














Autor material del crimen de Loncoche confiesa envío de evidencia a la hija de la víctima
Un joven confesó haber recibido instrucciones para matar a la madre de una compañera en el liceo, enviando pruebas del crimen a la hija y su pareja.
19 de junio de 2026
Nuevos antecedentes han salido a la luz en la investigación sobre el asesinato de Ingrid del Carmen Barrera Rantul, una mujer de 53 años encontrada muerta en su domicilio en Loncoche.
Tres adolescentes de 17 años permanecen detenidos por este crimen: la hija de la víctima, el novio de la joven y un compañero de liceo, señalado por la Fiscalía como el autor material del homicidio.
Según la versión del Ministerio Público, la hija de Ingrid habría planeado el crimen junto a su pareja, mientras que un tercer adolescente habría aceptado llevar a cabo el ataque a cambio de más de $60 mil.
BioBioChile tuvo acceso a la declaración del joven acusado de cometer el homicidio, quien detalló ante la Fiscalía y la PDI cómo fue reclutado, cuánto dinero le ofrecieron y cómo se desarrolló el ataque.
El adolescente relató que la propuesta surgió durante un recreo en su escuela junto a los otros implicados. "Me comenzaron a hablar en el liceo, específicamente en el recreo. La pega consistía en matar a la mamá", dijo.
Inicialmente le ofrecieron cerca de $90 mil por llevar a cabo el homicidio y recibió un adelanto de aproximadamente $30 mil antes del crimen.
Según su testimonio, le entregaron el dinero directamente la hija de la víctima en un encuentro en la vía pública.
El joven afirmó que la planificación fue principalmente coordinada por el novio de la hija de Ingrid, quien le proporcionaba información sobre los movimientos de la mujer y los momentos para ingresar al inmueble. "Él me daba la información diciéndome los días que podía ir, todo por WhatsApp, mensajes que luego borramos por petición de él", declaró.
También mencionó que acordaron dejar abierto un ventanal lateral para facilitar su ingreso sin levantar sospechas.
El adolescente explicó que el crimen estaba programado para la mañana del lunes 15 de junio. Después de reunirse con uno de los imputados cerca del domicilio, ingresó y se mantuvo oculto durante aproximadamente una hora.
"Esperé adentro cerca de una hora. No pude entrar al dormitorio porque estaba con seguro, así que simplemente esperé hasta que ella salió de su habitación y al verme gritó y hubo un forcejeo", señaló.
Luego del ataque, abandonó el lugar y informó a los otros involucrados que había cumplido con el plan. Incluso envió una foto del cuerpo como prueba a uno de ellos antes de eliminarla.
Un detalle llamativo para los investigadores fue que después del crimen el joven asistió a clases como si nada hubiera pasado. "Al liceo Padre Hurtado llegué alrededor de las 11 de la mañana. Entré por la entrada principal. Los inspectores me vieron llegar tarde y les dije que había tenido una pelea. No preguntaron más detalles", relató.
También mencionó que nunca recibió el resto del dinero prometido por el crimen. Aunque le aseguraron que lo recibiría más tarde junto con algunas joyas como compensación, decidió no tomar ninguna pertenencia.
"Dejé todo tal cual, no las quise", afirmó.
Al finalizar su declaración, expresó arrepentimiento por lo ocurrido y explicó que aceptó participar principalmente por dinero. "Estoy un poco arrepentido. La plata la quería para pagar mis gastos simplemente", dijo ante los investigadores.
La Fiscalía ha formalizado a los tres adolescentes por su presunta participación en el crimen. La hija enfrenta cargos por parricidio, mientras que los otros dos son investigados por homicidio calificado.
Fuente: Publimetro

























