














Inestabilidad laboral y bajos sueldos preocupan a educadoras de párvulos
Educadoras de párvulos denuncian falta de contratos estables y salarios insuficientes en la región. Autoridades reconocen déficit de profesionales y proponen medidas para fortalecer la carrera docente.
10 de febrero de 2026
Un complejo escenario laboral enfrentan las educadoras de párvulos en la Región de Coquimbo, marcado —según relatan— por la escasez de contratos estables y remuneraciones que no se condicen con su formación profesional.
Consultadas por El Día, diversas parvularias coincidieron en que las oportunidades laborales han disminuido considerablemente en los últimos años, predominando reemplazos o contratos a plazo fijo sin posibilidades reales de proyección. La situación, señalan, dificulta la estabilidad económica y limita el desarrollo profesional.
Las profesionales agregan que la mayoría de los avisos disponibles no contempla continuidad laboral. A ello se suma la inconformidad con las rentas ofrecidas tanto en establecimientos públicos como privados, las que —afirman— no reflejan el nivel de preparación, responsabilidad y experiencia que exige la labor educativa en primera infancia.
En contraste, la jefa de la carrera de Pedagogía en Educación Parvularia, Liliana Vasallo, indicó que en la región existiría un déficit de educadoras. Sin embargo, las entrevistadas cuestionan esa afirmación, argumentando que dicha carencia no se traduce en un aumento de ofertas laborales ni en mejores condiciones de contratación.
Según relatan, esta realidad ha impactado directamente en su bienestar emocional debido a la incertidumbre permanente y la dificultad para proyectar su futuro profesional.
"He hecho reemplazos, he tenido opciones breves, pero nada estable", comenta María Paz Figueroa, educadora de párvulos.
"Es bastante frustrante. Desde la corporación nunca tuve respuestas y he trabajado solo de reemplazos durante estos años", explica Sofía Zamora, educadora con mención en expresión artística.
"Era un horario muy largo y pocas lucas para todo el trabajo que se hace", comenta Paz Ildefonso sobre su experiencia intentando trabajar en el sector privado.
Respecto a las remuneraciones, existe coincidencia entre las educadoras: los sueldos no reflejan las exigencias del cargo. María Paz sostiene que la carrera implica múltiples competencias pedagógicas y capacitaciones permanentes, pero ese valor no se observa en el mercado regional. Paz Ildefonso agrega que intentó trabajar en el sector privado, pero desistió. Constanza Rissi coincide en que la diferencia entre sectores es evidente.
La dificultad para encontrar empleo estable también ha tenido consecuencias personales. Sofía Zamora señala que debió replantear su futuro laboral y actualmente estudia otra carrera en busca de mayor seguridad. En tanto, María Paz afirma que la incertidumbre prolongada ha afectado profundamente su calidad de vida.
Hasta el cierre de esta edición no se contaba con cifras actualizadas de empleabilidad específica para la carrera en la región. No obstante, la seremi de Educación informó que existen 1.617 educadoras con empleo. Respecto al déficit ocupacional, el seremi subrogante Ciro Sabadini destacó que el gobierno impulsa el Plan Nacional Docente orientado a fortalecer el rol de educadoras y profesores en el proceso educativo de niños y jóvenes.
Mientras tanto, las profesionales sostienen que el desafío principal sigue siendo la estabilidad laboral y la valorización efectiva de la educación inicial, un área que consideran fundamental pero aún precarizada en la práctica cotidiana.
Fuente: DiarioElDia Región


































