














50 años del Jardín Infantil El Mundo de los Pelusitas
En el aniversario se resalta el legado de la fundadora y la relevancia de la educación inicial en los niños.
26 de agosto de 2026
La educación parvularia representa una de las etapas más determinantes en el desarrollo integral del ser humano. Lejos de ser un mero espacio de cuidado de tránsito o custodia, los jardines infantiles y salas cuna constituyen el primer entramado institucional donde las niñas y los niños construyen su identidad, potencian su autonomía y socializan más allá del núcleo familiar. En estos primeros años de vida se sientan las bases neurobiológicas, afectivas y cognitivas sobre las cuales se erigirá todo el aprendizaje posterior.
Entender la trascendencia de la educación inicial implica valorar la curiosidad natural, el juego y el asombro como herramientas pedagógicas fundamentales. En este nivel, la libre expresión y el derecho a equivocarse sin temor se transforman en pilares para cultivar la autoestima, la creatividad y la resiliencia en la infancia.
Medio siglo de historia
Un testimonio vivo de esta visión en la Región de Coquimbo es el Jardín Infantil y Sala Cuna El Mundo de los Pelusitas, institución que acaba de conmemorar medio siglo de existencia. El proyecto abrió sus puertas a la comunidad en el año 1976 con el propósito de ofrecer una propuesta educativa innovadora, marcada por características diferenciales respecto a las alternativas existentes en la ciudad de La Serena en aquella época, centrándose activamente en el desarrollo de la autonomía y creatividad de los párvulos.
A lo largo de sus 50 años de trayectoria, la institución ha mantenido un vínculo dinámico y arraigado con el entramado urbano serenense. Iniciando sus actividades en la tradicional casa de la calle Prat, su recorrido institucional la llevó a asentarse paulatinamente en dependencias de las calles Eduardo de la Barra, Matta, Brasil y, posteriormente, en la avenida Francisco de Aguirre.
Este último espacio fue especialmente adaptado para el trabajo con niños y niñas, garantizando todos los recursos humanos y materiales necesarios para brindar una atención integral tanto a los menores como a sus familias.
Legado que transforma personas
Detrás del impacto comunitario de El Mundo de los Pelusitas subyace el compromiso de equipos multidisciplinarios y liderazgos inspiradores. En el marco de esta conmemoración de cinco décadas de historia como espacio de encuentro, aprendizaje y comunidad, se rindió un sentido reconocimiento a Patricia Iñiguez, quien soñó y trabajó incansablemente por la cimentación y consolidación de este espacio educativo.
La visión de Patricia Iñiguez concibió la educación inicial como un entorno donde la risa, el juego y la exploración libre poseen la misma relevancia que los contenidos formales. Su propuesta defendía que cada niño y niña debía contar con un espacio propio para expresarse con libertad y descubrir el mundo a través del asombro.
Su legado evoca directamente el pensamiento del pedagogo Paulo Freire: “La educación no cambia el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo.” Una premisa que reafirma la importancia estratégica de proteger y potenciar la infancia como una etapa única, irrepetible e insustituible.
Fuente: DiarioElDia Región




























