ileostomía definitiva, además de constantes riesgos de infecciones debido a sus bajas defensas. "Mi mundo se derrumbó. Sentí pena, rabia y frustración. Muchas veces me pregunté por qué me había pasado esto", expresó en su testimonio.
Pese a la compleja situación, aseguró que su principal motivación para seguir adelante ha sido su hijo. "Recuerdo escucharlo decirme muchas veces: 'Mamá, párate por favor, te estoy esperando'. Y aunque me caía una y otra vez, seguía intentándolo por él", relató.
Además del impacto físico y emocional, la enfermedad también ha significado un enorme costo económico. La mujer indicó que actualmente mantiene una deuda cercana a los 45 millones de pesos debido a hospitalizaciones, tratamientos y procedimientos médicos que no cuentan con cobertura suficiente dentro del sistema de salud.
"Dos clínicas ya me tienen demandadas y he recibido notificaciones judiciales por embargo. Sin embargo, con la incertidumbre constante de no saber qué va a pasar mañana, en realidad ya no me queda mucho que me puedan embargar. Todo lo que tenía se fue en la primera hospitalización en la Clínica Las Condes. No es fácil vivir enferma, endeudada y tratando de seguir adelante emocionalmente", detalló.
Según explicó, esta enfermedad no está incorporada dentro del sistema GES ni cuenta con una protección financiera adecuada. "Mi enfermedad no es GES, no es AUGE, tampoco está cubierta por la ley Ricarte Soto. Simplemente es considerada una enfermedad catastrófica sin una protección real en Chile. Cada vez que tengo una hospitalización, debo activar el CAE una y otra vez y pagar el deducible enorme. Esa cobertura dura solo un año y después todo vuelve a comenzar nuevamente", sostuvo.
"Quiero decir algo muy serio. Si yo estuviera solamente en el sistema público, probablemente hoy ya no existiría", afirmó.
Finalmente, hizo un llamado a la solidaridad y también a generar conciencia respecto a las enfermedades catastróficas en Chile y las dificultades que enfrentan cientos de pacientes y familias. "Hoy les pido de corazón que puedan ayudarme difundiendo mi historia o colaborando con un granito de arena. Ojalá esto también sirva para que existan soluciones reales para quienes vivimos enfermedades catastróficas", concluyó.
Fuente: DiarioElDia Región





























