














Puentes de la región sin riesgos inminentes
Según el ente contralor, más del 85% de los puentes del país no cumplen con los plazos de inspección. En la Región de Coquimbo, el MOP reconoce brechas en las revisiones, pero asegura que no hay estructuras abandonadas ni peligros inminentes para los usuarios.
4 de junio de 2026
Una auditoría realizada por la Contraloría General de la República (CGR) a la Dirección de Vialidad del Ministerio de Obras Públicas (MOP) reveló importantes deficiencias en la gestión, mantenimiento y control de los puentes que forman parte de la red vial pública del país.
El informe final N°804/2025, elaborado por el Departamento de Control Externo de la División de Infraestructura y Regulación de la CGR detectó, entre el 1 de enero de 2022 y el 31 de marzo de 2025, una serie de debilidades tanto en los sistemas de información como en los procesos de inspección y conservación de estas estructuras.
Entre los hallazgos más relevantes figura que más del 85% de los puentes del país no cumple con los plazos de inspección establecidos. Asimismo, se identificaron estructuras que no habían sido revisadas desde 2016 y casos en que no existían evaluaciones estructurales registradas, dificultando determinar el estado real de deterioro de algunas obras.
Para Pablo Parra, profesor de la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la Universidad Adolfo Ibáñez, la situación pone de manifiesto la necesidad de fortalecer los mecanismos de seguimiento de la infraestructura vial.
"Los puentes requieren programas permanentes de conservación preventiva, inspecciones rutinarias anuales y evaluaciones estructurales más profundas cada 3 a 5 años"
En ese contexto, señaló que la ingeniería moderna ha avanzado hacia sistemas de monitoreo continuo mediante sensores de fibra óptica, acelerómetros y dispositivos capaces de medir deformaciones, vibraciones y eventuales fisuras en tiempo real.
"Estas herramientas permiten detectar tempranamente señales de deterioro, priorizar intervenciones y optimizar recursos públicos"
Parra advirtió además que la falta de mantención e inspecciones oportunas acelera el deterioro de los materiales y aumenta la probabilidad de que daños estructurales pasen inadvertidos hasta alcanzar niveles críticos.
Según explicó, esta situación puede derivar en restricciones de tránsito, interrupciones de conectividad, mayores costos de reparación e incluso riesgos para la seguridad de los usuarios.
"Desde una perspectiva tecnológica, la ausencia de monitoreo sistemático impide generar información histórica confiable para desarrollar modelos predictivos que permitan anticipar fallas y planificar inversiones"
Realidad regional
Consultado por las observaciones formuladas por la Contraloría, el seremi Cristian Smitmans, explicó que estas situaciones están siendo abordadas por la Dirección de Vialidad junto al nivel central del ministerio.
"La seguridad se garantiza mediante inspecciones en terreno, evaluaciones técnicas, restricciones cuando corresponde, monitoreo permanente y programas específicos"
Smitmans sostuvo que las diferencias detectadas corresponden principalmente a aspectos administrativos y trazabilidad más que a una falta técnica sobre el estado real.
En cuanto a las estructuras que requieren atención prioritaria en la Región Coquimbo mencionó casos como Tilama, Montegrande, El Peral y Monte Patria. Destacó además que la reposición del puente Marquesa registra un avance superior al 50%.
Respecto a las observaciones sobre puentes desatendidos, Smitmans señaló que todos forman parte del sistema institucional y que las brechas detectadas apuntan a actualización registros e información.
"Nuestro foco está en inspeccionar más, actualizar mejor la información y priorizar inversiones donde más se necesitan para resguardar seguridad y conectividad"
Fuente: DiarioElDia Región































