














Boom de vida despierta con lluvias en Limarí
El volumen de agua activó semillas, bulbos y raíces en Limarí. Especialistas prevén mayor floración y actividad de insectos, aves y animales en las próximas semanas, pero advierten proteger el proceso.
3 de agosto de 2026
En pocas semanas, los cerros y quebradas del Limarí han experimentado un cambio notable, transformando el paisaje árido de años anteriores en una extensa cubierta verde. Este fenómeno, visible en varios sectores de la provincia, va más allá de una simple transformación visual: bajo tierra, semillas, bulbos, raíces y organismos aguardaban un nuevo pulso de agua para reactivar sus ciclos.
El doctor Álvaro Salazar, climatólogo regional del Centro Científico CEAZA, señaló que durante julio cayeron 240,3 milímetros en la estación meteorológica de Talhuén, mientras que en los once meses anteriores apenas se habían acumulado 20,9 milímetros. Es decir, cerca del 92% de las precipitaciones registradas durante el último año se concentraron en un solo mes.
Este evento permitió humedecer el suelo en profundidad y activar bancos de semillas latentes. A esto se sumaron temperaturas suaves, humedad cercana al 70% y una evaporación moderada, condiciones ideales para la germinación y rápido crecimiento de hierbas y pastos.
"El reverdecimiento es mucho más que un cambio paisajístico: constituye un pulso excepcional de productividad que permite al ecosistema transformar agua y carbono en hojas, raíces, flores, semillas y alimento", destacó Salazar.
Parte de esta producción será consumida mientras otra quedará almacenada como semillas, materia orgánica y reservas subterráneas. Esto podría aumentar la floración, polinización y disponibilidad de alimento y refugio para la fauna.
"Lo ideal es que nuestros cerros tengan una cobertura de arbustos densa, dado que estos producen suelo, que es una esponja que disminuye la escorrentía en precipitaciones extremas y amortigua los impactos catastróficos que vimos en julio", afirmó.
Cristian Delpiano, especialista en biología y ecología aplicada del Laboratorio del Desierto de la Universidad de La Serena, explicó que las especies del norte han desarrollado diversas estrategias para sobrevivir a la escasez de agua. Algunas completan su ciclo solo cuando llueve y luego permanecen como semillas bajo tierra. Otras sobreviven mediante bulbos o raíces engrosadas.
"Los desiertos funcionan con pulsos de agua y todas estas plantas están adaptadas esperando esos pulsos", señaló Delpiano.
Con la humedad se reactivan microorganismos, hongos e invertebrados del suelo; posteriormente aumentan los insectos herbívoros, polinizadores y depredadores. Esta mayor disponibilidad de alimento puede favorecer a aves, pequeños mamíferos, rapaces y zorros durante los próximos meses.
Los especialistas advierten que el verde podría mantenerse hasta la primavera dependiendo de nuevas lluvias, temperaturas, profundidad del suelo y exposición de cada ladera. Durante ese periodo podrían aumentar la floración, polinización y reproducción de distintas especies.
Por ello, se hace un llamado a observar este fenómeno sin dañarlo. Se recomienda evitar el ingreso de vehículos a los cerros, no extraer flores y permitir que las plantas produzcan semillas. También se advierte sobre el sobrepastoreo que podría impedir que la vegetación complete su ciclo adecuadamente.
El paisaje actual del Limarí no es solo resultado de una lluvia excepcional; es la manifestación visible de un ecosistema en espera que ahora tiene una oportunidad para crecer, reproducirse y enfrentar los años secos venideros.
Fuente: DiarioElDia Región





























