














Minerales clave en el mar chileno: Día Mundial de los Océanos
Expertos alertan sobre vacíos científicos y normativos en Chile ante interés global en minería submarina.
7 de junio de 2026
Cada 8 de junio, el Día Mundial de los Océanos vuelve a plantear la interrogante sobre el conocimiento que se tiene del mar que rodea a Chile. A pesar de contar con una extensa zona marítima, con aproximadamente 83 mil kilómetros de costa si se considera la Zona Económica Exclusiva (ZEE), el entendimiento de sus profundidades oceánicas sigue siendo limitado.
Esta situación cobra relevancia en un momento en el que varios países y empresas están acelerando proyectos de minería submarina para extraer minerales críticos utilizados en baterías y tecnologías limpias. Especialistas advierten que este avance extractivo supera en velocidad a la investigación científica y a la regulación estatal.
En palabras de la Dra. María Inés Díaz Morales, jefa de carrera de Ingeniería en Geomensura y Cartografía de la Universidad Bernardo O’Higgins (UBO): "La paradoja es evidente: Chile posee un enorme territorio oceánico y un potencial estratégico asociado a minerales submarinos, pero todavía sabemos muy poco sobre los ecosistemas que existen bajo esa inmensa columna de agua".
La experta destaca que el océano desempeña un papel crucial no solo en lo económico, sino también en lo climático y ambiental. Según datos de Naciones Unidas, los océanos absorben alrededor del 30% del dióxido de carbono generado por actividades humanas y más del 90% del exceso de calor causado por el cambio climático. Además, la FAO señala que la corriente de Humboldt, presente en las costas chilenas y peruanas, representa solo el 0,1% de la superficie oceánica mundial, pero contribuye aproximadamente al 10% de la captura pesquera global.
"Alterar ecosistemas marinos profundos podría tener consecuencias mucho más amplias de lo que imaginamos, afectando biodiversidad, cadenas alimentarias y productividad pesquera", agrega la académica.
El interés internacional por los fondos oceánicos ha crecido significativamente en los últimos años. Un informe de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) menciona que actualmente hay 31 contratos activos para exploración minera submarina a nivel global. A esto se suman las grandes reservas potenciales de minerales estratégicos en el océano Pacífico, como cobalto, manganeso y níquel, altamente demandados en la transición energética.
Chile no está ajeno a esta realidad. Investigaciones realizadas por la Universidad de Chile han identificado presencia de nódulos polimetálicos, costras ferromangánicas y sulfuros masivos cerca de Rapa Nui, Juan Fernández y frente a las costas de Taltal.
Sin embargo, surge un debate urgente: el país aún carece de un marco normativo específico para proteger los ecosistemas marinos profundos ni protocolos ambientales adaptados a este tipo de exploraciones.
"Hoy la legislación chilena está diseñada principalmente para regular pesca y navegación, no para abordar los desafíos asociados a la minería submarina o conservación de ecosistemas profundos", advierte la especialista UBO.
En este contexto, la Dra. Díaz destaca la importancia de fortalecer disciplinas como la batimetría -estudio del relieve y profundidad del fondo marino- así como ampliar la investigación oceanográfica y programas de cartografía submarina detallada.
El desafío no es solo económico o ambiental, sino también estratégico. "Chile tiene la oportunidad de convertirse en líder en conocimiento oceánico en el Pacífico sur, pero primero debemos comprender qué se encuentra bajo nuestro mar antes de decidir cómo aprovecharlo", concluye.
Fuente: Publimetro




























