














Protección del Gato Andino ante amenazas
Guardianes del Gato Andino advierten sobre presiones que ponen en riesgo a esta especie en peligro de extinción, resaltando el papel crucial de las comunidades rurales en su conservación.
7 de junio de 2026
El gato andino, conocido como el "fantasma de los Andes", es considerado uno de los felinos más amenazados y difíciles de observar en Sudamérica. Su baja densidad poblacional y las condiciones extremas en las que habita hacen que cada registro sea valioso para la conservación.
En la Región de Coquimbo, un grupo de voluntarios trabaja activamente para conocer mejor la presencia del gato andino y contribuir a su protección. Guardianes del Gato Andino - Región de Coquimbo, nacido en 2024 al alero de Seeking Andean Wild Cats, liderado por Rodrigo Villalobos, se enfoca en estudiar y proteger a esta especie.
Sebastián Aros, voluntario de la organización, mencionó que los primeros monitoreos en la región se realizaron en 2015, obteniendo registros en la provincia del Choapa. En 2020, confirmaron la presencia del felino en el Valle del Elqui.
La labor de Guardianes del Gato Andino incluye monitoreo con cámaras trampa, educación ambiental y actividades de difusión. Además, han realizado iniciativas artísticas para concientizar sobre la importancia de esta especie y otras nativas.
El gato andino habita zonas de alta montaña en Chile, Perú, Bolivia y Argentina. Protegerlo va más allá de evitar su extinción, ya que actúa como una especie emblemática que visibiliza la importancia ecológica de los ambientes cordilleranos.
Los registros obtenidos en Monte Patria desde 2024 han sido alentadores. Se identificaron al menos tres individuos distintos: un macho adulto, una hembra adulta y una cría. Estos hallazgos son fundamentales para comprender mejor cómo utilizan el territorio y qué zonas son clave para su conservación.
A pesar de estos avances, el gato andino enfrenta amenazas como la presencia de perros asilvestrados, caza de fauna silvestre y fragmentación del hábitat debido a actividades humanas como la minería y construcción de caminos. Por ello, es crucial evaluar con rigurosidad cualquier proyecto que afecte estos ecosistemas.
Guardianes del Gato Andino destaca la importancia de involucrar a las comunidades rurales y crianceros en la conservación. Consideran fundamental el diálogo y trabajo colaborativo con estas comunidades para lograr una protección efectiva del felino andino.
Fuente: DiarioElDia Región































