














Natalidad en caída: hoy nacen la mitad de los niños que hace tres décadas
La región cerró 2025 con una tasa global de fecundidad de 0,98 hijos por mujer, lejos del nivel necesario para el reemplazo generacional. El Servicio de Salud destaca desafíos ante la postergación de la maternidad y paternidad, resaltando el trabajo de la Unidad de Medicina Reproductiva del Hospital de La Serena.
22 de agosto de 2026
La Región de Coquimbo está experimentando un importante cambio demográfico. Las mujeres tienen menos hijos en promedio durante su vida fértil, y aunque puede haber repuntes ocasionales, la tendencia de las últimas décadas sigue siendo a la baja.
Según datos del Servicio de Salud Coquimbo, en los últimos 30 años el número de recién nacidos ha disminuido en un 46,9%, lo que significa que actualmente nacen aproximadamente la mitad de los niños que hace tres décadas. En 2025, la tasa global de fecundidad regional alcanzó 0,98 hijos por mujer, ligeramente por encima del promedio nacional de 0,97. Sin embargo, esta cifra está muy lejos de los 2,1 hijos por mujer considerados necesarios para el reemplazo generacional.
Por otro lado, las nuevas generaciones están posponiendo cada vez más la decisión de tener hijos, lo que aumenta la posibilidad de enfrentar dificultades relacionadas con la fertilidad en el futuro.
Ingrid Jiménez Milla, matrona y funcionaria de la Unidad de Salud Sexual y Reproductiva del Servicio de Salud Coquimbo, destaca que "la transformación de las redes tradicionales de apoyo" también ha contribuido a este fenómeno. Los abuelos, que solían desempeñar un papel crucial en el cuidado de los nietos, a menudo ya no están disponibles para asumir esa responsabilidad.
Frente a esta situación, el Servicio de Salud Coquimbo ha fortalecido la atención destinada a personas y parejas con problemas de fertilidad. El Hospital de La Serena cuenta con una Unidad de Medicina Reproductiva que aborda los casos desde una perspectiva multidisciplinaria.
Actualmente, la red regional ofrece tratamientos tanto de baja como alta complejidad. En el caso de tratamientos de alta complejidad, se están evaluando opciones para implementar estas técnicas directamente en la región y evitar desplazamientos y gastos adicionales para las parejas.
La baja natalidad no solo afecta al número actual de nacimientos, sino también a cómo estará conformada la población regional en las próximas décadas. Una fecundidad persistentemente baja acelera el envejecimiento poblacional y puede tener consecuencias en diversos aspectos como el mercado laboral o los sistemas de pensiones.
En medio de este escenario, se ha observado una disminución significativa en la maternidad adolescente y un aumento en la participación de la población migrante en los nacimientos regionales. Sin embargo, estos cambios no logran revertir la tendencia general a la baja.
El desafío actual es apoyar a quienes desean ser padres pero enfrentan dificultades para lograrlo. La Unidad de Medicina Reproductiva del Hospital de La Serena se ha convertido en un importante recurso disponible en la región para estas personas.
La baja natalidad ya no es solo una estadística; es un fenómeno que está empezando a modificar la estructura poblacional y plantea desafíos que la Región de Coquimbo deberá enfrentar en las próximas décadas.
Fuente: DiarioElDia Región































