














Observatorio Vera Rubin inaugura era investigación cosmos
El Observatorio Vera Rubin, ubicado en el cerro Pachón, en el valle de Elqui, inicia una nueva etapa en la exploración del universo gracias a su tecnología avanzada y la cámara digital más grande del mundo.
2 de julio de 2026
La astronomía mundial ha dado un salto gigantesco con la entrada en funciones oficial del Observatorio Vera Rubin. Ubicado estratégicamente en la cumbre del cerro Pachón, en el Valle de Elqui, este hito de la ingeniería y la ciencia representa un avance significativo para la humanidad, abriendo nuevas posibilidades de exploración del universo.
Según Stuartt Corder, director científico de AURA en Chile y subdirector de NOIRLab, el inicio de las operaciones científicas del Observatorio Vera Rubin marcará "el comienzo de una nueva era de la astronomía. Cambiará la forma en que vemos el Universo, permitiéndonos observar miles de nuevos elementos en el cielo".
Los expertos proyectan grandes descubrimientos con este observatorio. Se espera detectar "7 millones de cambios en el cielo del hemisferio sur, como galaxias, supernovas, asteroides e incluso elementos intergalácticos", detalla la autoridad científica.
A corto plazo, el Observatorio Vera Rubin funcionará como una máquina de descubrimiento masivo, entregando datos diarios sobre elementos celestes que estarán disponibles para la comunidad científica internacional. A largo plazo, se espera desarrollar el catálogo más completo del sistema solar hasta ahora existente.
Una característica única del Observatorio Vera Rubin es su estrategia de observación. Escaneará el cielo por completo cada tres a cuatro noches durante al menos los próximos 10 años. Esto permitirá detectar todos los cambios en la bóveda celeste, por mínimos que sean, gracias a su diseño óptico revolucionario y su cámara digital de 3.200 megapíxeles.
A pesar de sus diferencias con otros centros de observación, el Observatorio Vera Rubin complementará y potenciará la infraestructura existente. Trabajará en conjunto con telescopios hermanos como Gemini y Tololo para rastrear y analizar fenómenos celestes con mayor detalle.
La llegada del Observatorio Vera Rubin vuelve a poner los ojos del mundo sobre el norte de Chile, atrayendo la atención hacia la astronomía y motivando a visitar la región astronómica de Coquimbo. Este dinamismo impulsa el desarrollo local y apoya el astroturismo, contribuyendo al cuidado de los cielos oscuros fundamentales para esta actividad.
"Apoya el cuidado de los cielos oscuros que son fundamentales para el desarrollo del astroturismo. Adicionalmente, de parte de AURA a través de nuestro centro NOIRLab, apoyamos con asesoría técnica a varios observatorios astroturísticos de la región", señala Stuartt Corder.
Fuente: DiarioElDia Región

























