














Cóndores del Parque Pedro de Valdivia: traslado a Talagante
Una emblemática pareja de cóndores, residente en el Parque Pedro de Valdivia desde 1997, ha sido trasladada recientemente a un centro especializado en Talagante. Aún persisten interrogantes sobre su llegada a La Serena.
3 de septiembre de 2026
Por casi tres décadas, una pareja de cóndores andinos ha sido uno de los principales atractivos del minizoológico del Parque Pedro de Valdivia. Su imponente presencia ha sorprendido a generaciones de visitantes, especialmente a los niños que acudían al recinto municipal para observar de cerca a una de las especies más emblemáticas de Chile.
Sin embargo, detrás de esta historia se esconde un misterio sin resolver: ¿cómo llegaron los cóndores hasta La Serena? Los antecedentes disponibles indican que las aves ingresaron al parque en 1997, aunque hay reportes que sugieren que ya estaban bajo cuidado humano desde principios de la década de 1990. No hay registros públicos que aclaren su procedencia geográfica ni las circunstancias exactas de su rescate y llegada al recinto.
Con una edad estimada de 36 años, la pareja logró tener una cría mientras estuvo en cautiverio, formando una familia de tres ejemplares. Este hecho es considerado excepcional por expertos, dado el contexto de cautiverio, convirtiéndolos en un verdadero símbolo del parque.
Para los habitantes de La Serena, los cóndores fueron durante años una visita obligada. Su presencia permitía contemplar de cerca a una especie normalmente asociada a las cumbres de la Cordillera de Los Andes.
Esta semana, la historia llegó a su fin. En el marco de un plan de bienestar animal impulsado por la municipalidad junto al SAG, los tres ejemplares fueron trasladados a un centro especializado en reproducción y conservación en Talagante, Región Metropolitana.
El objetivo es brindarles condiciones más adecuadas para su bienestar y conservación. Así, La Serena se despide de una familia de cóndores que durante casi 30 años formó parte del paisaje urbano y cuya llegada, rodeada de incógnitas, se convirtió en una particular leyenda local.
Fuente: DiarioElDia Región






























