














Chequeos mecánicos urgentes antes de manejar con lluvia
Descubre los 4 elementos clave que debes revisar para garantizar tu seguridad al conducir en condiciones de temporal.
21 de julio de 2026
Un violento sistema frontal se acerca a Chile, amenazando con fuertes precipitaciones que podrían alcanzar entre 100 y 150 mm en el tramo que va desde Coquimbo hasta el Biobío. Esta situación ha puesto en alerta máxima a las autoridades de transporte y a los expertos en seguridad vial. Además de desafiar la infraestructura urbana, este evento pondrá a prueba la pericia de los conductores y el estado mecánico de los vehículos que circularán sobre calzadas resbaladizas.
El peligro latente de la lluvia es un factor crítico en estos escenarios, según Rafael Delpiano, doctor en Transporte y académico de la Universidad de los Andes (U. Andes): “Lo más peligroso es cuando es la primera lluvia en mucho tiempo, porque el piso se pone resbaladizo por el barro que se forma con el polvo acumulado en la calle, algo que no ocurre cuando el invierno ya está más avanzado”.
La mezcla de agua, polvo suspendido, hollín de los motores y residuos de aceite en las calles genera una película fangosa y deslizante al inicio de las lluvias. Delpiano hace un llamado a la prudencia en trayectos desconocidos: “Hay que estar más atento a las pozas y a los movimientos bruscos, especialmente si uno va por un lugar que no conoce, donde hay una poza puede haber un problema (...) Además, mientras hay agua, los hoyos tienden a crecer, especialmente en las vías por donde circulan buses”.
El impacto en los tiempos de desplazamiento será inevitable en todas las zonas urbanas afectadas por el frente. Delpiano afirma: “Con lluvia necesariamente va a haber más taco del habitual. Lugares que normalmente no se congestionan pueden congestionarse y los que ya tienen alta congestión la aumentarán”.
Los drenajes colapsados reducen las pistas disponibles durante las lluvias, lo que provoca embotellamientos. La disminución de la adherencia de los neumáticos obliga a circular con precaución y reduce la capacidad de las vías para atender vehículos.
Sebastián Cruzat, Product Manager de Autoplanet, destaca cómo las deficiencias mecánicas invisibles en días despejados se vuelven amenazas fatales bajo la lluvia: “Cuando un vehículo presenta neumáticos desgastados o frenos en mal estado, la diferencia se nota mucho más sobre una calzada mojada”. La visibilidad también se ve afectada: “Una mala visibilidad puede transformarse rápidamente en un factor de riesgo”.
Cruzat enfatiza la importancia de la prevención para evitar gastos económicos derivados de choques o fallas mecánicas: “Una revisión preventiva toma pocos minutos y cuesta bastante menos que enfrentar una panne en medio del temporal o una reparación de emergencia. Además de evitar gastos inesperados, permite conducir con mayor seguridad”.
Ante esta situación, las autoridades recomiendan reducir la velocidad, aumentar la distancia con el vehículo de adelante y mantener encendidas las luces bajas si es estrictamente necesario desplazarse durante las horas de mayor intensidad del frente.
Fuente: Publimetro
























