














Rescate de caballos maltratados: fundación sin fines de lucro
En 2024, una fundación independiente ha rescatado y rehabilitado 14 caballos, a pesar de los altos costos económicos y emocionales involucrados en su cuidado.
4 de febrero de 2026
La comuna de La Serena ha sido escenario de múltiples denuncias por maltrato y abandono de caballos en la vía pública, evidenciando la falta de soluciones estructurales para proteger a estos animales. A pesar de las intervenciones del municipio para retirar ejemplares de las calles, en muchos casos son devueltos a sus dueños sin un seguimiento adecuado sobre su estado de salud o calidad de vida, lo que perpetúa situaciones de vulnerabilidad.
Frente a esta realidad, Valentina Villagrán fundó Milagro al Rescate en 2024, una organización dedicada a salvar equinos en situaciones de riesgo. Su labor comenzó luego de auxiliar a una yegua preñada que había sido atropellada, revelando la falta de protocolos claros para la atención de estos animales. "Ahí entendí la magnitud del maltrato que viven muchos caballos y que nadie se hacía cargo", relata Valentina, quien ha liderado el rescate de 14 ejemplares en casi dos años.
La primera intervención tuvo lugar tras el atropello de una yegua embarazada en La Serena. Ante la falta de asistencia, Valentina decidió actuar: "Nadie la iba a retirar, no había veterinarios, no se sabía de quién era. Yo, sin saber nada de caballos, la fui a buscar y empecé a pedir ayuda para sanarla". A pesar de los esfuerzos, tanto la yegua como su potrillo tuvieron que ser sacrificados debido a la gravedad de sus heridas.
Desde entonces, Valentina y un grupo de amigos han rescatado 14 caballos y dado en adopción a nueve mediante contratos legales que garantizan su cuidado y bienestar. A pesar de los desafíos económicos y emocionales que implica esta labor voluntaria, Valentina se mantiene firme en su compromiso: "Yo entregué mi vida por esta causa, le doy todo mi tiempo a ellos. Sus cuidados son muchos, necesitan que uno esté siempre". Los gastos mensuales rondan los dos millones de pesos e incluyen alimentación, agua, medicamentos y rehabilitación.
Para financiar sus operaciones, realizan rifas, reciben donaciones locales y apoyo en insumos médicos. Sin embargo, Valentina reconoce que el apoyo comunitario aún es insuficiente: "Cada aporte suma, pero cuesta. Si no muestras un caballo sano, la gente no colabora". Actualmente buscan recursos para adquirir un carro de traslado que mejore sus operaciones.
Otro desafío importante es la escasez de veterinarios especializados en equinos. "Solo hay cuatro médicos que nos pueden ayudar y están siempre ocupados. Ni siquiera los veterinarios municipales pueden atender caballos", lamenta Valentina. Ante esta situación, ha tenido que capacitarse por cuenta propia para identificar síntomas y continuar tratamientos.
A pesar de las dificultades, Milagro al Rescate proyecta su trabajo a largo plazo con el objetivo de habilitar espacios para terapias asistidas con caballos dirigidas a niños y adultos mayores. Esta iniciativa busca generar bienestar tanto en las personas como en los animales involucrados.
Fuente: DiarioElDia Región





































