













Te Deum exige a clase política cumplir promesas
En la homilía en la Catedral de Copiapó, se lanzó una advertencia directa a las autoridades para recuperar la confianza ciudadana y dejar de lado el protagonismo.
20 de septiembre de 2026
La homilía pronunciada en la Catedral de Copiapó lanzó una advertencia directa a las autoridades, instándolas a cumplir sus promesas, recuperar la confianza ciudadana y dejar de lado el protagonismo. Durante el Te Deum, se hizo hincapié en temas como migración, narcotráfico, violencia y el riesgo de que la ciudadanía pierda la fe en la democracia.
“Si prometemos probidad, cumplamos. Si prometemos ayudas, cumplamos”, expresó la homilía durante su discurso en la catedral, elevando así el tono de su mensaje político y resaltando la responsabilidad de las autoridades frente a una ciudadanía desconfiada en las instituciones.
La crítica no se dirigió a un partido o sector político específico, sino que fue transversal y apuntó a todos aquellos que ejercen cargos públicos. La advertencia fue clara: prometer algo durante una campaña y actuar de manera diferente al asumir el cargo debilita la confianza en la democracia.
Otro aspecto destacado del mensaje fue la importancia de contar con partidos políticos fuertes que puedan interpretar las demandas ciudadanas. Sin embargo, también se criticó que las colectividades no deberían convertirse en “el LinkedIn del que anda buscando trabajo”.
En cuanto a la imagen pública de las autoridades, se utilizó la metáfora del Desierto Florido para transmitir el mensaje de que es necesario ser más como una semilla que trabaja silenciosamente bajo tierra y menos como una flor que busca constantemente reconocimiento público.
El llamado fue claro: trabajar coordinadamente y no buscar solo reconocimiento superficial. La colaboración mostrada durante emergencias climáticas en Atacama sirvió como ejemplo de cómo debería funcionar la política en situaciones cotidianas, no solo ante catástrofes.
El mensaje también abordó temas sensibles como migración, narcotráfico y violencia, estableciendo un límite en el debate al afirmar que nadie merece ser humillado o despreciado por su origen o situación económica. Se enfatizó en resistir sin perder la capacidad de cuidar y servir.
Más allá de lo religioso, el Te Deum dejó claro que la ciudadanía espera resultados concretos y cumplimiento de promesas por parte de las autoridades. El poder público debe medirse por su capacidad para mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos, no por su visibilidad mediática.
El mensaje finalizó con una referencia al Desierto Florido como símbolo de perseverancia y trabajo silencioso que da frutos con el tiempo. Menos protagonismo y más resultados fue la exigencia principal transmitida durante toda la ceremonia: si se promete, hay que cumplir.
Fuente: Atacamanoticias.cl Provincia Copiapó





























