














23 mil personas viven con depresión en la región
Especialistas resaltan avances en diagnóstico, pero alertan sobre limitaciones en tratamientos debido a alta demanda y escasez de profesionales.
12 de abril de 2026
En Chile, la depresión se ha consolidado como un problema de alta prevalencia en la población adulta, según la décima edición del Termómetro de Salud Mental de la Asociación Chilena de Seguridad (Achs) y el Centro UC de Encuestas y Estudios Longitudinales (2025). Un 13,7% de los adultos presenta síntomas moderados o severos de depresión, lo que equivale aproximadamente a 1 de cada 7 personas en el país. Al ser consultado por la situación regional, el subdirector de gestión asistencial del Servicio de Salud Coquimbo y psiquiatra de adultos, Sebastián Prieto-Gajardo, respondió que "en la región existe una alta prevalencia de problemas de salud mental y dentro de ellos la depresión es uno de los más frecuentes, aunque el mayor son los trastornos ansiosos". Ahondando en esto, el subdirector sostuvo que "la depresión está presente a lo largo de todo el ciclo vital, desde niños y adolescentes, jóvenes, adultos y adultos mayores".
"Actualmente, 23.000 personas se encuentran bajo control por depresión en la red, en distintos grados de severidad, incluyendo casos leves, moderados, graves, con complicaciones o asociados a otras condiciones, además de situaciones específicas como la depresión posparto", especificó Prieto. De ese total "la mayoría corresponde a casos moderados y cerca de 20.000 se atienden en la atención primaria, donde se resuelve alrededor del 90% de las prestaciones de salud mental. Un grupo menor se controla en el nivel secundario, correspondiente a casos graves o complejos". Según el experto, la depresión puede explicarse por la interacción de tres grandes factores: factores biológicos; factores vinculados a eventos vitales y determinantes sociales; y existe un tercer grupo que corresponde a depresiones secundarias a enfermedades o tratamientos médicos.
De acuerdo a Prieto, "ninguna de estas causas se presenta de forma aislada, ya que los factores biológicos y ambientales suelen interactuar entre sí". El subdirector también dio a conocer que la red pública ha fortalecido su respuesta en salud mental, con la depresión incorporada al sistema GES y una amplia oferta de tratamientos, incluyendo un arsenal farmacológico en expansión y estrategias basadas en evidencia, especialmente en el nivel secundario. Asimismo, destacó que la atención primaria ha avanzado hacia un modelo más integral, ajustando las intervenciones según el nivel de riesgo de cada paciente.
DIAGNÓSTICO REGIONAL
En relación a este escenario, el académico del Depto. de Psicología y coordinador del Centro de Atención Psicológica y Salud Integral (CAPSI) de la USerena, Néstor González, aseguró que "contar con cerca de 23.000 personas en tratamiento por depresión refleja avances en acceso a diagnóstico y atención impensados hace dos décadas pero también evidencia la alta carga de esta enfermedad y la insuficiencia de recursos frente a la demanda". Respecto a las posibles causas del fenómeno mencionado anteriormente, el psicoterapeuta en trastornos del ánimo dijo que "desde un enfoque biopsicosocial en la depresión confluyen factores neurobiológicos, psicológicos —como dificultades en la regulación emocional— y sociales como la precariedad económica, el aislamiento, la violencia intrafamiliar y el impacto de la pandemia".
"En la región además influye la alta proporción de personas mayores un grupo especialmente vulnerable", agregó. El magíster en Psicología Social también recalcó que "la prevención eficaz no ocurre solo en el consultorio sino también en escuelas trabajos comunidades y familias". Asimismo, la Psicóloga Clínica Infanto Juvenil Daniela Pastenes Arancibia explicó que "si bien las cifras reflejan un panorama complejo estas deben analizarse con atención ya que evidencian la necesidad de garantizar una atención de calidad con la frecuencia adecuada y en condiciones que aseguren un tratamiento efectivo algo que no siempre se cumple por lo que se debe mejorar las condiciones de atención y replantear los modelos de intervención en salud mental".
Ahondando en esto La Diplomada en Trastornos de la Personalidad UC advirtió que "la alta demanda y falta profesionales generan atenciones fragmentadas y baja frecuencia que no constituyen un proceso terapéutico efectivo sino intervenciones puntuales o crisis". Por su parte El Psicólogo Clínico Sebastián Maluenda Toro se refirió a salud mental infanto-juvenil alertando que "el aumento cifras no solo observa adultos sino también niños adolescentes". "Esta situación no responde solo factores individuales sino también condiciones sociales mayor incertidumbre inestabilidad nivel país global generan presión familias repercuten directamente niños adolescentes A esto suma exposición excesiva tecnologías contenidos inadecuados así como situaciones riesgo amenazas aumentar síntomas generar escenarios ansiedad colectiva pánico población juvenil" añadió.
El Magíster Psicología también hizo hincapié en que "esta situación podría agravarse ante cambios distribución recursos han afectado salud mental por lo resulta clave fortalecer prevención promover abordaje integral priorizar desarrollo socioemocional psicoeducación niños adolescentes".
Fuente: DiarioElDia Región































