














Rehabilitación domiciliaria del Hospital San Pablo
El programa domiciliario del Hospital San Pablo beneficia a 12 usuarios y planea ampliar su cobertura a 30 personas este año.
19 de octubre de 2026
El Hospital San Pablo de Coquimbo ha implementado un programa de rehabilitación domiciliaria para apoyar a los usuarios que enfrentan desafíos para recuperar la capacidad de caminar, comunicarse y lograr mayor autonomía después de complejos procesos de salud. Este programa lleva las atenciones profesionales directamente a los hogares, adaptándose a las necesidades individuales de cada persona y su entorno familiar una vez finalizada la hospitalización.
Dirigido a aquellos que tienen dificultades para trasladarse al establecimiento y asistir regularmente a controles o sesiones de rehabilitación, actualmente beneficia a 12 pacientes y tiene como objetivo ampliar su cobertura a 30 usuarios para finales del año en curso.
Uno de los beneficiarios, Leonardo, un joven que se sometió a una operación por un tumor en la cabeza que afectó su autonomía, ha comenzado un tratamiento para reaprender habilidades básicas de su vida diaria. Su madre, Rosa Mascio, elogia el compromiso y dedicación de los funcionarios que visitan a su hijo, destacando: "Si me llegan a fallar los funcionarios, me falla todo. Son excelentes, Leonardo está pendiente de la hora que llegarán para comenzar con sus terapias".
Un equipo multidisciplinario compuesto por kinesiólogo, terapeuta ocupacional y fonoaudiólogo se desplaza hasta los domicilios para desarrollar un plan de atención personalizado acorde con las necesidades y objetivos de cada paciente. La doctora Ruth Álvarez de Araya, jefa de la Unidad de Medicina Física y Rehabilitación del hospital, señaló: "Atendemos a aquellos que necesitan una rehabilitación de alta complejidad, con terapias especializadas que solo podemos entregar en un hospital. Por eso hemos hecho un esfuerzo por acercar estas atenciones a quienes más lo necesitan".
Mabel Véliz, encargada de la Subunidad de Kinesiología, destaca el impacto positivo del programa en la recuperación de los pacientes y en sus posibilidades de reintegrarse a la vida cotidiana: "Es una oportunidad que se le da al paciente para tener una rehabilitación real y reinsertarlo a la sociedad con una calidad de vida mucho mejor".
Las intervenciones se programan por períodos de entre cuatro y seis semanas, con dos a tres visitas semanales. El plan terapéutico se diseña en colaboración con cada paciente, considerando las metas que desean alcanzar a corto y mediano plazo. Enrique Herrera, kinesiólogo del programa, menciona que en el caso de Leonardo: "Él desea volver a jugar a la pelota, por ello nos enfocamos en realizar ejercicios específicos".
La labor del fonoaudiólogo ha sido fundamental en la evolución de Leonardo luego de una compleja operación que lo dejó con dispositivos invasivos. Sebastián Bascuñán explica: "Buscamos que logre alimentarse por sí mismo y así evaluar el retiro de la gastrostomía, porque hoy se alimenta por sonda, lo cual limita algunas de sus actividades".
Más allá de las sesiones y ejercicios, esta modalidad busca involucrar activamente a las familias en el proceso de rehabilitación. Chrislayne Barraza, terapeuta ocupacional, destaca: "No solo vemos al usuario, sino que al núcleo familiar completo. La idea es que ellos participen del proceso de rehabilitación y puedan ser un agente potenciador del mismo".
Fuente: DiarioElDia Región





























