














Entrenamiento de gatos para niños con discapacidad
Un programa de entrenamiento de gatos beneficia a niños con discapacidades y a los felinos involucrados en el proceso.
6 de agosto de 2026
Una reciente investigación ha descubierto que las sesiones de entrenamiento han fortalecido el vínculo entre los niños y los gatos de la familia, fomentando una mayor responsabilidad en su cuidado y mejorando la confianza y el comportamiento social de las mascotas. Este estudio ha revelado el potencial de los gatos como participantes activos en intervenciones asistidas con animales.
El estudio, realizado por investigadores de la Universidad Estatal de Oregón, evaluó un programa de entrenamiento de seis semanas en el que participaron 36 niños de entre 8 y 17 años junto con sus gatos. A través de técnicas de refuerzo positivo, los participantes enseñaron a sus mascotas comportamientos sencillos, como sentarse o acudir al llamado.
Los resultados obtenidos demostraron que los gatos pueden desempeñar un papel activo en este tipo de intervenciones, contribuyendo a fortalecer las habilidades sociales, emocionales y de autonomía de los niños.
"Los gatos se vuelven más seguros de sí mismos, más sociables y desarrollan vínculos más fuertes que también benefician a los niños", comentó Monique Udell, profesora de la Universidad Estatal de Oregón y coautora del estudio.
UN VÍNCULO MÁS FUERTE
Los niños que participaron en el programa mostraron un aumento significativo en la responsabilidad relacionada con el cuidado de sus gatos, mientras que en el grupo de control esa responsabilidad disminuyó. Además, se observó un incremento notable en el porcentaje de participantes que afirmaron enseñarles nuevos comportamientos a sus gatos y pasearlos.
El entrenamiento no solo benefició a los niños, sino también a los gatos. Los investigadores notaron que estos felinos se volvieron más sociables y desarrollaron vínculos más seguros con los menores. Algunos gatos pasaron de presentar un apego inseguro a uno seguro con el niño participante, lo que sugiere que este tipo de actividades puede mejorar el bienestar y la confianza de ambas partes, abriendo nuevas posibilidades para programas terapéuticos asistidos con gatos.
Fuente: Publimetro




























