














O2 aún sin autorización para vender alcohol tras 6 meses de clausura
El propietario de O2 afirma que la clausura fue levantada, pero la Municipalidad de Coquimbo indica que las antiguas patentes caducaron y no hay nueva solicitud.
19 de septiembre de 2026
A casi seis meses de la clausura de Oxígeno, conocido como Discoteque O2, su situación administrativa continúa pendiente. El recinto ubicado en avenida Costanera de Coquimbo permanece sin patente de alcoholes, lo que le impide retomar completamente la actividad que desarrollaba antes de su cierre.
El local fue clausurado el 26 de marzo de 2026 tras una fiscalización realizada por funcionarios municipales y personal de la Armada. En aquella oportunidad se retiraron bebidas alcohólicas y, según los antecedentes del procedimiento, el establecimiento no contaba con patente municipal ni autorización para comercializar alcohol.
Su propietario, Ricardo Álvarez, sostiene que posteriormente presentó documentación relacionada con la concesión obtenida en diciembre de 2024 y con la recepción de las obras. Según su versión, estos antecedentes permitieron levantar la clausura y obtener una patente comercial para funcionar como restaurante. Álvarez afirma que actualmente espera recuperar tres autorizaciones vinculadas al funcionamiento del recinto: restaurante diurno, restaurante nocturno y discoteca.
Desde la Municipalidad de Coquimbo explicaron que el establecimiento mantenía una patente de discoteca y otra de restaurante de alcoholes a nombre de Sociedad Industrial Bioquímica y Compañía Limitada. Ambas registraron su último pago durante el primer semestre de 2020. Desde el segundo semestre de ese año no se efectuaron nuevos pagos, por lo que, según el municipio, perdieron vigencia. Posteriormente, durante 2026, se formalizó la caducidad de las dos antiguas patentes.
Actualmente, el contribuyente cuenta con una patente comercial provisoria para funcionar como restaurante sin venta de alcohol, la que podría transformarse en definitiva si cumple con los requisitos pendientes.
Un antecedente resulta clave para entender la diferencia entre ambas versiones. Mientras el propietario sostiene que espera recuperar las autorizaciones para vender alcohol, la municipalidad afirma que estas fueron caducadas y que, hasta la fecha, no existe una nueva solicitud de patente de alcoholes ingresada para el establecimiento.
La paralización también ha generado consecuencias laborales. Según los antecedentes proporcionados por la administración de O2, 60 trabajadores se mantienen afectados por la imposibilidad de retomar completamente las actividades, cifra que corresponde a información entregada por el propio establecimiento.
En el entorno, vecinos y locatarios consultados aseguran haber percibido mayor tranquilidad y vigilancia durante los meses en que el recinto no ha funcionado. Algunos valoran el aumento de los patrullajes, mientras otros manifiestan preocupación frente a una eventual reapertura y plantean la necesidad de mantener una mayor presencia preventiva durante las noches.
En paralelo, Álvarez proyecta una nueva etapa para O2, buscando ampliar el rango etario del público y diversificar su propuesta musical, gastronómica y de entretenimiento. También contempla una inversión denominada Costanera Rooftop. Sin embargo, por ahora se trata de una proyección de la administración y no existe una reapertura confirmada.
Fuente: DiarioElDia Región





























