














Desierto florido: temporada excepcional tras históricas lluvias
Especialistas anticipan una temporada excepcional en el desierto florido después de las históricas lluvias del invierno. Se espera una mayor extensión territorial, más especies visibles y una floración que podría prolongarse por más tiempo, un fenómeno que involucra todos los sentidos.
30 de agosto de 2026
El desierto del norte de Chile, un paisaje aparentemente inmóvil durante meses o incluso años, se prepara para un espectáculo natural único. Tras las recientes precipitaciones registradas en julio y agosto, los especialistas anticipan un desierto florido particularmente intenso y extenso, que podría extenderse más allá de las zonas tradicionalmente asociadas a este fenómeno.
"Es esperable tener un desierto florido magnífico, abundante y también extendido hacia las zonas norte del país, la Región de Antofagasta, incluso pudiendo llegar más hacia el norte, ya que los eventos de lluvia dejaron importantes precipitaciones en esa zona también. Así que sí, es esperable que sea un evento magnífico y probablemente más extendido en el tiempo también", señala Cristian Delpiano Lastra, investigador del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB).
Según Delpiano, la cantidad de agua caída superó con creces los umbrales mínimos necesarios para activar el fenómeno. "Los mínimos están por los 20 o 30 milímetros. Así que vamos a tener un desierto florido bastante magnífico. Las semillas y las estructuras probablemente ya germinaron. Ahora están creciendo las plantas y ya hay añañucas que están floreciendo. Es decir, ya es posible apreciar los inicios del desierto florido".
La expectativa es alta este año, con la posibilidad de presenciar la floración de una amplia variedad de especies características de estos eventos. "Este año deberíamos esperar floración de todo. Están los Suspiros de Mar, las Nolanas, las Alstroemerias, Añañucas, Zefirantes, las Malvas del género Cristaria, las Patas de Guanaco del género Cistanthe, las cactáceas también van a florecer, los arbustos, sin lugar a dudas", destaca Delpiano.
Para quienes visitan el desierto florido, esta experiencia va más allá de una simple postal o una foto para redes sociales. Los investigadores insisten en la importancia de vivir el fenómeno con todos los sentidos activados.
"El desierto florido en sí, para nosotros los seres humanos, es un evento magnífico porque representa una explosión de colores y olores que activa los sentidos y es bastante maravilloso pero forma parte esencial del ciclo de los ecosistemas de la zona norte", explica Delpiano.
La explosión no se limita a colores; el zumbido de polinizadores, el aroma de las flores y la aparición repentina de fauna transforman al desierto en un ecosistema vibrante y lleno de vida.
Aunque comúnmente se asocia el desierto florido principalmente con la Región de Atacama, expertos sugieren que su alcance puede ser mucho mayor. Desde Los Choros hasta Tocopilla e incluso Tarapacá podrían ser testigos este año del espectáculo natural.
Las precipitaciones son un factor clave para el fenómeno pero no son el único determinante. La temperatura, radiación solar y topografía también juegan roles importantes en su desarrollo. Existe una alta probabilidad este año de presenciar un desierto florido intenso comparable al recordado evento de 1997.
Las lluvias históricas recibidas en el norte del país representan no solo una oportunidad para admirar el desierto florido sino también para recuperar ecosistemas dañados y comprender mejor el valor de estos territorios únicos.
Fuente: DiarioElDia Región































